La entrada de los hutíes en la guerra trunca el retorno a Suez y elevan los blank sailings

Las cancelaciones de servicios marítimos aumentan, de momento, un 5% para las próximas cinco semanas, mientras que el precio medio del flete creció un 8% en las rutas Asia-Europa/Mediterráneo

La guerra en Oriente Medio ha alcanzado un nuevo grado de complejidad con los ataques de los hutíes a Israel. Es la misma milicia que, desde finales del 2023, mantiene en vilo la seguridad del Mar Rojo y, en concreto, el Estrecho de Bab al-Mandeb. La escalada amenaza ahora con truncar los planes de las navieras por retornar al Canal de Suez, agravar unos blank sailings que han ido al alza en los últimos días, y empujar el precio medio del flete para los contenedores que conectan Asia con Europa a través del Mediterráneo.

La ofensiva de los hutíes yemeníes no solo se ha dado contra Estados Unidos e Israel, sino también contra los buques empleados para “operaciones hostiles” que crucen el Estrecho de Bab al-Mandeb. El hostigamiento podría traducirse en un episodio similar al que se dio con la crisis del Mar Rojo, en la que buques mercantes vinculados a ambos “agresores” fueron objeto de ataques. Ello motivó, a finales del 2023, los desvíos de rutas hacia el Cabo de Buena Esperanza.

De momento, antes de la entrada de los hutíes en la guerra, los servicios marítimos ya estaban experimentando cambios. En función de los datos que publicó Drewry el 27 de marzo, el 5% de las salidas programadas para las próximas cinco semanas (30 de marzo al 3 de mayo) se han cancelado. Ello se traduce en 38 cancelaciones de las 706 salidas programadas. La mayor parte de los blank sailings se concentra en la ruta Transpacífica hacia el Este (58%), seguida de la ruta Asia-Europa/Med (26%) y la Transatlántica hacia el Oeste (16%).

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La Premier Alliance (ONE, HMM y Yang Ming) es la que registra un mayor número de cancelaciones del 30 de marzo al 3 de mayo

Mayor congestión portuaria

Drewry matiza que, por ahora, la capacidad permanece “prácticamente intacta y el impacto es menos severo que el de la crisis del Mar Rojo, sin desviaciones generalizadas en los servicios principales”. Sin embargo, la presión “está empezando a acumularse a medida que las navieras ajustan sus redes y gestionan el aumento de los costes operativos”.

La cuestión se centra, particularmente, en una intensificación cada vez mayor de la congestión en los puntos de entrada alternativos al Sur de Asia y Oriente Medio: “Los puertos indios y los centros regionales están absorbiendo los volúmenes redirigidos y aumentando los retrasos en puntos clave de transbordo, lo que añade fricción operativa a la planificación de las redes”.

El incremento de las cancelaciones y los costes operativos ya se están trasladando en los precios. El World Container Index (WCI) de Drewry –que mide el precio medio del flete– subió un 5% intersemanal hasta los 2.279 dólares por contenedor de 40 pies hasta el pasado jueves. En las rutas Asia-Europa/Med, el WCI subió un 8%, mientras que tanto la Transpacífica como la Transatlántica subió un 3%. Además, las navieras están introduciendo recargos de emergencia por combustible en todas las rutas comerciales y recargos por riesgo de guerra en las zonas de peligro.