“Es difícil explicar en unas líneas el transcurso de 50 años de actividad empresarial, pero ha sido una carrera de obstáculos, en la que cada vez que saltábamos se nos ponía el listón más alto”.
Así describió su carrera profesional Francisco García Campos, fundador de Sevitrade, en la celebración de los 35 años de la compañía y de su 80 aniversario, que tuvo lugar el viernes 27 de septiembre en la ciudad de Sevilla.
En un escenario a la altura del acontecimiento, la Casa Pilatos de Sevilla, y que estuvo dirigido por la periodista Desirée García, el fundador de Sevitrade comenzó su discurso agradeciendo, por su trascendencia en el crecimiento de la empresa, a colaboradores, clientes, instituciones y entidades bancarias, entre otros: “Les estaré siempre agradecidos”, destacó emocionado García.
“Tengo la misma ilusión que tenía cuando empezamos y sigo dispuesto a nuevos retos, y aunque yo ya soy mayor, Sevitrade sigue siendo muy joven”, añadió García antes de explicar sus inicios en el sector portuario y la puesta en marcha de Sevitrade hace 35 años.
Un visionario nacido en un pequeño pueblo de Albacete que dio sus primeros pasos en el sector portuario de Valencia

Nacido en Villavaliente, una pequeña localidad de Albacete, Francisco García se trasladó a los pocos años a Valencia junto a su familia, donde se formó como perito mercantil y trabajó para varios desguaces de barcos. “Por mis conocimientos en inglés, me fui formando en la compra de buques, recorrí medio mundo, negociando la compra de barcos para aprovisionar las instalaciones que teníamos en Valencia, Burriana, Castellón y Alicante”.
Más tarde, “cansado de tanto viaje”, García, gracias a los conocimientos que había adquirido, decidió constituir su propia empresa. “Empecé a visitar puertos hasta llegar a Sevilla. En casi todos los puertos se hacía esta actividad, pero no en Sevilla, donde me ofrecieron el muelle de la Esclusa”, señaló García.
“No era la localización más adecuada desde el punto de vista comercial, pero dimos a conocer el puerto de Sevilla al mercado naviero mundial”, apuntó García. “En Estados Unidos, empezaron a desguazar buques de la Segunda Guerra Mundial, me iba Washington y presentaba ofertas, y de esta forma compramos muchos barcos”, explicó García.
Posteriormente, en palabras de García, esa actividad fue desplazándose a otros sitios y perdiendo su peso en muchos recintos españoles. “Aún así, esta actividad duró aquí unos años más y en 1989 decidí, junto a unos socios, constituir Sevitrade. Construimos naves y tras un año compré la parte de estos socios, quedando como socio único”, añadió el empresario.

En este punto, quiso resaltar especialmente el papel de “clientes que están aquí con nosotros y que nos han seguido estos 35 años. Nosotros, con mucho riesgo, hemos ido invirtiendo en instalaciones y nos hemos ido adaptando a sus necesidades”, afirmó el fundador de Sevitrade.
En la última parte de su discurso, García hizo hincapié en el buen momento que atraviesa Sevitrade en la actualidad, apuntando que durante este año prevé alcanzar “más de un millón trescientas mil toneladas y unos 300 buques operados, un 20% más que el año pasado”.
Isabela García: “Eres un orgullo y una inspiración para tus nietos, tu legado trasciende en el tiempo y a las generaciones”
También tuvo unas palabras emotivas Isabela García, hija de Francisco García, quien incidió en el legado de su padre desde el punto de vista empresarial y familiar: “Eres un orgullo y una inspiración para tus nietos, tu legado trasciende en el tiempo y a las generaciones”.
Asimismo, Isabela García, recalcó el “esfuerzo” que realizó su padre para sortear todas las dificultades y su capacidad “para no rendirse” nunca. “Levantaste Sevitrade y lo convertiste en una referencia en Sevilla, y hoy en una empresa con un gran impacto que genera oportunidades”.

En el lado más personal, Isabela García destacó la importancia de Sevitrade en su vida y el apoyo ofrecido por su padre en el aspecto profesional: “Yo también salí del puerto con la ilusión de seguir mi camino. Has sido un faro para mí y siempre has respetado mis decisiones”.
Isabel García también tuvo palabras de reconocimiento para su madre y para los trabajadores de la empresa sevillana. “No podríamos hablar de este éxito sin tu apoyo, eres un pilar firme, y tampoco podemos olvidarnos de los trabajadores, gracias a todos por poner vuestro esfuerzo y por hacer crecer a esta empresa”.
En los mismos términos se expresó Javier García, hijo de Francisco García, al inicio de las intervenciones, resaltando la ilusión que todavía tiene su padre para iniciar nuevos proyectos: “A sus 80 años, todavía es ese fundador ilusionado que contagia al resto”, concluyó Javier García.








