El encuentro especializado Project Cargo Summit 2026, ha reunido este jueves en Bilbao, a representantes del sector para analizar los principales retos que afronta la logística de grandes cargas: las tensiones geopolíticas, la transformación de las rutas marítimas, la transición energética y las nuevas oportunidades vinculadas a la inteligencia artificial y las infraestructuras energéticas.
El presidente de la Autoridad Portuaria de Bilbao, Iván Jiménez, destacaba en la apertura que el puerto vasco es uno de los principales del corredor Atlántico con un 30% de cuota de actividad y la importancia que está otorgando, desde hace años, a la sostenibilidad en los procesos de carga.
Y lo hacía compartiendo con los asistentes que por el puerto de Bilbao pasan al año 2 millones de camiones y 5.000 trenes, y que siendo uno de los principales puertos del Corredor Atlántico, “seremos de los primeros en tener todos los atraques electrificados, incluso con tres años de adelanto con respecto a los requisitos que marca la Unión Europea”.
El presidente de la Autoridad Portuaria de Bilbao añadía que, actualmente, un 38% de la actividad del puerto está dedicada a la carga de energía. Además “nuestro objetivo es reducir en un 40% las emisiones de los buques en el puerto”. Unos objetivos particulares que se complementan con la creación de una comunidad energética que “refuerce la determinación de los puertos por la sostenibilidad”.

La ponencia de inicio contó con la participación de Marco Sardo, de Ocean Network Express (ONE), con una exposición dedicada a los cambios en la política comercial en el sector de las grandes cargas.
Según explicó Sardo, el mercado de la logística de proyectos se está viendo modificado por dinámicas cambiantes en operaciones de transporte pesado, breakbulk, carga de proyectos y operaciones portuarias. Se centró en cómo está cambiando el sector por las políticas proteccionistas norteamericanas, la respuesta de otros grandes actores, como China, y el papel menor que Europa está desarrollando.
En el lado de las respuestas, China e India, por su potencia industrial y su incipiente pero potente industrialización, están modificando las tendencias de mercado. A medio plazo, Sardo se centró en una probable reconstrucción de los escenarios bélicos actuales, la irrupción de las energías verdes y también las infraestructuras que necesita la inteligencia artificial para desarrollarse.
Dedicó un pasaje de su charla a las dificultades que están sufriendo algunas infraestructuras claves en el comercio internacional como son los canales de Panamá y Suez. Este último, por diversas razones, está sufriendo congestiones, mientras que la sequía está afectando profundamente a la infraestructura centroamericana.
En este contexto, Sardo comentó que en los próximos años se espera la llegada de una capacidad adicional de transporte de 12 millones de teus, impulsados por GNL (el 53%) y el metanol (13%), descarbonizando el transporte marítimo. También se fijó en las nuevas terminales de contenedores y el retrofit de otras, con la llegada de 120 nuevas grúas STS, como ejemplo.
Dijo que el mercado debe convertir los desafíos en oportunidades aprovechando la flexibilidad regulatoria, la agilidad de las redes de transporte y los nuevos diseños de buques y terminales.

Nuevas rutas ante las tensiones geopolíticas
La primera de las mesas redondas de la jornada abordó la situación geopolítica y los retos que está representando para los agentes del sector. Bajo el título Ganar a través de la volatilidad política, se ha podido escuchar como Sergio Herrera, Head of Projects de Erhardt Projects, defendía que las empresas “debemos empezar a planificar en base a alternativas, en vez de estar apagando fuegos”.
Esas alternativas tienen varios enfoques, como explicaron los participantes de la mesa, aunque el centro de la conversación estuvo en las consecuencias del conflicto entre Estados Unidos e Irán y el bloqueo del Canal de Suez.
Herrera, explicaba que, desde Erhardt Projects están tratando de diversificar las tipologías de buques y de transportistas con los que trabajar y de protegerse con cláusulas de desviación, como por ejemplo “el coste del combustible al utilizar rutas alternativas como puede ser pasar por el Cabo de Buena Esperanza”.
“Estamos en una situación muy crítica”, incidía Marco Sardo, analista en Ocean Network Express, quién además de la diversificación apuntaba hacia algunas medidas que se están tomando en el transporte como reducir la velocidad.
Unas limitaciones en esta zona clave que Sabrina Wacker, Sales Manager de Wallenius Wilhelmsen Ocean and Eukor Car Carriers, cuantificaba en “5,3 millones de dólares adicionales por tránsito en el Canal de Suez”. Y terminaba lanzando una pregunta: “¿Qué podemos hacer ante esto”.
Una respuesta la ofrecía Russell Claessens, director de Sofar, “el objetivo es actuar con flexibilidad y buscar puertos alternativos que creen una nueva red que ayude a combatir la volatilidad”.
Como ejemplo de más alternativas, Sergio Herrera, explicaba que, desde Erhardt Projects, están tomando medidas como “abrir oficinas estratégicas para construir cadenas de suministro locales, disponer de financiación y crear equipos de recursos técnicos especializados en ingeniería, derecho y gerencia”.
La amenaza del mercado chino
Otro de los elementos que más preocupa es el desafío del mercado chino y de sus posibles derivadas como explicaba Marco Sardo: “Muchas industrias clave como la fabricación de chips se están construyendo en Vietnam, pero estamos viendo que hay cuatro veces más de carga moviéndose por China y eso es malo para Europa”. Sardo proponía buscar un contrapeso encontrando mercados para exportar en Mercosur o India.

Y en este punto, la conversación volvió a girar hacia la posibilidad de establecer rutas alternativas al Canal de Suez. Mientras Marco Sardo temía que “costará volver a las viejas rutas, porque se está gastando mucho dinero en aranceles, primas de riesgo y otros costes”; Sabrina Wacker pensaba que “cuando vuelva la normalidad al Canal de Suez, habrá más oportunidades de mercado y como la demanda china crece, tendremos que encontrar un equilibrio”.
Sobre todo, porque, como decía Sergio Herrera, “si se recupera la estabilidad, algunos operadores volverán a las rutas clásicas, pero otros apostarán por nuevas rutas como el Cabo de Hornos”.
Y será por el Cabo de Hornos porque la llamada ruta del Ártico “será impulsada por China, Corea, Japón y, sobre todo, Rusia porque para Europa se considera muy costosa”.
En una nueva potencia, el ingeniero especializado en riesgos marítimos de la aseguradora Zurich, Luca Bussani, comentó los grandes riesgos que se corren en el transporte y la logística de grandes piezas, caras y difíciles de reemplazar, y llamó a contratar coberturas de seguros a través de pólizas especializadas como las que ofrece la red Marine Warranty Surveys (MWS).
El camino a la transición energética
La segunda mesa de debate estuvo dedicada al análisis de la transición energética, impulsada desde las instituciones, pero desde el punto de vista empresarial y de la realidad que provee la oferta y la demanda en el mercado.
La mesa estuvo compuesta por Igor Muñiz, de Trans Global Projects; Fernando Loiti de Sarens; y Neil Golding, de EIC, para examinar la brecha existente entre los proyectos de la transición energética, contrapuestas con las tendencias del mercado.
Se destacó que las inversiones en energías tradicionales, ligadas al sector Oil&Gas, siguen necesitando de grandes inversiones en equipos susceptibles de ser transportadas por el sector heavy lift, y puso en tela de juicio el ritmo de las inversiones ligadas a las nuevas tecnologías dedicadas a la transición energética.
En este sentido, los ponentes también pusieron en duda como las nuevas tendencias de descarbonización, como la eólica marina, están moldeando la inversión en flotas dedicadas al transporte de grandes cargas especializadas.
Así, se comentó que los armadores y operadores marítimos están transitando hacia buques que incorporan tecnologías de propulsión menos contaminantes, pero manteniendo el rendimiento de las flotas al servicio de las necesidades de los clientes.
Golding dedicó su ponencia al mercado del hidrógeno como combustible del futuro, no solo, pero también, para el transporte marítimo. En la actualidad hay 1.253 proyectos de desarrollo del hidrógeno, con un montante de 1,2 billones de dólares, de los que, de momento, solo han prosperado 573 proyectos: “Queda trabajo por hacer” para desarrollar este combustible al nivel que la industria requiere.
También dedicó una parte de su intervención a los proyectos de la eólica offshore, una “tecnología madura” pero que florece tan solo en algunas partes del globo, con Europa en la punta de lanza. Como ejemplo de posible desarrollo puso a su propio país, Reino Unido, donde la electricidad alcanza precios prohibitivos.
Por su parte, Igor Muñiz, intervino como director de Estrategia – Cuentas Globales y Sur de Europa de Trans Global Projects (TGP), proveedor integral de soluciones logísticas internacionales para proyectos, con sede en Bilbao. Explicó las dificultadas que ofrece el desarrollo de estas nuevas tecnologías, con un amplio campo de crecimiento.
Pero Muñiz dijo que “debemos tener clara la hoja de ruta” para su crecimiento y se preguntó como algunos actores, que no tienen posiciones globales, pueden acceder al mercado de la energía. “La solución pasa por el correcto despliegue logístico” para poner en el marcado a estos pequeños productos que aportan especialización.
También comentó la disrupción que supone la inteligencia artificial para el sector logístico y apuntó que en su compañía se están preparando par el futuro que ya está aquí. Pero señaló, asimismo, la oportunidad que supone para las empresas de heavy lift la construcción masiva de centros de datos, la logística y el transporte de los medios técnicos necesarios para levantar grandes infraestructuras en muy diversas partes del mundo.
Animó a conocer en profundidad los desarrollos innovadores que se están produciendo en otras partes del mundo, como Australia, Estados Unidos, China, India o los países de Oriente Medio, para concluir que en la vieja Europa “debemos ser rápidos y efectivos” para no perder el tren tecnológico.

Fernando Loiti expresó su esperanza en la implantación masiva de la eólica marina, sobre todo en los desarrollos que ya se están produciendo en Europa en el campo de los parques flotantes. Se trata de enormes construcciones que necesitan de espacios portuarios, industria especializada, barcos exclusivos y logística experta para la puesta en marcha y explotación de estas infraestructuras mar adentro.
La empresa, Sarens, está especializada en la construcción de grandes grúas y otros elementos de elevación de última generación, válidos para la manipulación de las grandes piezas que la industria del project cargo tiene como objeto.
Antes del cierre
La flota mercante especializada en la logística de grandes piezas arrancó la sesión de la tarde de este jueves, con las intervenciones de Jean-Baptiste Rougeot, de Spinergie, y Rene Nijhuis, de Roll Group, quienes explicaron los nuevos desarrollos de buques cada vez más especializados, los sectores que necesitarán de estos buques de nueva generación y de cómo los operadores están invirtiendo en nuevos activos y tecnologías para afrontar los desafíos cambiantes de la industria.
Stefan Sciancalepore, de Vetro Port & Shipping Services, mostró su caso de éxito y como una pequeña empresa familiar se ha convertido en un actor especializado crucial, incluso en competencia con transitarios de talla mundial, en la cadena de suministro en este mercado a través de la experiencia, el conocimiento y una reputación basada en la confianza y la fiabilidad impulsan el éxito.
Project Cargo Summit 2026 finalizó con una mesa redonda en torno a las posibilidades de atracción de los puertos para el mercado de la carga de proyecto. Intervinieron Andima Ormaetxe, director de Operaciones en la Autoridad Portuaria de Bilbao; Ian Palacio, del puerto de Portsmouth; Tracy Jin, del puerto de Esbjerg; y Albert Pegg, de la red profesional Apollo Global Experts Network.
En este panel se debatió sobre la evolución de los puertos marítimos hacia la excelencia en los tráficos de las cargas objeto de este congreso y si la hoja de ruta actual lleva a los puertos marítimos a convertirse en un centro logístico más versátil y adaptable o en un actor especializado en carga de proyectos.














