Entrega del premio del IV Concurso Literario de Relatos Cortos de ANESCO

Paloma Ruiz del Portal recogió el galardón cuyo propósito es divulgar y poner en valor la actividad estibadora a través de la creación literaria

La Asociación de Empresas Estibadoras y Centros Portuarios de Empleo, ANESCO, ha celebrado en Madrid el acto de entrega de los premios del IV Concurso Literario de Relatos Cortos: Estiba Portuaria con la asistencia de la galardonada con el primer premio, así como de los miembros del Comité Ejecutivo de ANESCO.

Cabe recordar que, en la presente edición del 2022, el jurado decidió otorgar el primer premio al relato titulado “El hombre de la trompeta” de Paloma Ruiz del Portal y un accésit al relato presentado por Ernesto Tubía Landeras bajo el título “El polizón”.

Jose Luis Romero, secretario general de ANESCO, y Paloma Ruiz del Portal, ganadora del concurso literario de ANESCO.
José Luis Romero, secretario general de ANESCO, y Paloma Ruiz del Portal, ganadora del concurso literario de ANESCO.

Durante el acto, el secretario general de ANESCO, José Luis Romero, ha destacado el gran interés que despierta cada año este certamen, recordando que “en esta edición hemos batido récord de participación con más de 100 relatos presentados”. Este hecho “nos anima a seguir trabajando en esta línea para seguir dando a conocer la actividad de manipulación de mercancías y poner en valor, a través de la cultura, a un sector clave para la economía del país como es la estiba”.

Por su parte, la ganadora de esta edición ha agradecido el reconocimiento y señalado la importancia de este tipo de certámenes para estimular la creación literaria.

Así, Paloma Ruiz del Portal ha destacado que “’El hombre de la trompeta’ fue todo un desafío, ya que desconocía incluso el significado de la palabra estiba, que consideraba sinónimo de carga y descarga, sin más. Mi interés por el sector nació pues del propio desconocimiento”.

El protagonista de “El hombre de la trompeta” es un estibador nostálgico amante de la música. El relato está ambientado en el puerto de Málaga porque para la autora “los puertos, literariamente hablando, son lugares evocadores, de gran belleza. Hay una simbiosis muy llamativa entre lo que la naturaleza aporta y lo que añade la mano del hombre. Hay grúas, hay barcos, faros, pero también aves, mar, cielos abiertos, atardeceres hermosos y en general, cierta melancolía. De ahí que la hubiera también en el personaje. El puerto, además, es lugar de reencuentros y despedidas. Pensé que la música, que tanto exalta lo sentimientos, tenía que estar presente en la vida de una persona que, al haber sufrido un accidente laboral se ha despedido de un trabajo que le apasionaba, y está sumido en la nostalgia”.

Por su parte, el relato presentado por Ernesto Tubía bajo el título de “El polizón” habla de un hallazgo sorprendente y de un grupo de estibadores que, sin saberlo, toma una decisión trascendental para la historia de la literatura española. Ambientada en el puerto de Pasaia en la primera mitad del siglo XVI, la historia describe una estiba que poco tiene que ver con la actual donde grúas y trastainers han sustituido gran parte de la labor que aquellos hombres realizaban con sus propios cuerpos. “Escribir sobre el siglo XVI me obligó a documentarme profundamente para no cometer anacronismos. Así me di cuenta de lo dura que era antaño la labor de la estiba y lo importante que ha sido el desarrollo industrial de la misma”, señala el autor.

Para otorgar el primer premio, dotado con 1.000€, y el accésit, dotado con un total de 300€, el jurado valoró la calidad literaria de unas obras que se presentaron de manera anónima.

Los relatos ganadores pueden ser consultados a través en la web de ANESCO www.anesco.org