El puerto de Burdeos atrae 300 M€ de inversión tecnológica

La región de Nueva Aquitania es una de las más beneficiadas por la inversión extranjera directa. Y además, ha consolidado un proyecto estratégico relacionado con la electromovilidad dentro del puerto de Burdeos.

Según el informe Atractivo de Francia 2024 se destaca la importante contribución de la inversión extranjera a los proyectos de descarbonización y robotización en la industria francesa, así como su creciente participación en sectores estratégicos como la movilidad verde, la salud, la inteligencia artificial y el espacio.

En la reciente cumbre del programa Choose France, del pasado lunes en Versalles, se anunciaron 56 proyectos de inversión (uno de ellos, español y ligado a la electrificación) por 15.000 millones de euros, de los que Nueva Aquitania espera conseguir casi mil millones.

Proyectos innovadores en Nueva Aquitania

En este sentido, el presidente regional, Alain Rousset ha dado a conocer la formalización del proyecto franco-suizo Electro Mobility Materials Europe (EMME), que se ubicará en la terminal Grattequina, a caballo de los municipios de Parempuyre y Blanquefort, del puerto de Burdeos.

La proximidad de la nueva terminal portuaria polivalente con el Ecoparc de Blanquefort suma sinergias a un proyecto que supone una inversión de 300 millones de euros y la creación de 200 puestos de trabajo cualificados directos. Estará dedicado al tratamiento de metales críticos, como el níquel y el cobalto, para la producción de baterías para vehículos eléctricos. 

La terminal Grattequina, es la única situada en la margen izquierda del Garona y se plantea como el nuevo territorio de oportunidad para el puerto bordelés. Dispone de 6 hectáreas de superficie ya urbanizada con acceso al agua donde puede acoger buques de hasta 205 metros de eslora. La terminal dispone de dos zonas de ampliación, multiplicando por tres la superficie logístico industrial a demanda de los usuarios.

El director general del puerto de Burdeos, Jean-Frédéric Laurent, señala la importancia del proyecto EMME dentro de la estrategia de descarbonización de la actividad portuaria, mientras que Alain Rousset, puntualiza la urgencia de acabar con la dependencia de más del 90% de China para los materiales raros, omnipresentes en sectores clave como la automoción y la transición energética, y ahora en cuestión por la incierta situación geopolítica.

La inversión en el puerto de Burdeos no es la única contemplada, puesto que en Nueva Aquitania ya se ha dado luz verde al proyecto de la empresa química belga Solvay, que reconvertirá su planta de La Rochelle, con una inversión de 100 millones de euros, para poner en marcha próximamente la primera fase de una unidad de producción a gran escala de tierras raras, esenciales para los motores de los coches eléctricos. 

Fuera del ámbito portuario, las esperanzas de Nueva Aquitania se centran en una inversión de 400 millones de euros para el desarrollo del fabricante alemán Lilium Jet, pionero europeo en eVTOL (vertical take-off landing), aviones de despegue vertical en su versión eléctrica.