El transporte entre el puerto de Tarragona y Lleida ahorrará 5 millones de euros anuales con el túnel de Lilla

El túnel de Lilla permitirá reducir en 14 minutos la conexión del eje puerto de Tarragona-Lleida

La finalización del túnel de Lilla en la primera mitad del 2023 permitirá al puerto de Tarragona reducir en 14 minutos el trayecto terrestre con el estratégico hinterland de Lleida, uno de sus principales mercados, y un ahorro de 5 millones de euros anuales para las empresas de transporte. Estas significativas reducciones de tiempo y de costes con Lleida y también la zona de Aragón para los camiones fue anunciada este miércoles por Josep Maria Cruset, presidente del puerto de Tarragona.

Cruset afirmó que “el túnel contribuirá a una mayor eficiencia de consumo energético en el transporte de carretera y es una contribución a lograr una actividad económica sostenible, un objetivo que está alineado con los valores del puerto de Tarragona”.

El presidente del puerto de Tarragona destacó que “la puesta en funcionamiento del túnel del Coll de Lilla reducirá el tiempo y los costes en la conexión del puerto con Lleida y Aragón, permitiendo más movimientos diarios, lo que aumentará la competitividad”.

La autovía A-27 es una infraestructura de alta capacidad que conectará Tarragona con Lleida, pasando por Montblanc. Esta ruta donde se ubicará el túnel de Lilla mejorará sustancialmente las comunicaciones de viajeros y mercancías que unen importantes zonas industriales del interior del hinterland con el puerto de Tarragona, sirviendo de alternativa a la N-240, muy congestionada y más lenta que la futura autovía.

El máximo responsable del puerto catalán explicó que “se calcula que hay un movimiento de 14.000 vehículos diarios, de los cuales 2.000 son camiones, entre Tarragona y Valls y cerca de 3.000 en el tramo entre Valls y Montblanc”. El tiempo al recorrer esta distancia actualmente la N-240 para un camión cargado es de 16 minutos. Con la entrada en servicio de este tramo de la A27, un camión a una velocidad de 90 km/hora tardaría 2 minutos en pasar el túnel de Lilla. Por lo tanto, el ahorro de tiempo para un camión es de 14 minutos.

Esta reducción de tiempo, concluyó Cruset, “supondrá que un camión podrá realizar 2 viajes al día entre Tarragona y Lleida” con un ahorro estimado 5,85 €/camión y trayecto (combustible, uso, tiempo). En la actualidad, los camiones solo tienen la posibilidad de realizar uno y medio entre Lleida y el puerto.

Así, si trasladamos estas cifras a un ejercicio completo, la entrada en funcionamiento del túnel del Coll de Lilla “supondrá para las empresas de transporte que operen entre el puerto de Tarragona y Lleida un ahorro directo de cinco millones de euros anuales”, añadió Cruset.

La finalización del túnel de Lilla, prevista en el 2023, el mismo año que la conexión con el Corredor Mediterráneo, será un importante hito para el puerto de Tarragona ya que conectará de forma más rápida con uno de sus principales hinterlands, Lleida y Aragón, zonas de gran importancia para la logística del puerto de Tarragona, especialmente en movimiento de cereales. Una mejora en las conexiones en esta área aumentará exponencialmente el negocio en las dársenas tarraconenses especializadas en productos agroalimentarios.

El presidente del puerto de Tarragona, Josep Maria Cruset, participó este miércoles en la jornada “El eje Tarragona – Lleida” a través del túnel de Lilla. Organizada por la Fundació Cercle d’Infraestructures, la Cambra de Tarragona, la Cámara de Lleida, el Col.legi d’Enginyers de Camins y con la colaboración del puerto de Tarragona, la jornada se realizó en formato virtual, emitido desde la sede de la Cambra de Comerç de Lleida.

En el acto intervenieron Pere Macias, presidente de la Fundació Cercle d’Infraestructiures; Jaume Saltó, presidente de la Cambra de Lleida; Laura Roigé, presidenta de la Cambra de Tarragona, y Joan Borràs, representante del Col.legi d’Enginyers de Camins.

Josep Maria Cruset, presidente del puerto de Tarragona,  realizó una ponencia en la mesa redonda bajo el nombre “Los impactos del túnel de Lilla: territorial, económico y social”, acompañado por Àngel Ferrer, presidente de Asotrans y Javier Sancho, director del Complejo Industrial Repsol en Tarragona.

Anterior artículoEl proyecto H2Ports analiza el hidrógeno como combustible marino
Siguiente artículoTMA, más de medio siglo cuidando del medio ambiente