NEMO aspira a retornar la energía nuclear al transporte marítimo

Su objetivo es formar una plataforma para que sus miembros ayuden a los reguladores a desarrollar estándares que promuevan el despliegue de la energía nuclear en el mar

Un grupo de empresas interesadas en desarrollar soluciones vinculadas con la energía nuclear para el sector marítimo ha anunciado la creación de la Nuclear Energy Maritime Organization (NEMO).

La entidad tiene como objetivo dar soporte a los reguladores vinculados con la energía nuclear y el transporte marítimo para que desarrollen estándares y reglas que fomenten su despliegue.

Se trata de una aplicación que tiene como precedente el buque norteamericano Savannah, cuyo viaje inaugural tuvo en 1962, con escala en el puerto de Barcelona, incluida.

En este sentido, NEMO “brindará orientación experta y promoverá los más altos estándares de seguridad y medio ambiente en el desarrollo de este sector industrial”, aseguran desde un comunicado, añadiendo que fomentarán la “colaboración, el intercambio de conocimientos y la promoción entre sus miembros y partes interesadas”.

La Nuclear Energy Maritime Organization (NEMO) es una alianza de empresas interesadas en desarrollar soluciones vinculadas con la energía nuclear
La Nuclear Energy Maritime Organization (NEMO) es una alianza de empresas interesadas en desarrollar soluciones vinculadas con la energía nuclear

Y buscan impulsarla porque “la tecnología nuclear avanzada desplegada en el mar puede reducir el impacto ambiental, mejorar la responsabilidad social y aumentar la competitividad económica”.

Así, pretenden que la asociación proporcione una “plataforma” para que sus miembros “establezcan contactos entre reguladores” para fomentar el desarrollo e “intercambiar buenas prácticas”.

Savannah: la energía nuclear aplicada al transporte marítimo

La energía nuclear en el sector marítimo tiene su precedente con el histórico Savannah, un buque mercante que comenzó a operar en 1962. No obstante, estuvo operativo tan solo diez años por los altos costes que suponía propulsarlo y por competir directamente con los portacontenedores.

Ahora, se encuentra atracado en los muelles del puerto de Baltimore, que estas semanas es noticia por el siniestro del Dali, y donde a Savannah Association promueve la  conservación del buque mediante visitas guiadas.