Un Congreso de impulso del transitario

Las personas que trabajamos en las empresas transitarias no queremos ser meros observadores. No nos conformamos con contemplar cómo pasan por delante de nuestras puertas sucesos y acontecimientos, que piensen o inventen “ellos”, sino queremos liderar estos cambios.

Lo hemos repetido una y otra vez: sin transitarios no hay logística ni comercio internacional. Fin del artículo… No, claro que no. En el mundo actual nada permanece, todo cambia y evoluciona. De hecho, nunca ha sido así (ya se refirieron a ello Heráclito o Platón): nunca nos bañamos dos veces en el mismo río. Lo que sucede es que hoy los cambios se producen de una manera vertiginosa, los ríos se han convertido en torrentes que lo arrasan todo. Hoy, el móvil que llevamos en el bolsillo contiene mucha más tecnología que el cohete espacial “Apollo 11”, el primer alunizaje tripulado.

Las personas que trabajamos en las empresas transitarias no queremos ser meros  observadores. No nos conformamos con contemplar cómo pasan por delante de nuestras puertas sucesos y acontecimientos, que piensen o inventen “ellos”, sino queremos liderar estos cambios, al menos en lo que afecta nuestro sector, pues es lo que siempre hemos hecho. Los transitarios tenemos la única visión global e integrada del comercio internacional, y de todos los caminos, autopistas o vericuetos, a sabiendas que hay y seguirá habiendo muchas dudas sin resolver (jurídicas, estratégicas, tecnológicas…). Pero insisto: nadie como el transitario puede interpretar la realidad y, como decía, impulsar estos cambios, o colaborar con instituciones responsables de decisiones estratégicas, como las administraciones, que deben impulsar también estos cambios. Pero este trabajo no podemos hacerlo solos. Si alguna conclusión hemos adquirido de la crisis sanitaria que hemos sufrido, es que hemos de colaborar más, compartir opiniones, experiencias y propuestas.

El Congreso FETEIA en Algeciras nos va a permitir recuperar el contacto directo entre todas las empresas y las personas de la veintena de asociaciones territoriales, y muy especialmente analizar los principales retos que afrontamos: sostenibilidad,  modernización y seguridad. Tres conceptos transversales e interrelacionados que serán básicos para nuestras estrategias de futuro.

El transitario puede interpretar la realidad e impulsar cambios, pero este trabajo no puede hacerlo solo

Creemos y necesitamos un mundo y una sociedad sostenibles. Somos uno de los sectores más agresivos contra el medio ambiente, y estamos comprometidos a superar esta situación. Revertirla supone ingentes esfuerzos organizativos y económicos (y ahí es donde esperamos el respaldo de la Administración). En este punto resulta necesario realizar la reflexión de que imponerse objetivos excesivamente ambiciosos puede tener un objetivo contraproducente: como digo, el objetivo de la sostenibilidad y la descarbonización es innegociable, pero este requiere de un cambio de paradigma de toda la industria y de inversiones ingentes. En este momento, son muchas las voces que alertan de que los objetivos a corto plazo son imposibles de lograr por falta de suministro energético verde para toda la demanda potencial y por falta de capacidad económica. No podemos permitirnos que este objetivo se quede en el olvido por inalcanzable, por lo que hay que ir con pies de plomo.

Pero, en definitiva, revertir el cambio climático y la calidad del aire afectan nuestra salud como personas. Este compromiso lo asumimos por convencimiento ético y cívico, pero también porque los nuevos consumidores nos lo exigen cada vez más. Y como decía, no podemos quedarnos al margen, sino ir impulsando decisiones empresariales en esta línea.

Apostamos por la modernización porque las máquinas no son el enemigo, sino que nos permiten mejorar nuestro trabajo, dedicar más tiempo a la creación y a la estrategia, y no en papeleos insostenibles, a la mejora de circuitos internos, a conseguir una cadena más segura y sostenible, a ampliar nuestros negocios actuales, por qué no olvidemos que nuestro trabajo no es la intermediación, sino el valor añadido que representa nuestra actuación. El blockchain de los transitarios es uno de los productos más brillantes que se han impulsado desde FETEIA en toda su historia, la herramienta definitiva que va a permitir a nuestras compañías seguir estando operativas,  coordinando y liderando el comercio internacional. Como siempre ha sido.

Habrá que estar atentos a las conclusiones de nuestro Congreso. Hoy el comercio internacional está en peligro por muchas causas: pandemias, conflictos armados, cambio climático que pone en peligro las infraestructuras, ausencia de competencia derivada de la actividad de las navieras, que se refleja en la elevadísima cifra de blank sailings  y en el hecho de que la fiabilidad de la cadena de suministro marítimo se encuentra en mínimos históricos.

Y en este mundo complicado, en el cual la organización de la cadena logística conlleva grandes responsabilidades, hay que afrontarlo con el conocimiento claro de dónde se encuentran los riesgos de nuestra actuación. Por ello en nuestro Congreso hablaremos de ciberseguridad, y de cómo protegernos al lado oscuro del sistema. Hablaremos de cómo asegurar económicamente nuestra actuación, viendo los nuevos sistemas de Seguros que van a respaldar nuestra actividad.

Asistentes al último Congreso FETEIA, celebrado en septiembre del 2019 en Gijón

Habrá que estar atentos a las conclusiones de nuestro Congreso. Hoy el comercio internacional está en peligro por muchas causas: pandemias, conflictos armados, cambio climático que pone en peligro las infraestructuras, ausencia de competencia derivada de la actividad de las compañías navieras, que se refleja en la elevadísima cifra de blank sailings actual y en el hecho de que la fiabilidad de la cadena de suministro marítimo se encuentra en mínimos históricos (según el informe Global Liner Performance de Sea Intelligence en diciembre del 2021 se encontraba en un 32%, habiendo caído 12,5 puntos porcentuales en términos interanuales). Todo ello tiene como efecto que, según el Fondo Monetario Internacional, el transporte marítimo esté generando una inflación del 1,5%.

Nuestras propuestas para afrontar el futuro serán concluyentes y nos permitirán seguir siendo el lobby que defiende e impulsa la carga. Somos la voz de la carga y gracias a encuentros como el de Algeciras, este papel a menudo ingrato y realizado con una importante dosis de pedagogía, seguirá siendo nuestra línea de trabajo los próximos años.