La industria vasca dedicada a la eólica marina flotante ha puesto sus ojos en Francia y ha participado activamente en el encuentro FOWT 2025. En esta cita, la delegación ha mantenido contactos bilaterales con responsables de las regiones de Bretagne, Pays de la Loire, Occitanie y Provence-Alpes-Côte d’Azur, en una acción coordinada por la delegada de Euskadi en Francia, Arantza López de Munain.

La eólica flotante marina es gran importancia tanto por la construcción de una cadena de valor que implica a las empresas como para conseguir una mayor soberanía energética de producción verde, según explica el consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad del Gobierno Vasco, Mikel Jauregi, al señalar que “con los datos del 2024 en la mano, tenemos claro que como país no podemos permitirnos contar tan sólo con un 17% de generación energética vía renovables. Ha llegado el momento de aplicar ese potencial en casa, de ser valientes y acelerar el despliegue de las renovables, en este sentido la eólica marina flotante representa una apuesta de futuro».
Eólica flotante
Jauregi ha visitado recientemente el primer aerogenerador marino flotante ubicado en la costa vizcaína DemoSATH una instalación que cuenta con 2 MW de potencia y es capaz de generar energía para 2.500 hogares.
En el puerto de Bermeo han recibido al consejero Jauregi y a la viceconsejera de Transición Energética, Irantzu Allende, el CEO de Saitec, Javier Urgoiti; David Carrascosa, director de operaciones de Saitec Offshore Technologies; y Jesús López – Tafall, director del proyecto DemoSATH.
Este proyecto ha sido calificado como “un hito mundial para la eólica flotante”, ya que representa la quinta tecnología flotante europea en instalar una turbina de más de 1 MW en mar abierto y es la tercera tecnología en hormigón en llegar a ese nivel de desarrollo.
El aerogenerador alcanza una altura de 70 metros, con palas de 40 metros de longitud, y está anclado al lecho marino a 85 metros de profundidad. El proyecto implica un importante paso adelante para demostrar la capacidad de la tecnología eólica marina flotante para generar electricidad de forma eficiente.
Durante la visita, el consejero Mikel Jauregi dijo que este proyecto de tecnología made in Euskadi muestra como “contamos con un sector industrial de las energías renovables muy potente, referente internacional”, capaz de diseñar, fabricar, construir y operar un parque eólico, sea onshore, offshore o flotante. Se trata de una capacidad de innovación y desarrollo tecnológico que “puede convertir en oportunidad” uno de los mayores retos de futuro, como es la transición energética.
Las 12 empresas vascas participantes en el encuentro galo han valorado muy positivamente la oportunidad que esta jornada ha representado para afianzar relaciones con los grandes actores franceses del sector, conocer de primera mano sus estrategias de desarrollo y subcontratación, y posicionarse como socios tecnológicos de referencia en un mercado en pleno crecimiento.












