De Madrid a Oviedo, 3 horas en tren: inaugurada la Variante de Pajares

Tras más de 20 años de obras y una inversión de 4.000 millones de euros, la conexión ferroviaria en alta velocidad -y preparada también para las mercancías- es ya una realidad. La Variante de Pajares entre La Robla y Pola de Lena (la nueva entrada a Asturias por ferrocarril), es una infraestructura de 49,7 kilómetros de longitud, de los que el 80% son túneles (12) y viaductos (10).

El acto oficial ha incluido la presencia del rey Felipe VI; el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; el ministro de Transportes, Óscar Puente; y el presidente de Asturias Adrián Barbón. El presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, se incorporó a la comitiva en la parada de Valladolid. También estuvieron en el viaje inaugural el recientemente nombrado secretario de Estado de Transportes y Movilidad Sostenible, José Antonio Santano, y el Comisionado del Gobierno para el Corredor Atlántico, José Antonio Sebastián. 

Las principales cifras de la Variante de Pajares
Las principales magnitudes de la Variante de Pajares

Uso mixto: mercancías y viajeros

La infraestructura ahora estrenada consta de una doble vía electrificada, con el sistema de señalización ferroviaria ERTMS2, el más avanzado, y está preparada para alcanzar una velocidad máxima de circulación de 275 km/h. También es una de las líneas más versátiles de España, ya que va a ser utilizada por trenes de mercancías y trenes de viajeros, rodando en ancho ibérico ahora y, en un futuro, en ancho estándar.

Su nuevo trazado recorta en 37 km la longitud del tramo actual por el Puerto de Pajares -que data del siglo XIX- y presenta una menor altitud y pendiente, facilitando los trabajos de mantenimiento invernal de la línea. A este respecto, señalar que el trazado antiguo “prestó su último servicio” con un nuevo descarrilamiento de un tren de mercancías que deshabilitó la infraestructura con un día de antelación. 

La Variante de Pajares presenta la mayor versatilidad puesto que una de sus dos vías -vía I, túnel este- es de ancho mixto o “tres hilos” y permite el paso de trenes en ancho ibérico y estándar para alta velocidad. Mientras, la vía II, túnel oeste, es de ancho convencional sobre traviesa polivalente, que permite convertirla a ancho estándar en el futuro. 

Además, cuenta con un cambiador en Campomanes para que los trenes combinen los distintos anchos de vía y dos Puestos de Adelantamiento y Estacionamiento de Trenes (PAET) en Campomanes y La Robla, con dos vías de apartado cada uno.

La explotación de la línea se va a realizar en dos fases, de manera que los tiempos de viaje y las velocidades vayan mejorando en función de la incorporación al servicio de los nuevos trenes de la serie 106, cuya entrega por parte de Talgo está prevista para el primer trimestre de 2024.

La conexión entre la Meseta y Asturias es una de las obras de ingeniería más complejas en Europa y el mundo, que atraviesa montañas y una gran complejidad geológica de la Cordillera Cantábrica, con formaciones muy diversas: pizarrosas, calizas, cuarcíticas, etc. que representaron un gran reto en el proceso de excavación. 

Compleja obra de ingeniería

Su construcción ha supuesto un desafío sin precedentes: hasta 5.000 profesionales y cinco tuneladoras trabajaron al mismo tiempo en la construcción del túnel bitubo de Pajares, que discurre a una profundidad de 1 km. Este túnel está integrado por dos túneles de base, uno para cada vía, de 8,5 m de diámetro, 52 m de sección y una separación entre ellos de 50 m. Junto al de Pajares, la línea cuenta con otros tres túneles dobles (bitubo): Pontones, Sotiello y Teso. 

El Túnel de Pajares dispone de 58 salidas de emergencia presurizadas, una cada 400 m aproximadamente, a través de galerías que conectan los túneles entre sí -uno de ellos permite la evacuación en caso de incidencia en el otro-, además de dos galerías de comunicación al exterior: la de Buiza (6 km) para incidencias y emergencias y la de Folledo (3 km), destinada a mantenimiento. 

El trazado está integrado por diez viaductos (1,8 km) donde el de Huergas (396 m) es el de mayor longitud y el del río Huerna (40 m) el más corto, si bien es el que une los dos mayores túneles (Pajares y Pontones). Cuatro de estos viaductos son dobles, esto es, se ha construido un viaducto para cada una de las dos vías de la línea: los del Huerna (42 m), San Blas (129 m), Sotiello (135 m) y Teso (365 m). Destacar que el viaducto de Campomanes, de 118 metros, es el único viaducto triple de toda la red ferroviaria española.