Sevilla, un puerto milenario con 150 años de historia moderna

Hoy el puerto de Sevilla está de aniversario. Hace 150 años, un 25 de noviembre de 1870, se publicó el Real Decreto que dio luz verde a la creación de la Junta de Obras del Río Guadalquivir y Puerto de Sevilla.

Esta institución impulsó la modernización del puerto y la transformación de la ciudad y ha estado operativa más de un siglo, hasta que en 1993 dio paso a la Autoridad Portuaria de Sevilla (APS).

Con motivo de tan significativaefeméride, el presidente de la Autoridad Portuaria de Sevilla, Rafael Carmona;el alcalde de Sevilla, Juan Espadas; y la consejera de Cultura y PatrimonioHistórico, Patricia del Pozo, han inaugurado hoy la glorieta en la que estáinstalado el histórico remolcador CAPE y la calle José Delgado Brackenbury enhonor al prolífico ingeniero jefe de la Junta de Obras.  

Durante su intervención, el presidentede la APS ha recordado que “hoy no solo conmemoramos la creación de la Junta deObras, sino también recordamos el conjunto de actuaciones e infraestructurasque transformaron el puerto y Sevilla”. Rafael Carmona ha destacado obras comola construcción de los muelles de Nueva York, las Delicias y Tablada, laprimera esclusa y la dársena de Alfonso XIII.

El presidente también ha reconocido “elesfuerzo de los trabajadores que han formado y forman parte de la instituciónportuaria, quienes contribuyen día a día en el desarrollo económico de laciudad a través del puerto”.

Asimismo, ha puesto en valor “la labor de directores como Brackenbury y Moliní en la mejora de infraestructuras. Nos gustaría seguir ese mismo camino, apoyándonos en las nuevas tecnologías y la sostenibilidad, y ser también innovadores impulsando el enorme potencial del puerto”.

Modernización del puerto

Como es ampliamente conocido, el puerto de Sevilla se remonta a orígenes milenarios. Fue puerto fenicio, romano y árabe, y alcanzó su máximo esplendor como nexo conector de todos los océanos a finales del siglo XV y en el siglo XVI, cuando con el Descubrimiento del Nuevo Mundo y la primera Circunnavegación, se ampliaron los horizontes geográficos de la era moderna.

La primera modernización del puertosevillano llegó en 1794 con la construcción de la primera corta, la de laMerlina. Sin embargo, fue a partir de la constitución de la Junta de Obras delPuerto cuando se inició un prolífico periodo en el que los muelles de Sevillaexperimentaron una profunda transformación.

En esta segunda fase de modernización,ingenieros como Luis Moliní Uribarri y José Delgado Brackenbury mejoraron lascondiciones de navegabilidad y dotaron al puerto con nuevos espacios dedesarrollo hacia el sur. Además, dieron forma a la estructura urbana de laactual Sevilla y emprendieron ambiciosos proyectos para la protección de laciudad ante el riesgo de inundaciones.

Según recoge la Gaceta de Madrid, la Junta de Obras “se encargaría de la conservación  y prosecución  de las obras del río Guadalquivir y del Puerto de Sevilla, recaudando, administrando e invirtiendo a este fin los fondos destinados a las mismas, funcionando bajo la presidencia del Gobernador de la provincia, y la compondrán: dos individuos de la Diputación provincial; dos del Ayuntamiento; dos pertenecientes a la Sección de Comercio de la Junta de Agricultura, Industria y Comercio; dos navieros y seis comerciantes; y por último, el Ingeniero Director de las obras y el comandante de la Marina”.

Plan Moliní: mejora de la navegación

A principios del siglo XX el puerto deSevilla es un bullir de actividad. Las embarcaciones evolucionaron y lasinstalaciones de entonces resultaban limitadas para el creciente tráficocomercial.

En este contexto, el director de la Junta de Obras de Puerto, Luis Moliní, diseñó un proyecto para la mejora de la navegación tanto en la ría del Guadalquivir, como en el Puerto de Sevilla. Este proyecto situaba a Sevilla como el centro económico de una región ordenada por el Guadalquivir.

Para justificar su ejecución, Moliní apuntó que “la agricultura y la industria de la región que fluye en el Puerto de Sevilla son bastante importantes y ya han progresado lo suficiente para que no haya temor de que resulte estéril la iniciación de estas mejoras; por el contrario, es de toda evidencia que han llegado a aquel estado de desenvolvimiento que, para continuar y crecer, necesitan imperiosamente la influencia de aquellos elementos de progreso que sólo puede proporcionar en el Puerto de Sevilla la acción colectiva social”.

Luis Moliní impulsó intervencioneshidráulicas para facilitar la navegación en la ría y optimizar las condicionesde acceso a Sevilla. Para ello, mejoró la canal en la zona de la desembocaduradel Guadalquivir, eliminó tres meandros próximos a la ciudad con laconstrucción de la corta de Tablada y construyó un puente levadizo en lacabecera de la corta. Para minimizar los efectos de las continuas inundaciones,inició los trabajos de excavación de dicha corta, lo que también permitió dotaral puerto con nuevos espacios para su desarrollo.

A principios del siglo XX también seconstruyeron nuevos muelles. Uno de ellos es el de Nueva York, llamado asíporque de él partía la línea marítima que conectaba Sevilla con Estados Unidos.Otros muelles habilitados fueron los de Tablada y Delicias, que constituyeronnuevos frentes portuarios y permitieron el traslado de la actividad del puertohacia el sur, disminuyendo paulatinamente el tráfico de mercancías en zonas máscercanas a la ciudad.

También se construyó el puente de SanTelmo que abrió la comunicación entre Sevilla y la Huerta de los Remedios. Seconcibió como un puente móvil para permitir el paso de los buques a losantiguos muelles.

Plan Brackenbury: un puerto más urbano

El puerto proyectado por DelgadoBrackenbury era más urbano y estaba más imbricado en la ciudad conviviendo conella. Brackenbury promovió una planificación del puerto en la que no soloprimaba el desarrollo de la infraestructura, sino también la defensa de laciudad ante las inundaciones y la integración del espacio portuario en el entramadourbano.

Una de las principales actuacionesacometidas durante este periodo fue la transformación de un tramo delGuadalquivir en la dársena que hoy conocemos. Se planificó la apertura de unnuevo cauce (Cartuja-brazo de San Juan de Aznalfarache), el cerramiento delextremo del Canal de Alfonso XIII mediante una esclusa y el cerramiento deChapina. De esta forma, el río se transformaba en dársena y la morfología delPuerto se asemejaba a la actual estructura portuaria.

Asimismo, se proyectó la construcción de un muro de defensa a lo largo del canal para proteger a Sevilla de las inundaciones; el tendido de nuevos puentes de ferrocarril y carretera y otro para unir Sevilla con San Juan de Aznalfarache; y el tendido de una línea ferroviaria.

En la historia más reciente, la fisonomía de Sevilla y su entorno ha seguido evolucionando de la mano del puerto hasta llegar a nuestros días. Por ejemplo, es a mediados del siglo XX cuando se inicia un proceso de industrialización con la implantación del astillero de Elcano y cuando se conciben ambiciosos proyectos como el canal que pretendía unir Sevilla con Bonanza, en Sanlúcar de Barrameda.

Para aumentar la capacidad de losmuelles, en los años setenta comenzó la construcción de la Dársena de Batán,uno de los espacios con mayor actividad y actual plataforma logísticamultimodal de Sevilla. Sin olvidar que, a finales del siglo XX, la zonaportuaria se adaptó y mejoró para la Exposición Universal de 1992, primando laintegración puerto-ciudad, la ampliación de la dársena hasta San Jerónimo y laconstrucción de nuevos puentes.

Tras la creación de la AutoridadPortuaria de Sevilla en 1993, este organismo ha continuado trabajando paraaprovechar al máximo las ventajas de contar con el mar en el corazón deAndalucía. En esta línea, en el 2010 la APS inauguró la nueva esclusa Puertadel mar. Esta infraestructura, esencial para el puerto y la ciudad, tiene máscapacidad que la proyectada en el Plan Brackenbury y hace posible la entrada debuques con más carga. Además, mantiene el nivel de agua de la dársenaprotegiendo a Sevilla de las inundaciones.

Asimismo, la Autoridad Portuaria ha impulsado el tráfico de mercancías con la creación de una Zona de Actividades Logísticas (ZAL) que este marzo ha cumplido 17 años; con el desarrollo de la Zona Franca y de un polo industrial en el Polígono de Astilleros. También, ha acercado el Puerto a Sevilla al adaptar el Muelle de las Delicias con ocio y restauración para el disfrute de los ciudadanos.

El puerto de Sevilla, como único puerto marítimo de interior de España, es hoy en día un enclave estratégico para la UE, completamente multimodal con conexiones marítima, ferroviaria y por carretera y dispone de una amplia superficie (850 hectáreas) para el desarrollo logístico e industrial.

Cuenta con 5 terminales portuarias y 3muelles públicos, más de 4.000 metros de atraque y un 1 millón de m2 dealmacenes, así como con la primera ZAL de Andalucía, una Zona Franca, un poloindustrial en Astilleros y una terminal de cruceros en el centro de la ciudad.

El puerto de Sevilla ha sido y es piedraangular del pasado, presente y futuro de Sevilla. Es su razón de ser, la víapor la que entra riqueza a la provincia y fuente de oportunidades para laregión. De hecho, en torno al puerto hay 200 empresas que han generado más20.000 empleos y suponen un impacto en el PIB de más 1.100 millones de euros.

Por ello, entre noviembre del 2020 y noviembre del 2021 la Autoridad Portuaria de Sevilla quiere poner en valor los 150 años de sus inicios y anima a toda la comunidad portuaria a celebrar junto a la ciudad una parte importante de su historia.