El ETS siembra discordia

En enero del 2024 entrará en vigor el EU Emissions Trading System (EU ETS), y a pesar de las peticiones de moratoria, la Comisión Europea no ha dado respuesta hasta la fecha. Así, la discordia está sembrada entre la Comisión Europea y la comunidad logística portuaria.

El 1 de enero del 2024, se abre un nuevo panorama en el sector marítimo-portuario europeo. La entrada en vigor del régimen para el comercio de derechos de emisión, EU Emissions Trading System (EU ETS), ha puesto de acuerdo a la mayoría de agentes que intervienen en la cadena logística y del transporte marítimo sobre los efectos perniciosos que puede acarrear su aplicación.

Falta menos de un mes para la fecha, y a pesar de las peticiones de moratoria, la Comisión Europea no ha dado respuesta hasta la fecha en la que publicamos esta revista. Así, la discordia está sembrada entre la Comisión Europea y la comunidad logística portuaria.

Vislumbrando un escenario pesimista para los que claman por el aplazamiento de la entrada en vigor del ETS, ahora toca poner el foco en lo más importante: qué es el ETS, por qué tanta celeridad en ponerlo en marcha para el transporte marítimo, a quién afecta y cómo repercutirá a las dársenas europeas, según los principales críticos con la norma. Son muchas las preguntas y muy diversas las respuestas para un tema urgente con una base transformadora, pero que nace con muchas voces en contra.

Las claves del EU ETS

El régimen de comercio de derechos de emisión de la Unión Europea es una de las principales herramientas de la UE para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Nacido en el 2005, en un primer momento se aplicó en los sectores energéticos más contaminantes, los sectores industriales de gran consumo de energía (como las refinerías, la siderurgia, las cementeras, el vidrio o el papel). En el 2012, se extendió a la aviación y más tarde se amplió a las petroquímicas, entre otras. 

Ahora, en su cuarta fase de reforma, el ETS se extiende para el sector marítimo en el marco del paquete de medidas Fit For 55 (Objetivo 55) de la UE. Se trata de una serie de propuestas que se fijan como objetivo la reducción de las emisiones de carbono en al menos un 55% para el 2030, y alcanzar la neutralidad climática para el 2050.

Desde la aplicación del ETS en el 2005, las emisiones de la UE se han rebajado un 41% en los sectores cubiertos por el ETS, que abarca el 40% de las emisiones totales de la Unión Europea.

Se prevé que las emisiones procedentes del transporte marítimo internacional crezcan en torno a un 14% entre el 2015 y el 2030, y en un 34% entre el 2015 y el 2050.

Es una medida de urgencia que la Comisión Europea justifica por el aumento de las emisiones en el transporte marítimo para los próximos años.

En concreto, en un escenario sin cambios, prevé que las emisiones procedentes de las actividades de transporte marítimo internacional crezcan en torno a un 14% entre el 2015 y el 2030, y en un 34% entre el 2015 y el 2050, lo que “socavaría significativamente” las reducciones de emisiones realizadas por otros sectores, según se especifica en la modificación de la Directiva.

Con la ampliación del ETS al sector marítimo, las navieras deberán comprar los derechos correspondientes a las emisiones de gases de efecto invernadero que producen. Para asegurar que las emisiones se reducen, cada año se establece un límite a los derechos de emisión comercializados, de tal forma que los derechos de emisión gratuitos van desapareciendo (a la vez que se introduce el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono, o CBAM, explicado en otro capítulo de esta revista). 

Cada derecho de emisión, conocido como EU Allowance (EUA), equivale a una tonelada de dióxido de carbono (CO₂), por lo que las navieras cuyos buques escalen en puertos europeos deberán pagar por las emisiones de carbono que produzca el transporte de sus mercancías.

Por ello, las navieras ya han comenzado a publicar los recargos que aplicará a cada contenedor. En el 2025, se cubrirán con derechos el 40% del total de emisiones generadas en el 2024; en el 2026, pasará a ser el 70% para las generadas en el 2025, y a partir del 2027, se cubrirán las emisiones del 2026 de forma íntegra.

Afectaciones a la actividad de transbordo

Las navieras han advertido que los recargos que van a comenzar a aplicar por contenedor pueden comportar un aumento en el precio del transporte a partir del 1 de enero del 2024, cuando el ETS entre en vigor.

Esto ha hecho encender la alerta entre la comunidad portuaria, que teme unas graves consecuencias para los puertos europeos, especialmente para los mediterráneos (por competir directamente con los del Norte de África en tráfico de escalas, corriendo el riesgo de perder en transbordos). 

En el 2025, se cubrirán con derechos el 40% del total de emisiones generadas en el 2024; en el 2026, pasará a ser el 70% para las generadas en el 2025, y a partir del 2027, se cubrirán las emisiones del 2026 de forma íntegra.

El Study of the effects of EU ETS regulation in the distribution of container traffic in Spanish ports, publicado en diciembre del 2022 por el Center for Innovation in Transportation (CENIT), concluía que el ETS supondrá una pérdida de competitividad de los puertos europeos por la fuga de escalas a puertos no europeos, debido a que no se exige la declaración de emisiones a nivel global.

Asimismo, se produciría una infrautilización de las inversiones de los puertos europeos en materia ecológica, lo que desencadenaría en dificultades para amortizarlas.

En el escenario pesimista, la relocalización de escalas marítimas para evitar pagar por las emisiones de carbono en puertos extracomunitarios, como pueden ser Tanger-Med, Nador, Port Said o Alejandría, supondría una pérdida de tráfico importante para algunos puertos.

El estudio prevé una pérdida anual para la economía española de 14.000 millones de euros, que representa el 1,1% del PIB, y que podría suponer una caída aproximada de 170.000 puestos de trabajo derivada de la pérdida de competitividad y modificación de rutas marítimas.

Por esta razón, diferentes agentes que intervienen en la cadena logística del transporte marítimo (como los terminalistas, el transporte marítimo de corta distancia, los consignatarios o los estibadores), incluidas las autoridades portuarias, que ven amenazado su tráfico de escalas y su competitividad frente a puertos extracomunitarios, han pedido a la Comisión Europea una moratoria para la entrada en vigor del ETS el próximo 1 de enero del 2024.

Hasta la fecha de publicación de esta revista, y si la CE no cambia de rumbo, todo apunta a que el próximo año, el ETS entrará en vigor para el transporte marítimo.

Clamor por una moratoria del ETS

En noviembre, algunos de los máximos representantes portuarios españoles protagonizaron en Barcelona una jornada para trasladar su preocupación por el ETS. Figuras como el presidente de Puertos del Estado, Álvaro Rodríguez Dapena; el presidente del puerto de Barcelona, Lluís Salvadó; el presidente del puerto de Algeciras, Gerardo Landaluce o el CEO de Hutchison Ports, Guillermo Belcastro, alzaron la voz para pedir una moratoria del ETS para el transporte marítimo por el riesgo de perder competitividad frente a los puertos extracomunitarios. 

Aunque los actores que participaron coincidieron en caminar hacia la descarbonización del transporte marítimo, autoridades como Lluís Salvadó trasladaron la necesidad de “progresar de forma acompasada en todos los nodos de transporte por igual”. En este sentido, se mencionó la posibilidad de aplicar el ETS al transporte por carretera a la vez que en el marítimo para evitar un trasvase de tráfico.

También, que se evalúen de forma exhaustiva los efectos del ETS para el transporte marítimo de puertos mediterráneos, o que la normativa se aplique de forma global para jugar con las mismas cartas.