Foodback, el nuevo centro de aprovechamiento alimentario de Mercabarna 

El jueves 31 de marzo se inauguró el Foodback, el nuevo centro de reciclaje de alimentos de Mercabarna, en las instalaciones del polígono alimentario. El acto contó con la presencia de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau; la consellera d’Acció Climàtica, Alimentació i Agenda Rural de la Generalitat de Catalunya, Teresa Jordà; la regidora de Comerç i Mercats del Ayuntamiento de Barcelona y presidenta de Mercabarna, Montserrat Ballarín; el presidente del Banc dels Aliments de Barcelona, Lluís Fatjó-Vilas; la directora del Área de Relaciones con Entidades Sociales de la Fundación “la Caixa”, Joana Prats; el director de Planificación y Estrategia de Mercasa, Agustín García-Cabo y los representantes del resto de entidades que colaboran en el proyecto (Formació i Treball Empresa d’Inserció SLU; ASSOCOME-Asociación de Empresas Mayoristas de Mercabarna, Càritas Diocesana de Barcelona, Cruz Roja de Catalunya y Alimenta).

El Foodback es un proyecto pionero de bioeconomía circular que pretende aumentar el uso de frutas y verduras no comercializables, pero aptas para el consumo humano. El proyecto, que es posible gracias a la colaboración e implicación de 10 entidades y las cerca de 600 empresas ubicadas en Mercabarna, pretende multiplicar por 2,5 el aprovechamiento de alimentos en Mercabarna en 5 años, pasando de las 1.000-1.500 toneladas de productos recuperados actualmente a 3.000-4.000 toneladas. El Foodback es uno de los legados del proyecto Barcelona Capital Mundial de la Alimentación Sostenible, además de otros que se presentarán durante el 2022.

Proyecto colaborativo

Ada Colau afirmó que el Foodback es un proyecto colaborativo que garantiza que los alimentos saludables lleguen a las personas que más lo necesitan. “Responde -ha dicho la alcaldesa- a la lucha contra la crisis climática y al derecho a la alimentación y a la justicia social. Cabe destacar el espíritu solidario y la sensibilidad de las empresas de Mercabarna en el uso de los alimentos en los últimos años”.

Teresa Jordà destacó durante su intervención la necesidad de reducir el desperdicio de alimentos. La consellera subrayó la importancia de priorizar un modelo circular donde el reciclaje y la reutilización sean el elemento clave y donde la prevención sea el objetivo a conseguir. “Que podamos contar con proyectos como el Foodback, y que nos hagamos eco desde las administraciones” dijo la consejera.

Montserrat Ballarín apostilló que “se trata de una instalación pionera, de bioeconomía circular, que nos hace estar a la vanguardia en materia de sostenibilidad y lucha contra el despilfarro”, pero recordó que “ojalá no fuera necesario el Foodback, porque supondría que todos los alimentos que se producen se consumen y que todos los ciudadanos tienen acceso a una dieta sana, variada y equilibrada. Pero creo sinceramente que estamos en el camino correcto: el de la sostenibilidad, la responsabilidad social y el respeto a nuestro entorno”.

Lluís Fatjó-Vilas afirmó que “Foodback es un claro ejemplo de buena práctica de colaboración entre entidades sociales, empresas públicas y privadas, así como instituciones públicas, para impulsar un proyecto pionero para aprovechar los alimentos, evitando su destrucción, y promover la creación de puestos de trabajo para la inserción laboral”.

Joana Prats declaró que “la inserción laboral y la lucha contra la pobreza son dos de los ejes principales de la acción de la Fundación La Caixa, con el objetivo de construir una sociedad más justa y apoyar a los que más lo necesitan. Por eso es tan importante para nosotros apoyar proyectos como el Foodback, que demuestra el impacto social que se puede conseguir con la suma de esfuerzos”.

El Foodback es el equipo clave del nuevo sistema de gestión de la materia orgánica de Mercabarna, donde se clasifican los excedentes de frutas y hortalizas aportados por las empresas mayoristas del gran mercado para darles una segunda vida. Tras este cribado, el producto aprovechable para el consumo humano se distribuye a entidades sociales de toda Catalunya para que llegue a las personas que más lo necesitan. Paralelamente a la distribución directa de frutas y hortalizas, el Foodback promoverá iniciativas de transformación de alimentos para aprovechar el excedente, como la preparación de comidas para comedores sociales.

Representantes institucionales durante la visita al Foodback
Ada Colau, Montserrat Ballarín, Teresa Jordà y Lluís Fatjó-Vilas durante la visita al Foodback

Este centro de recuperación de alimentos responde a uno de los objetivos estratégicos del gran mercado, la lucha contra el desperdicio alimentario. Mercabarna lleva 20 años trabajando en el reciclaje de alimentos, desde el 2002, cuando cedió un almacén al Banc dels Aliments de Barcelona dentro del recinto, para que los mayoristas pudieran entregar los excedentes de comida. En los últimos años, tras un proceso de selección, en este almacén se recuperaron unas 1.500 toneladas que se distribuyeron a personas vulnerables, a través de organizaciones sociales. Ahora, el Foodback pretende ampliar el uso de los alimentos y distribuir los excedentes a muchas más personas vulnerables.

La colaboración entre 10 organizaciones y 600 empresas lo hace posible

El Foodback está gestionado por Mercabarna junto con actores de la Economía Social como la Fundació Banc dels Aliments de Barcelona y Formació i Treball Empresa d’Inserció SLU, y cuenta con la colaboración de Assocome (Asociación de Empresas de Mercabarna), Cáritas Diocesana de Barcelona, la Cruz Roja de Catalunya, el programa Alimenta impulsado por el Ayuntamiento de Barcelona, el departament d’Acció Climàtica, Alimentació i Agenda Rural de la Generalitat de Catalunya y la Fundación “La Caixa”.

Por un lado, Formació i Treball es la responsable de implementar la inserción sociolaboral de personas en situación de vulnerabilidad que hacen la selección de las frutas y hortalizas aportadas por los empresarios de Mercabarna, separando las que son aptas para el consumo humano y las que irán para materia orgánica.

Por otro lado, la Fundació Banc dels Aliments de Barcelona es quien actúa de coordinador general de la instalación y también quien organiza la distribución de los alimentos seleccionados entre todas las entidades sociales. Sin duda, es un proyecto pionero, ejemplo de la suma de esfuerzos y alianzas públicos y privados (ODS 17), que contribuye con la Agenda 2030 de los Objetivos de Desarrollo Sostenibles.

Claves para multiplicar para 2,5 el aprovechamiento alimentario

Se estima que el desperdicio alimentario es la segunda fuente de emisiones del sistema alimentario y, por lo tanto, es la causa de un tercio de las emisiones provocadas por nuestra alimentación. Por tanto, cualquier estrategia para hacer frente al cambio climático desde el sistema alimentario tiene que incluir medidas para reducir el desperdicio.

El Foodback ocupa un almacén de nueva construcción de 900 m2 situado al lado del Punto Verde de Mercabarna, hace que facilite la gestión de los residuos a los empresarios mayoristas del Mercado.

Los factores fundamentales que harán multiplicar por 2,5 el aprovechamiento alimentario se basa en la recepción centralizada de productos destinados tanto al Foodback como al Punto Verde, porque permite que personal de Mercabarna formado para esta tarea decida qué alimentos pueden ser aprovechables para el consumo humano y, por lo tanto, tienen que ir al Foodback, y cuáles van directamente al Punto Verde para ser revalorizados como compostaje

Por otro lado, la profesionalización del personal del Foodback permite poder asumir la recepción de los quilogramos anuales de alimentos previstos y distribuir, en 5 años, unas 3.000-4.000 toneladas en estado óptimo, después del proceso de selección efectuado. Además del Banc dels Aliments, la participación de Caritas, Cruz Roja y el programa Alimenta impulsado por el Ayuntamiento de Barcelona permiten hacer llegar los alimentos aprovechados a muchas más personas vulnerables; la suma de esfuerzos entre sector público, privado y entidades sociales permite llevar a cabo el proyecto y financiarlo.

Inversión y Presupuesto

La inversión realizada por Mercabarna, ha sido de un millón de euros: 800.000€ en la construcción del edificio y el resto de las adaptaciones diversas de la nave y la cámara frigorífica.

El Ayuntamiento de Barcelona se ha hecho cargo de algunas de estas inversiones, como mobiliario, básculas, balanzas para las mesas de selección, etc. El presupuesto anual de gestos de explotación se ha calculado en casi 400.000 euros, entre el personal involucrado en la recepción, la selección y la distribución de los productos; los vehículos, los consumos; las iniciativas de transformación de los alimentos; amortizaciones, etc. Estos gastos serán asumidos por la Fundación “la Caixa”, el departament d’Acció Climàtica, Alimentació i Agenda Rural de la Generalitat de Catalunya y Mercabarna.

Estudio: Mercabarna disminuye el desperdicio 6.400 toneladas en 5 años

En septiembre del 2020 Mercabarna creó la Cátedra UPC–Mercabarna para luchar contra el desperdicio alimentario. Una de las tareas iniciales de la Cátedra ha sido la actualización del estudio del 2015 encargado por Mercabarna a la Universidad Autónoma de Barcelona, Spora Synergies y la Plataforma Aprofitem els Aliments (PAA). Este estudio estimó que el desperdicio alimentario en Mercabarna representaba un 0,5% sobre el total de alimentos que entraban al gran mercado.

El estudio de la Cátedra UPC-Mercabarna, realizado durante la segunda mitad del 2021, ha calculado el desperdicio que se produce en el polígono alimentario actualmente en un 0,14%. Por tanto, en 5 años (2016-2021) Mercabarna ha conseguido reducir el desperdicio un 69%, pasando de las 9.400 toneladas del año 2021. Una disminución muy importante si tenemos en cuenta que el gran mercado comercializa unos 2.300.000 millones de toneladas de alimentos al año.

Las razones por las cuales Mercabarna ha conseguido reducir el desperdicio alimentario son las siguientes: la refrigeración de los puntos de venta de los 7 pabellones del Mercado Central de Frutas y Hortalizas que han hecho que no se malmetan tantos alimentos, sobre todo en verano; la mejor gestión de los stocks por parte de las empresas mayoristas; las campañas de sensibilización llevadas a cabo por Mercabarna, dentro de su recinto, y la buena respuesta de los empresarios del polígono alimentario, que han ido aumentando las aportaciones de alimentos excedentarios al almacén del Banc dels Aliments situado en Mercabarna.

Evolución del desperdicio y el aprovechamiento alimentario a Mercabarna

El proyecto es posible gracias a la colaboración e implicación de 10 entidades y cerca de 600 empresas ubicadas en Mercabarna
El proyecto es posible gracias a la colaboración e implicación de 10 entidades y cerca de 600 empresas ubicadas en Mercabarna y pretende multiplicar por 2,5 el uso de alimentos en Mercabarna en 5 años