La Comisión Técnica conformada por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible y el Govern de la Generalitat ha dado luz verde al proyecto de Aena para la ampliación del aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat. Las acciones ya planificadas y las ahora acordadas, cuyos términos formarán parte del proceso de consultas con las aerolíneas para arrancar en el próximo periodo de inversiones de Aena, alcanzarán una inversión aproximada de 3.200 millones de euros.
Proyecto técnico
La solución supone prolongar la pista mar en 500 metros, lo que permitirá albergar aeronaves que operan rutas intercontinentales y reducir el impacto acústico sobre las poblaciones vecinas. El incremento de capacidad del campo de vuelo implica la necesidad de construir una terminal satélite, así como reformar las terminales T1 y T2. Así, se llegará a los 3.160 metros totales de pista. La laguna de La Ricarda preservará la lámina de agua, ya que la pista termina antes del brazo principal que la conecta con el mar.
El proyecto final busca “garantizar” la “menor afectación medioambiental” con medidas como la preservación de la laguna de La Ricarda y la no afectación de El Remolar fuera del perímetro aeroportuario. El acuerdo incluye, además, actuaciones compensatorias destinadas a mejorar los espacios naturales del Delta del Llobregat, que se detallarán durante la tramitación del Plan Director, pero que irán destinadas, entre otras, a ganar más de 270 hectáreas de espacios naturales.
Según ha anunciado el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, se prevé aprobar el Plan Director en el 2028 y empezar las obras en el 2030, para finalizarlas en el 2033.








