Brittany Ferries celebra sus “bodas de oro” con el mar

La naviera Brittany Ferries está de celebración por las “bodas de oro”, cincuenta años, que se cumplen de su primer viaje hacia Reino Unido.

Con motivo de la efeméride, la compañía que opera desde Portsmouth, Poole y Plymouth transporta desde Roscoff a Plymouth a más de 120 representantes de asociaciones de hermanamiento en Bretaña para reunirse con sus homólogos en Cornualles, Devon y Gales con motivo de una recepción y cena a bordo del buque insignia “Pont-Aven”.

«Se trata de celebrar lo que hemos hecho durante 50 años», señala Christophe Mathieu, CEO de Brittany Ferries, ya que «queremos revitalizar la ‘entente cordiale’ entre las personas que están más cerca unas de otras, política y culturalmente, que de los centros de poder en París y Londres. Estamos orgullosos de haber servido a las regiones del noroeste de Francia y el suroeste de Inglaterra, uniendo a las personas durante 50 años, y esperamos continuar esta hermosa aventura juntos».

El “Pont-Aven” en el puerto de Plymouth
El “Pont-Aven” en el puerto de Plymouth

Brittany Ferries, una historia de éxito

La compañía nació del deseo de abrir y conectar la región relativamente aislada de Bretaña. Por ello, Alexis Gourvennec, fundador de la compañía, pergeñó un plan para comenzar a transportar los productos del campo francés hacia Reino Unido. El plan funcionó y el 2 de enero de 1973 partió el primer buque, bautizado como “Kerisnel”, desde el puerto de Roscoff hacia Plymouth. A bordo, 45 camiones y 12 pasajeros. Pronto se descubrió el potencial de pasaje en esta ruta y a partir de 1978 Brittany Ferries se convirtió en un operador turístico.

Hoy en día, Brittany Ferries es el principal transportista marítimo en el Canal de La Mancha en su parte Occidental y Central, y sigue siendo el mayor empleador de gente de mar francesa. Ya son cuatro países los que unen sus barcos, tocando los puertos franceses de Roscoff, Cherburgo, St. Malo, Caen y Le Havre; los británicos de Plymouth, Portsmouth y Poole; los irlandeses de Cork y Rosslare; y los españoles de Bilbao y Santander.