La “tregua” en el Mar Negro peligra horas después de su firma tras las tensiones entre Rusia y Ucrania

El derribo de dos drones ucranianos en aguas del Mar Negro y el ataque ruso contra la región de Mykolaiv evidencian la fragilidad del acuerdo

Las reuniones entre Estados Unidos, Ucrania y Rusia para negociar un alto al fuego parcial en el Mar Negro están en peligro de no conseguir su objetivo.

Tan solo horas después de darse a conocer el resultado de las reuniones en Riad, Reuters ha informado de un ataque de Rusia con drones contra la región ucraniana de Mykolaiv y sobre aguas del Mar Negro.

Drones ucranianos derribados por Rusia

Concretamente, según France 24, Rusia ha reportado esta madrugada del derribo de dos drones ucranianos sobre aguas del Mar Negro. Como respuesta, como señala Reuters, Moscú ha lanzado poco después un ataque con drones contra la región ucraniana de Mykolaiv, provocando cortes de energía en la ciudad —aunque no se esclarece si han sido consecuencia de la agresión—, cuya salida fluvial va a parar directamente al Mar Negro.

La confrontación se produce pocas horas después del acuerdo entre Estados Unidos, Ucrania y Rusia. Según la Casa Blanca, EE UU se comprometía a “ayudar a restablecer el acceso de Rusia al mercado mundial de las exportaciones agrícolas y de fertilizantes, reducir los costes de los seguros marítimos y mejorar el acceso a los puertos y los sistemas de pago para esas transacciones”.

Ello tiene como principal objetivo, según las tres partes, “garantizar una navegación segura” y “eliminar el uso de la fuerza y evitar el uso de buques comerciales con fines militares en el Mar Negro”.

Y aunque no se esclareció una fecha exacta a partir de la cual entraría en vigor el alto al fuego, Rusia puso condiciones. Según informó Moscú, exige la reconexión al SWIFT del banco agrícola ruso, Rosseljozbank, y de otras entidades financieras vinculadas; el levantamiento de sanciones a las empresas que producen y exportan alimentos y fertilizantes, así como el levantamiento de las restricciones a las aseguradoras para que puedan operar con ellas; el desbloqueo de las sanciones a los buques que participan en estas exportaciones, y la eliminación de las restricciones al suministro de maquinaria agrícola y otros suministros empleados para ese propósito.

Todo ello, además de perseguir una tregua en el Mar Negro, busca además prohibir los ataques contra las instalaciones energéticas de ambas partes, algo que, según se desprende del comunicado de Washington, Rusia y Moscú han refrendado. No obstante, sobre este punto, Rusia añade que esta cláusula tiene una vigencia de 30 días a contar desde el 18 de marzo, “con la opción de extender el acuerdo o retirarse del mismo en el caso de que no se cumpla por cualquiera de las partes”.