El puerto de Barcelona y CLIA acuerdan no servir agua a cruceros durante la emergencia por sequía

Las navieras que forman parte de la CLIA han acordado no aprovisionar agua mientras dure la fase de emergencia por sequía

Como ya anunciamos en El Canal la semana pasada, la Cruise Line Internacional Association (CLIA) ha acordado con el puerto de Barcelona no aprovisionar agua “mientras dure la fase de emergencia por sequía en Catalunya”. La declaración de fase de emergencia por sequía implicará que varios sectores vean limitado el consumo de agua, entre ellos el sector cruceros.

El puerto de Barcelona ya anunció hace unos días que limitaría el suministro de agua a los cruceros, y que solamente lo haría en caso de “extrema urgencia”. Con la situación de sequía por la que pasa Catalunya, “la peor del último siglo”, según ha destacado en rueda de prensa el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, las restricciones se endurecen para toda la ciudadanía. En este sentido, el sector cruceros hace un paso al frente para evitar abastecerse de agua en Barcelona.

No obstante, desde la CLIA tranquilizan: “La industria de cruceros ha realizado importantes inversiones en una amplia variedad de tecnologías dirigidas a reducir drásticamente el aprovisionamiento de agua dulce”. Añaden que “existen medidas para reducir el consumo, su reutilización y su producción” a través de evaporadores y plantas de ósmosis inversa. “Numerosos buques de crucero pueden llegar a producir más del 90 % del agua dulce que necesitan”, aseguran.

Según el puerto de Barcelona, en el 2022, los buques de crucero se aprovisionaron de agua en menos del 30% de las escalas, una caída respecto al 2017, cuando la cifra se situaba en el 50 %. Asimismo, destacan que los cruceros representan el 0,09 % del consumo de agua de la ciudad de Barcelona.

Medidas propuestas por la CLIA para afrontar la sequía, contando como ejes principales la disminución del consumo de agua, la reutilización y la potabilización