Jean Castex estará al frente de las infraestructuras del transporte francés

Los proyectos estratégicos para el transporte francés, sobre todo lo que viene ligado al sector marítimo, vuelven a recibir un soplo de aire fresco tras haberse visto minimizadas con la configuración del nuevo Gobierno encabezado por Elisabeth Borne.

El nuevo ejecutivo francés deshabilitó el Ministerio del Mar, creado por Jean Castex, y lo rebajó a una Secretaría de Estado, con Hervé Berville al frente, dentro del Ministerio de Transición Ecológica y Cohesión Territorial dirigido por Christophe Béchu. Como consecuencia, el actual ministro Bechú ha abandonado su puesto al frente del Consejo de Administración de la Agencia de Financiación de Infraestructuras de Transporte de Francia (AFIT). Para sustituirlo, se ha nombrado al exprimer ministro Jean Castex, según publica el Boletín Oficial del país galo. De esta manera, Castex retoma su proyecto en el transporte desde un escalón distinto, la presidencia de la AFIT.

Presupuestos y gastos de la AFIT entre el 2005 y el 2022

Infraestructuras del transporte

La Agencia de Financiación de Infraestructuras de Transporte de Francia es competente en los campos de puertos marítimos y canales, transporte ferroviario (incluyendo el Tren de Alta Velocidad – TGV), infraestructura vial, protección costera y litoral, transporte público en zonas urbanas y promoción de la movilidad en bicicleta y peatonal de las personas. Entre sus competencias está la implementación de la Ley de Orientación a la Movilidad (LOM), la financiación del componente de transporte del plan de recuperación, la regeneración de las infraestructuras, el desarrollo de las redes transeuropeas y la descarbonización de la movilidad.

En el año 2021 la AFIT ejecutó un presupuesto de 3.051 millones de euros y para el año en curso, el presupuesto rectificado prevé inversiones por valor de 4.586 millones de euros, de los que 1.277 millones provendrán de subvenciones europeas ligadas a los fondos Next Generation a través del Plan de Relanzamiento de la economía y dentro del Programa de Recuperación y Resiliencia.

La financiación de la AFIT surge de tres fuentes principales, como son una parte de los ingresos procedentes del impuesto sobre productos energéticos, una parte de los pagos de las concesiones de las autopistas, y una parte de la recaudación generada por el cobro de multas de circulación. Además, dispone de un aporte económico significativo procedente del Plan de Relanzamiento. El proyecto de que el transporte aéreo también ayude a sufragar el presupuesto de la AFIT ha quedado, de momento, en suspenso por la desaceleración del sector como consecuencia de las afecciones del Covid-19.