La intralogística: el factor diferencial para ganar competitividad

El alemán Klaus Schwab acuñó hace más de una década el término La Cuarta Revolución Industrial, un cambio de paradigma del que nace la intralogística 4.0.

Como parte esencial de la cadena de suministro, la intralogística es un término en el que se incluyen todas las operaciones, procesos y movimientos internos de la mercancía en un almacén o plataforma logística: desde su propia recepción, hasta el envío del producto terminado a su destinatario final o cliente.

En este sentido, cuando hablamos de intralogística nos referimos a un concepto amplio que incluye, entre otras actividades, el almacenamiento de estas mercancías o productos; el picking o preparación de pedidos; el transporte interno o el control de los stocks.

Su importancia es tal que en los últimos años se ha convertido en un factor diferencial de muchos negocios, más allá de los dedicados exclusivamente a la logística. Y es que una buena planificación y estrategia de todas estas cuestiones redunda, y de qué manera, en una mejor atención al cliente.

La intralogística marca la diferencia

Hoy en día, a casi nadie se le escapa que la intralogística es un elemento capaz de diferenciar a cualquier compañía u operador logístico del resto de competidores. Una intralogística adecuada permite agilizar la mayoría de servicios que se ofrecen a los clientes, minimizando al mismo tiempo los errores que se puedan cometer en la entrega final de un bien o producto. 

En esta línea, por sí sola, la intralogística es capaz de generar valor añadido a cualquier empresa. Un valor que, aunque difícil de cuantificar, repercute directamente en la calidad de los servicios ofrecidos.

¿Qué pasaría si ante una avalancha de pedidos una compañía no manejara de manera adecuada sus stocks? ¿Qué pasaría si una empresa en Navidad no prepara bien sus pedidos? ¿Y si no hubiera una buena planificación en la recepción de las mercancías en la plataforma logística?

Precisamente la respuesta a esas preguntas es la intralogística. Por ello, una buena estrategia en este ámbito conlleva múltiples ventajas, contribuyendo de manera determinante a la reducción de costes y gastos relacionados con la logística. Además, los beneficios de la intralogística no se quedan ahí, sino que también permite optimizar la mano de obra y las tareas de los empleados, una cuestión que al final revierte en beneficio de la marca de la compañía.

En el 2011, el fundador del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) Klaus Schwab acuñó lo que hoy conocemos como La Cuarta Revolución Industrial. El economista alemán habló entonces de un cambio de paradigma a nivel internacional, en el que la fusión de tecnologías difuminan las fronteras entre lo físico, lo digital, e incluso lo biológico.

En este contexto nace la intralogística 4.0, un nuevo término que refunda al propio concepto de intralogística, y en el que la digitalización juega un papel determinante en cuanto a la gestión de las mercancías y productos en una plataforma logística.

Una digitalización que se presenta como una herramienta indispensable para optimizar la logística interna de cualquier empresa a través de los avances tecnológicos que ha proporcionado, precisamente, esa revolución industrial de la que hablaba el alemán Schwab hace unos años.

En este marco de esta logística 4.0 es posible destacar tres categorías, diferenciadas entre sí pero con múltiples interconexiones: la inteligencia artificial (IA) y el big data;  la robotización y automatización de procesos; y los sistemas de seguimiento y rastreo.

El big data y la inteligencia artificial

El big data en la logística permite el conocimiento de un gran volumen de datos que, tras su análisis, muestran patrones y tendencias que pueden ser muy útiles en la toma de decisiones. A través de sensores o sistemas de seguimiento -entre otro tipo de fuentes- se canaliza toda esa información, una ayuda que permite, entre otras cosas, conocer el estado de un almacén en tiempo real.

Por su parte, la inteligencia artificial (IA) y su aplicación en la logística es todavía un mundo incipiente con un gran margen de crecimiento. En estos momentos, sus aplicaciones ya son múltiples, y ya es una tecnología que se encuentra en la automatización de procesos logísticos,  en la monitorización de productos o el control de stocks.

En la actualidad, existen múltiples soluciones tecnológicas que facilitan el trabajo a los operarios

Robótica y automatización de procesos

En cuanto a la robótica y a la automatización de procesos, trabajos como el picking y la clasificación de productos ya pueden realizarse por robots y por sistemas de automatización. Además, lo pueden hacer de una manera precisa, con lo cual, se minimizan los posibles errores humanos al gestionar este tipo de tareas.

Uno de los sistemas más utilizados es el pick to light, una solución que mejora, de manera considerable, la preparación de pedidos. Especialmente interesante para pequeños almacenes, se trata, a grandes rasgos, de una herramienta que facilita la visualización y manipulación de los productos.

El uso de etiquetas RFID y sensores es otro de los sistemas más utilizados. Estas etiquetas permiten el conocimiento, en tiempo real, de la ubicación de los productos y componentes que hay en un almacén o plataforma logística. Resulta también especialmente interesante para conocer el inventario o stock de una compañía. La tecnología RFID es una especie de código de barras que facilita el intercambio de información a través del uso de ondas de radio.

Hace menos de un año, un estudio de AutoStore, apuntó que nueve de cada diez compañías estaban dispuestas a realizar inversiones para incrementar el grado de automatización de sus almacenes.

El trabajo de la compañía tecnológica ejemplifica la implicación de las organizaciones empresariales para mejorar los niveles de digitalización en sus almacenes, un medio que consideran indispensable para mejorar en competitividad y realizar la entrega del producto final de una manera más ágil.

Pero, ¿qué es un almacén automatizado? Un almacén automatizado es aquel que está totalmente robotizado y digitalizado en cuanto a sus procesos de almacenamiento, transporte y gestión de mercancías. Partiendo de esta definición, son varios los tipos de maquinaria que se asocia a los procesos de automatización de un almacén:

Vehículos automáticos: especialmente indicados para movimientos secuenciados

Los vehículos automáticos o de guiado automático son aquellos suministran materiales en procesos que están secuenciados sin la necesidad de un conductor que los guíe. Programando un recorrido, estos vehículos permiten transportar mercancías minimizando los riesgos y mejorando la productividad.

Entre los ejemplos podemos encontrar el transportador de palets automático, muy recomendable para el transporte repetido de un punto a otro o las carretillas automáticas, un sistema que cuenta con distintas modalidades y funcionalidades.

Nueve de cada diez empresas se muestran dispuestas a invertir para mejorar la automatización de sus almacenes

Goods-to-person: la solución que facilita la labor de los operarios

Con el anglicismo goods-to-person nos referimos a una solución tecnológica que permite un piking o preparación de pedidos más ágil  y eficiente. Los operarios no necesitan desplazarse, sino que un software rastrea el artículo o mercancía en cuestión y se lo entrega.

Con este sistema, los operarios cuentan con una especie de terminal a través del cual el software va informando y detallando los pasos que debe seguir. Su principal virtud es que se minimizan los posibles errores de unos trabajadores que a veces se enfrentan a tareas repetitivas.

Sistemas automatizados AS/RS: para una mejor gestión de inventarios

Los sistemas automatizados AS/RS facilitan la gestión de los inventarios a través de un ordenador (a través de un software de almacén), optimizando la manipulación, el almacenamiento y la recuperación de los artículos que se encuentran en una plataforma.

En la práctica, el AS/RS suele basarse en el uso de grúas o lanzaderas que se mueven por los pasillos y a diferentes alturas, permitiendo poner y recuperar los artículos.

En definitiva, vistas todas las soluciones que aporta, la intralogística ha pasado a ser una cuestión clave y estratégica para las empresas, y su mal planteamiento puede acarrear pérdidas económicas totalmente evitables.

¿Qué beneficios ofrece la intralogística? ¿Por qué es tan importante que las empresas mejoren su planificación en este campo?

En estos momentos, nadie duda de que la intralogística es un factor diferencial que redunda en la competitividad de cualquier compañía, más allá de las que se dedican exclusivamente al negocio logístico. De hecho, una buena planificación puede ser clave en el éxito o fracaso de un proyecto empresarial.

Las 8 razones por las que es recomendable una buena planificación de la intralogística:

  1. En términos globales, mejora la atención al cliente final.
  2. Agiliza la mayoría de servicios ofrecidos y mejora los tiempos de entrega de los productos (permite una preparación de pedidos más ágil y eficiente).
  3. Minimiza los errores que se puedan cometer en la entrega del producto o bien al cliente.
  4. Permite ampliar y concretar toda la información relativa al estado de un almacén o plataforma logística (mejor control de stocks y monitorización de productos).
  5. A través de las nuevas tecnologías, la intralogística puede ser realmente útil incluso en aspectos tan importantes como la toma de decisiones.
  6. Mejora la productividad de la empresa.
  7. Las diversas tecnologías y herramientas que se engloban en la intralogística facilitan muchas de las labores de los operarios en el interior de un almacén.
  8. Optimiza y reduce los costes empresariales (tanto a nivel operativo como de almacenamiento).