La Cambra de Barcelona no espera una recuperación económica hasta el 2022

En el año 2020 la economía catalana retrocederá un 7,3%. El 2021 se producirá un rebote de la actividad, con una tasa alrededor del 5%, pero este efecto no será suficientemente fuerte como para compensar la pérdida del año anterior, lo que quiere decir que no será hasta el 2022 que se podrá recuperar el nivel de actividad previa a la crisis del coronovarius. En el 2020 se pueden perder en Catalunya cerca de 200.000 puestos de trabajo, el 5,1% respecto al 2019. Si se añaden los trabajadores afectados por ERTO’s (unos 700.000) durante un periodo de tres meses, la pérdida de jornadas trabajadas anual seria del 10%.

Estas son algunas de las conclusiones del informe del impacto de la crisis sanitaria del Covid-19 sobre la economía catalana, realizado por el equipo de AQR-Lab de la Universitat de Barcelona con la colaboración de la Cambra de Comerç de Barcelona.

Por sectores, la rama del comercio, el transporte y la hostelería –que tiene un peso en la economía del 23% en el PIB– puede caer en el conjunto del año 2020 hasta un 20%; y las actividades culturales y acontecimientos recreativos un -25%. El conjunto de los servicios sufrirán una caída del 8,1%, la industria del 5,1% y la construcción del 6,4%. La Cambra de Barcelona destaca que “hacer un ejercicio de previsiones en estos momentos está rodeado de una gran incertidumbre por la dificultad de prever como avanzará la contención de la epidemia, la efectividad de los tratamientos, el descubrimiento de la vacuna o la posibilidad de un rebrote en otoño”.

Además “Si las políticas públicas que se adoptan no resultan suficientes, no son bastante efectivas o no se aplican de manera eficiente, el potencial productivo de la economía se verá menguado, cerrarán empresas y se destruirán puestos de trabajo que costará más tiempo recuperar. En este segundo escenario, el impacto sobre las previsiones económicas es significativo porque el PIB podría llegar a caer más de un 10% y la ocupación más de un 7%”.

Sin embargo, dentro del Estado, Catalunya puede ser una de las economías menos afectadas económicamente por la crisis de la Covid-19 por varios motivos: la elevada tasa de teletrabajo potencial (cerca de un 50% de la ocupación); el mayor número de grandes empresas, que tienen más capacidad financiera para resistir una parada temporal de la actividad; y el mayor peso de la industria, en especial de los sectores que saldrán favorecidos como la alimentación o el farmacéutico. Por el contrario, la mayor dependencia del turismo extranjero puede hacer que la caída de este sector sea más pronunciada.

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