Euskadi y Cantabria apuestan en Europa por la intermodalidad ferroportuaria

A pesar de la semana semifestiva, la actividad no ha parado en Europa y una muestra de ello es la reunión de la Comisión de Transporte y Turismo (CTT) del Europarlamento, donde se han analizado las enmiendas presentadas por los distintos grupos al proceso de revisión de las redes trans europeas de transporte (TEN-T), un plan director continental de inversiones en infraestructuras.

Esta revisión está muy condicionada por la invasión de Ucrania, la necesidad de resolver en esta coyuntura -que ha generado grandes problemas logísticos- y para prevenir que la situación pudiera repetirse en el futuro.

La reunión de la CTT ha servido para poner de manifiesto el desacuerdo de algunos países y regiones con las decisiones tomadas por el Consejo de Ministros de la Unión Europea en referencia a la inclusión o no de algunos trazados propuestos para la red ferroviaria europea, conexiones y recorridos que deberán ser revisados de nuevo por la Comisión Europea.

En este sentido, la eurodiputada vasca Izaskun Bilbao ha intervenido de forma muy crítica hacia la postura tanto de Francia como del Consejo de Ministros, señalando que “en cada revisión de los TEN-T hay que insistir en que la principal aportación” de este plan director es profundizar en el “enfoque multimodal” y que, además de la aportación del ferrocarril, se subraya “el papel reforzado para la dimensión marítima y la de los puertos”.

Ferrocarril ante el Brexit

Las regiones costeras cantábricas sufren un estancamiento, en parte motivado por una deficiente red ferroviaria que perjudica su competitividad. El ferrocarril actual, de vía métrica, no supone una alternativa ya que se tarda tres horas y cuarto en cubrir los 100 km entre Bilbao y Santander, una distancia que cubre un coche en una hora. Además, los gálibos impiden el tránsito eficiente de mercancías. Como resultado, el 98% de este tráfico se realiza por carretera, siendo la autopista Santander-Bilbao una de las tres más congestionadas de España.

La eurodiputada Izaskun Bilbao, muy crítica con el desarrollo la red europea TEN-T

La nueva conexión ferroviaria Santander – Bilbao, consensuada entre los gobiernos vasco y cántabro, y desechada en un primer momento por el Consejo de Ministros europeo, es para Izaskun Bilbao “parte del proyecto del Corredor Atlántico” a través de la conexión de la Y Vasca como Red básica Ampliada para el 2040. Se trata de conseguir un trasvase del 150% de las mercancías y del 123% de los viajeros desde la carretera al ferrocarril.

El nuevo tramo mejorado tendría un impacto de 11.500 millones de euros, cuando su coste se estima en unos 2.500 millones. Tiene en cuenta la necesidad de reforzar la conexión con Irlanda y Reino Unido tras el Brexit, pues las conexiones marítimas existentes entre Bilbao y Santander, y los puertos británicos e irlandeses vinculados al tramo ferroviario propuesto, ofrecerán una gran oportunidad en términos logísticos. El 60% de la mercancía exportada desde Cantabria va al Valle del Ebro o a Europa a través de Euskadi.

Existe una relación económica y social cotidiana con el País Vasco de tal manera que se da una conurbación “de facto” Santander-Bilbao que provoca un gran desequilibrio en cuanto a desplazamientos.

La intensidad media diaria en las autopistas señala que, hacia Bilbao son 52.000 vehículos; hacia Castilla, 11.000 y con Asturias, 9.000 vehículos. Esta es la razón por la que el presidente cántabro, Miguel Ángel Revilla, ha preferido priorizar la conexión vasca frente al Corredor Cantábrico que propugnan las regiones situadas más al oeste. Recordar que Cantabria vislumbra la llegada de un tren de altas prestaciones a medio plazo, pues las obras hacia la conexión con Alar del Rey (Palencia) avanzan al lento ritmo del tren del norte.

Parte del problema es el retraso en la conexión ferroviaria en la frontera vasco-francesa

La conexión vasco-francesa

Izaskun Bilbao ha anunciado una serie de enmiendas entre las que destaca la preocupación por las intenciones de Francia de retrasar la conexión de la red española con la gala, a través de la Y Vasca, una incoherencia entre los proyectos europeos y nacionales. La enmienda apuesta por condicionar la financiación europea a la ejecución de la red básica para el 2030, llamando a la eliminación de manera urgente de los cuellos de botella en los tramos transfronterizos de la red básica para el 2030 que están generando incrementos de CO2, embotellamientos y pérdida de competitividad. Es el caso de la conexión entre España y Francia a través del País Vasco donde el Gobierno francés “debe apostar” sin demora por el tramo Burdeos – Irún y “ser coherente” a sus decisiones logísticas y climáticas.

La europarlamentaria vasca ha hecho hincapié en la fórmula de “encomiendas de gestión” a las autoridades locales y regionales, que han hecho “despegar a la Y Vasca” mediante esta con fórmula de gestión descentralizada, aplicable en otros “cuellos de botella” de la red. También se preocupó por incluir la figura del responsable del impulso a la instalación en la red ferroviaria prioritaria del sistema de gestión y control de tráfico europeo ERTMS. Este dispositivo permite incrementar la capacidad de las infraestructuras optimizando la gestión de los tráficos que soportan, mejora la seguridad y colabora también a la generación de datos que alimenten el big data del transporte europeo, según la propuesta presentada por Izaskun Bilbao.