La Generalitat no validará la ampliación del aeropuerto de Barcelona sin el aval de la Comisión Europea

El desbloqueo de la controvertida ampliación del aeropuerto de Barcelona ha recibido un rápido rechazo de entidades, partidos políticos y municipios como El Prat, contrarios a este proyecto por los graves efectos que podrían sufrir los espacios naturales del delta del Llobregat. Sobre estas consecuencias en áreas medioambientales protegidas, la Generalitat resalta que “no validará ninguna propuesta de actuación propuesta por AENA que no haya sido avalada previamente por la Comisión Europea ya que cualquier afectación en espacios incluidos en la Xarxa Natura 2000 obliga a realizar  esta consulta previa a la Comisión Europea”.

El Departament de la Vicepresidència i de Polítiques Digitals i Territori de la Generalitat y el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana,  desbloqueaban este lunes las inversiones previstas para la ampliación del aeropuerto de Barcelona-El Prat que AENA prevé en el Documento de Ordenación y Regulación Aeroportuaria (DORA), y que superan los 1.700 millones de euros del 2022 al 2031.

El acuerdo tenía lugar en una reunión con la presencia de la ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, y el vicepresidente y conseller de Polítiques Digitals i Territori de la Generalitat de Catalunya, Jordi Puigneró. En este encuentro participaron también la secretaria de Estado de Transportes, Isabel Pardo de Vera, el presidente de Aena, Maurici Lucena, y Ricard Font, secretario general de la Vicepresidència, Polítiques Digitals i Territori de la Generalitat, entre otros.


Este acuerdo dibuja un nuevo modelo aeroportuario catalán ya que incluye la construcción, por parte del Gobierno del Estado, de estaciones de alta velocidad ferroviaria en los aeropuertos de Girona y Reus, un hecho que permitirá apostar por la intermodalidad y mejorar la operativa del aeropuerto de Barcelona, ya que sitúa las instalaciones de Girona y Reus a 30 minutos de las de Barcelona. Estas dos instalaciones podrán, gracias al acuerdo, combinar su rol actual de aeropuerto de proximidad con el de complementario para descongestionar el de Barcelona, que se convertirá en un hub intercontinental. El Departament de Vicepresidència i de Polítiques Digitals i Territori “ha defendido desde el inicio de las conversaciones para la ampliación del aeropuerto del Prat que cualquier cambio de modelo aeroportuario en Catalunya tenía que pasar también por la potenciación de los aeropuertos de Girona y Reus en el marco de un sistema aeroportuario que genera el 7% del PIB catalán”, asegura el departamento del conseller Jordi Puigneró.

El compromiso logrado por el Departament de Vicepresidència i de Polítiques Digitals i Territori prevé que el nuevo Plan Director que tiene que redactar AENA se elabore con criterios ambientales. 

El acuerdo prevé la construcción de estaciones ferroviarias de alta velocidad en los aeropuertos de Girona y Reus. 

“Mínima afectación”

El Gobierno catalán considera que, una vez se recupere la actividad habitual de antes de la pandemia del Covid-19, hace falta que el aeropuerto de Barcelona opere con puntualidad y con capacidad para vuelos intercontinentales, sin incrementar en ningún caso el impacto acústico sobre las poblaciones de su entorno. Este hecho implica superar la capacidad actual de 80 operaciones/hora, respetando el límite de 90 operaciones/hora de la Declaración de Impacto Ambiental (DÍA) vigente, y modificar el campo de vuelo de la pista corta. Así, según señala la Generalitat, “se ha conseguido en las conversaciones mantener el régimen de pistas segregadas, es decir, seguir utilizando la pista larga para aterrizajes y la corta para despegues. No obstante, el nuevo Plan Director tendrá que determinar las actuaciones concretas para lograr este reto, actuaciones, pero, que tendrán que limitarse a las dimensiones y ubicación que reduzcan a la mínima expresión cualquier afectación a entornos medioambientales protegidos, especialmente la laguna de La Ricarda, incluida en la Xarxa Natura 2000”.

Una vez cerrado el acuerdo, el próximo paso es la aprobación por parte del Gobierno español del nuevo DORA 2022-2026, antes del 30 de septiembre, que regula las tarifas de los aeropuertos de AENA en base al plan de inversiones previsto por este periodo. Después, el Estado redactará el nuevo Plan Director. Será en esta fase cuando se definirá la propuesta concreta de ampliación del campo de vuelo y del resto de inversiones. Si esta propuesta de Plan Director afecta los espacios incluidos en la Xarxa Natura 2000, habría que impulsar una consulta previa en la UE para validar la posibilidad de esta afectación. Esta consulta se tiene que llevar a cabo en el trámite de elaboración del Plan Director y siempre antes de su aprobación por parte del Gobierno del Estado.

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