La eólica marina a análisis en el Propeller Club de Bilbao

El Propeller Club del País Vasco – Bilbao Port llama a sus socios a una nueva reunión que tendrá lugar el próximo jueves 16 de junio en la sede oficiosa del club, la Sociedad Bilbaína, tras la celebrada el pasado mes de marzo.

En aquella ocasión, además de los asuntos organizativos, tuvo lugar una ponencia a cargo de Manuel Núñez, con una conferencia en torno a “El hidrógeno renovable y oportunidades para la descarbonización”. 

Para la próxima reunión, el conferenciante previsto es David Carrascosa, director de Operaciones de la firma Saitec Offshore Engineering. En su alocución incidirá en las oportunidades que la industria eólica flotante genera para el sector marítimo-portuario.

Implantación de la eólica flotante marina

En concreto el título de la ponencia, “DemoSATH, primer gran paso hacia la implantación de la Eólica Flotante en nuestras costas”, incidirá en el caso práctico del prototipo DemoSATH de 2MW que Saitec está construyendo en el puerto de Bilbao.

Esta plataforma que se construye con hormigón como materia prima es un sistema pionero en todo el mundo para sustentar aerogeneradores marinos para producir electricidad. Este sistema flotante de tecnología 100% vasca será probado en las instalaciones de ensayo de BiMEP en la costa vizcaína de Armintza para experimentar su valía y avanzar en el aprovechamiento energético del mar, un recurso clave para la Transición Energética de Euskadi.

La tecnología de este dispositivo ha sido desarrollada íntegramente por Saitec Offshore Technologies, spin-off de la ingeniería SAITEC, basada en Leioa (Bizkaia). La construcción del prototipo se está realizando en hormigón, por piezas que luego serán montadas para crear una estructura única.

eolica marina flotante
David Carrascosa, quinto por la izquierda, en la presentación del prototipo DemoSATH

El hormigón ofrece numerosas ventajas para dispositivos flotantes marinos frente a otros materiales como la gran competitividad en coste, el mayor impacto en la generación de empleo local, menor mantenimiento, huella de carbono reducida o menor fluctuación de precio en comparación, por ejemplo, con el acero.

Un hito de esta instalación que estará finalizada este mismo año, es que será la primera conectada a la red eléctrica, proporcionando 2 MW de potencia en la turbina, lo que equivale al consumo de unos 2.000 hogares. El prototipo se instalará a 2 millas náuticas de la costa y quedará anclado al fondo a 85 metros de profundidad.