La estabilidad de los fletes es necesaria para rebajar la incertidumbre

Carlos Tomás

CEO de Datisa Forwarders

Existe cierta disparidad en la manera en la que los países han afrontado los problemas derivados del Covid-19.

Considero que en el próximo año viviremos momentos complicados, sobre todo durante el primer trimestre del año y antes de la celebración del Año Nuevo Chino, donde seguiremos arrastrando los problemas que venimos sufriendo en el 2021, como la falta de espacio o los altos fletes. 

No obstante, quiero pensar que a lo largo del 2022 habrá una cierta estabilidad en los precios de los fletes, dejando atrás el momento de incertidumbre que estamos sufriendo en estos momentos. Por ello, debemos seguir trabajando para los clientes, asesorándolos y apoyándolos con el objetivo de poder pasar estos momentos tan complicados por los que atraviesa el mundo logístico.

De sobra es conocido por todos la incidencia que ha tenido el Covid-19 en la cadena logística. Hay dificultades con la mano de obra, hay problemas para descargar y cargar buques, etc., y hay una cierta disparidad en cuanto a cómo han podido afrontar los diferentes países un mismo problema. 

El CEO de Datisa Forwarders piensa que a lo largo del 2022 habrá una cierta estabilidad en los precios de los fletes, dejando atrás la incerti­dumbre

A todo esto se han unido los incrementos de los precios de la luz, el gas o los carburantes, que han aumentado los costes de las empresas logísticas y de transporte. Una situación que no es sostenible y que afecta considerablemente al transporte por carretera, que es el eslabón más débil de la cadena logística. 

Sin embargo, esta subida en los precios de los carburantes no es el único problema, también los hay en la operativa diaria de los puertos. En este sentido, tenemos camiones que están más de 3 o 4 horas esperando para poder cargar o descargar los contenedores. Sufrimos largas colas para poder acceder al recinto portuario, y todo esto se traduce en pérdidas económicas y en estrés para los conductores y empresas de transporte, que ven cada día como se les complica más y más su actividad.

La pandemia ha hecho que nos replanteemos todo y que busquemos nuevas fórmulas de trabajo.

Todo este conjunto de circunstancias ha provocado la tormenta perfecta, y cuando las cosas se complican, es normal que nos replanteemos todo y busquemos nuevas formas de trabajo que nos permitan mejorar. No cabe duda de que hay algunas cosas que han venido para quedarse, y muchos importadores y exportadores han considerado oportuno relocalizar sus fábricas, acercándose de esta manera a los puntos de consumo con el fin de evitar problemas.

Por último cabe señalar que toda esta situación afecta directamente a los ciudadanos, que en su mayoría desconoce el mundo de la logística integral y el motivo por el que se incrementan los precios de los productos. Este desconocimiento genera un efecto miedo que se traduce, por ciertas algunas consecuencias,  en compras desmedidas o en el exceso de acopio de ciertos productos.

Por todo ello, quiero agradecer a todas las empresas, en especial a las del sector transitario, por el gran trabajo realizado en esta época de pandemia tan complicada, con grandes tensiones y dificultades. Deja más claro si cabe la importancia de este tipo de empresas tan especializadas en la logística integral.