Los cambios de la delegación de la compañía transitaria global Fr. Meyer’s Sohn (FMS) en Bilbao comienzan a ser visibles con la llegada de Lander Iturrioz y Eva Gil a la dirección de la compañía, que se llevará de una forma “más horizontal” tras la jubilación del histórico Javier Soto, después de cinco décadas en la compañía.
Se trata de una nueva etapa en la que la acción se orienta en dos vertientes complementarias: el enfoque hacia el cliente, por un lado, y la gestión del equipo humano propio, por otro.
Así, la nueva dirección de FMS en Bilbao se muestra más equilibrada entre el sales manager, Lander Iturrioz, y la customer services manager, Eva Gil, encargada de gestionar un servicio a medida de cada cliente. De ellos depende una plantilla que se completa con Dio Fall, Nerea Villate, Mikel Madarieta y Saioa Allika.
La nueva política global de la compañía, en la que el servicio al cliente gana peso frente a otros componentes, ha llevado a Fr. Meyer’s Sohn a convertirse es uno de los diez más grandes transitarios marítimos mundiales, capaz de gestionar más de 13 millones de toneladas y un millón de teus por año.
People & culture
Pero, además de un mimo especial hacia el cliente, en la más que centenaria compañía se ha establecido también una mirada hacia el interior para poder aplicar los valores corporativos que ya se venían desarrollando para los clientes: Responsabilidad, Respeto, Colaboración y Compromiso.
Sobre estas cuatro premisas se construye una relación de confianza con los trabajadores, pero también con los clientes y proveedores. Máxime cuando se ha iniciado un proceso de diversificación en lo referido a navieras, transportistas y almacenes para modernizar la compañía y sus servicios.

La delegación bilbaína de Fr. Meyer’s Sohn se especializa en el tráfico marítimo, enfocado en la exportación y en el contenedor completo, aunque su vocación de atención al cliente consigue dar respuesta a cualquier otra necesidad tanto en terrestre como en aéreo.
Ante la incertidumbre, servicio
En este momento de incertidumbre, Lander Iturrioz señala que “los cargadores están preocupados por el incremento de los precios”, cuando la administración Trump ha cargado las importaciones desde la Unión Europea con un 20% de arancel.
“Hemos observado un gran incremento a principio de año, las exportaciones se han adelantado” sobre lo habitual. Sin embargo, y a pesar de lo excepcional de la situación, Iturrioz se muestra confiado en que “la mercancía española va a seguir siendo competitiva para los productos de alto valor añadido”.
Otro tema es la situación derivada de los conflictos en Ucrania y el Canal de Suez. Según Eva Gil, “casi hemos interiorizado la situación en el mar Negro” tras tanto tiempo de conflicto. Es distinta la afección en el tráfico a través de Suez, puesto que el aumento en el transit–time hace que los barcos viajen al completo. “Si se soluciona pronto, veremos un exceso de oferta”, apunta Eva, y podrían volver las bajadas de precio, pero también las blank sailing, porque “el negocio con Asia está en la importación”.











