Escuelas y facultades de náutica: retos de futuro

Agustí Martin

Decano de la Facultat de Nàutica de Barcelona

Los cambios tecnológicos de los buques están siendo constantes: nuevos equipos de navegación, propulsores, instalaciones en las salas de máquinas, nuevos combustibles y mejora de los procesos de carga y descarga. Y ya vemos llegar los primeros buques que cambiarán el sentido de nuestra formación, los buques autónomos.

La pandemia por el nuevo virus Covid-19 ha golpeado a la humanidad por sus graves repercusiones en múltiples campos, no solamente en el de la salud, sino también en el económico, político y social. Desde la perspectiva ética, las crisis siempre llevan a la reflexión y en este caso ha sido evidente el reencuentro con un aspecto de la condición humana, la vulnerabilidad.

En estos últimos casi dos años, el Covid-19 nos ha hecho ver la vida de otra forma. En el campo de la formación universitaria y en nuestro caso el de la náutica, toda la comunidad universitaria ha tenido que afrontar unos cambios totalmente imprevisibles. Ha aparecido una nueva forma de impartir la formación, el formato a distancia y online. Algo impensable que no empezamos a implementarlo hasta que enfrentamos al desafío de la pandemia, donde todos tuvimos que pensar y actuar en consecuencia para confiar en el aprendizaje en línea en todos los aspectos de nuestros cursos. Creo que después de esta era Covid-19, mucho cambiará significativamente y se alineará con este cambio en la industria marítima. 

A pesar de que la formación impartida por las escuelas y facultades de náutica es eminentemente presencial, tuvimos que aprender rápidamente a trabajar con nuevas plataformas de comunicación, con unas nuevas técnicas que nos alejaba del contacto directo con los alumnos y además fuera de las aulas donde tradicionalmente se imparten las asignaturas.

La mayoría de centros de formación tuvieron que adaptar sus estudios a las nuevas técnicas. En la Facultat de Nàutica de Barcelona se instalaron en todas las aulas cámaras y micrófonos, todo en un tiempo récord. Por otra parte, se impartió por parte de expertos de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), formación especial a todo el profesorado e instructores sobre las nuevas técnicas formativas, aunque hay que reconocer que el cambio fue tan rápido y radical que los profesores e instructores tuvieron que poner mucho de su parte ya que tuvimos que formarnos a la vez que impartíamos las clases.

Habrá cambios referidos a la formación a distancia y el aprendizaje electrónico. En este último aspecto hay que destacar el empleo de simuladores, una tecnología totalmente aceptada y avalada por los máximos estamentos náuticos.

Después de volver a la semi-normalidad, regresamos a la formación presencial en las aulas, manteniendo las normas básicas de protección sanitaria, con la utilización de las máscaras, manteniendo las distancias y asegurando la ventilación. A pesar de eso el aprendizaje de estas nuevas técnicas en línea no deja de ser un desafío real que va a convivir entre nosotros. Como ejemplo hemos mantenido en muchos casos exámenes y pruebas a distancia, por ejemplo, en la defensa de los trabajos de fin de carrera, ahorrando el desplazamiento de los estudiantes que muchas veces viven lejos de la facultad.

En otro orden de cosas, durante estos últimos tiempos entre los profesores y el personal de gestión académica, coincidimos que existe una necesidad constante de mejorar los niveles formativos de la gente de mar y ampliar el acceso a los programas educativos en todos los niveles, incluidos los estudios de posgrado y doctorado, los cursos de desarrollo profesional, así como teniendo en cuenta los requisitos legales del Convenio STCW (Standards of Training, Certification and Watchkeeping) de la OMI (Organización Marítima Internacional) y otros instrumentos pertinentes. Los cambios tecnológicos de los buques están siendo constantes: nuevos equipos de navegación, propulsores, instalaciones en las salas de máquinas, nuevos combustibles y mejora de los procesos de carga y descarga. Y ya vemos llegar los primeros buques que cambiaran el sentido de nuestra formación, los buques autónomos.

Las instalaciones de la Facultat de Nàutica de Barcelona, con sus simuladores, son consideradas como las más avanzadas de las actuales escuelas de náutica

Seguramente todos estos cambios llevarán a reformar el sistema formativo de las escuelas o facultades de náutica para enfrentar los desafíos de la sociedad de la información, los cambios tecnológicos en la industria y el creciente número de estudiantes a tiempo parcial que combinan el estudio con el trabajo.

En cuanto a las disposiciones del Convenio STCW, también habrá cambios referidos a la formación a distancia y el aprendizaje electrónico. En este último aspecto hay que destacar el empleo de simuladores, una tecnología totalmente aceptada y avalada por los máximos estamentos náuticos. La Facultat de Nàutica de Barcelona desde hace más de diez años comenzó a adoptar estos elementos para complementar la capacitación de sus alumnos, con el fin de evaluar y poner en práctica las competencias adquiridas por ellos en diversos programas académicos, como los grados y máster y cursos de  especialización. Nuestras instalaciones son consideradas como las más avanzadas de las escuelas de náutica españolas, disponiendo de dos puentes de navegación, un aula de carta electrónica (ECDIS), una cámara de máquinas, un simulador de comunicaciones, un simulador de posicionamiento dinámico, un simulador de cargas líquidas y estamos en proceso de adquisición de un simulador de alto voltaje. 

Gracias a su aplicación, la Facultat de Nàutica de Barcelona ha logrado ofrecer una capacitación más efectiva a sus estudiantes, ya que a través del uso de los simuladores han podido familiarizarse con los equipos que se encuentran a bordo de los buques, realizar ejercicios de respuesta a accidentes marítimos y desarrollar investigaciones en esta área.

Sede de la Facultat de Nàutica de Barcelona

El último y no menos importante apartado son las prácticas reglamentarias de navegación a bordo de los buques. De todos es conocido el grave problema que sufren los alumnos de náutica al no disponer de plazas en buques para realizar sus prácticas profesionales obligatorias y, por tanto, no poder acceder al mundo profesional. Hace años que desde la Dirección General de la Marina Mercante está trabajando en una solución. Actualmente muchos alumnos deciden embarcar en buques extranjeros, los cuales están demostrando que fuera de nuestras fronteras siguen preparando a nuestra futura gente de mar.

Por otra parte, cada vez son más las empresas del sector marítimo-portuario que están solicitando alumnos de la facultad para incorporarles en sus empresas. De la misma forma los alumnos en prácticas del grado correspondiente a la Ingeniería Naval también son solicitados por las empresas del sector.

En estos últimos tiempos la Facultat de Nàutica de Barcelona colabora y participa en todos los eventos y organizaciones del sector náutico, formando parte del Consell Rector del Port de Barcelona, del Comité del Benestar del Port de Barcelona, del Consell Acadèmic de l’ Escola Europea y es miembro fundador del Barcelona Cluster Nàutic. Y es su intención seguir trabajando y aportando el máximo posible a esta gran comunidad que configura la cadena marítimo portuaria.