Adiós a los peajes en las carreteras a cambio de incentivar las autopistas ferroviarias

España es el país con más kilómetros de autopistas y autovías de toda Europa y el tercero del mundo.

El Gobierno español solicitó a la Comisión Europea (CE) eliminar los peajes en las carreteras incluidos en el Plan de Recuperación Transformación y Resiliencia. Y por lo visto, la CE está abierta a aceptar la propuesta a cambio de acelerar la implantación del ferrocarril como alternativa de movilidad sostenible. Esta apuesta puede suponer una oportunidad para España y, de esta manera, esquivar los peajes obligatorios en las autovías.

El Gobierno propuso ante Bruselas olvidarse de la imposición de peajes argumentando que las condiciones actuales no son las mismas que cuando se planteó la medida. Algunos de los principales motivos de esta demanda es la gran inflación a la que nos estamos enfrentando actualmente y los problemas económicos derivados de la guerra entre Rusia y Ucrania, y ahora la inestabilidad de Oriente Medio con la guerra Israel-Gaza.

Por lo tanto, el pago por uso en autovías será sustituido por la promesa de potenciar autopistas ferroviarias, es decir, por potenciar e incentivar el uso del ferrocarril tanto para el transporte de mercancías como de pasajeros.

Para lograr este reto se ha propuesto la bonificación de los cánones ferroviarios como mínimo durante cinco años, sustituyendo los peajes en las autovías. Este cambio se introducirá en la Ley de Movilidad Sostenible, cuya versión definitiva se espera para el 2024.

El impulso de los trenes para el transporte de pasajeros, así como de mercancías, compensará las emisiones del tráfico rodado y este ha sido uno de los principales motivos que han inclinado a favor del plan español la decisión de la Comisión Europea.

La implantación de peajes figuraba en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia que el Gobierno remitió a la UE para recibir fondos europeos. Desde entonces, la opción de poner en marcha los peajes entró en el debate político.

Según el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, España cuenta con una red de autopistas y autovías que supera los 17.000 kilómetros (contando con los peajes) y de casi 16.000 kilómetros si las vías de pago no se tienen en cuenta, estableciéndose como el país con más kilómetros de autopistas y autovías de toda Europa y el tercero del mundo.

Pero, a principios de octubre de este 2023, la Comisión Europea presentó su evaluación acerca del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y dejó claro que la imposición de las autopistas de peaje y autovías no sería una realidad en el país al menos en el 2024.

Uno de los puntos que deberá contemplar la Ley de Movilidad Sostenible en el desarrollo del transporte ferroviario de mercancías son las medidas de incentivo al cambio modal de la carretera al ferrocarril, y el impulso a la modernización e innovación en el sector del transporte ferroviario.

En este sentido, el Gobierno hasta el momento ha ayudado a los operadores a través de programas como los ecoincentivos, con el fin de compensar el gasto energético que se disparó tras la guerra de Ucrania. También se han implantado ayudas para la compra de material rodante, a través de la primera convocatoria de los Next Generation, que ascendió a 443 millones de euros y la mayoría de beneficiadas fueron empresas ferroviarias.

Además de lo anterior, el Gobierno español ha ampliado el plazo de consecución de alguno de los hitos prometidos a Bruselas. Es el caso del Real Decreto por el que se regulan los criterios mínimos de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) que debían implantarse para los municipios con más de 50.000 habitantes y territorios insulares. El calendario para lograr este objetivo se ha modificado, pasando del último trimestre del 2023 al último trimestre del 2024.

Sea como fuere, el establecimiento de los peajes ya está prácticamente fuera de combate, lo que es una buena noticia para el bolsillo de los conductores, ya castigados con el incremento del precio de los carburantes y que no apunta que vaya abaratarse. Por el contrario, incentivar las mercancías por ferrocarril podrían afectar las expediciones de las empresas transportistas por carretera que hasta ahora tenían asegurado su trabajo en un radio inferior a los 500 km. Esto último es ahora una predicción, y la realidad la veremos a partir del año 2024 de forma paralela a que el Ministerio de Transportes vaya marcando el ritmo de las bonificaciones para fomentar el uso de las vías del tren.