La logística, en el punto de mira de la innovación y la digitalización

El sector TradeTech: innovación al servicio de la logística, el comercio,
el transporte y los sectores vinculados

La aceleración de la evolución tecnológica es una constante desde la aparición de los primeros homínidos, hace unos 4 millones de años, hasta nuestros días. Los lentos progresos técnicos de nuestros ancestros durante miles de años han dejado muestras de una incipiente manipulación de objetos que hicieron posible la supervivencia de la especie hasta hace unos 200.000 años, fecha aproximada de la aparición del Homo Sapiens.  A partir de ese momento las teorías sobre la evolución toman dos caminos separados, pero en el que la tecnología se ofrece como elemento común. Una línea de pensamiento asegura que la especie humana ha dejado de evolucionar de la misma forma que el resto de los seres vivos, como indica el biofísico Gregory Stock, porque los avances en la ciencia permiten sobrevivir a personas físicamente menos dotadas. Otras posturas consideran que los adelantos tecnológicos impulsan actualmente la evolución humana, de manera artificial no darwiniana, y favorecen el desarrollo de las personas inteligentes, de forma independiente a su estado físico. 

Sea como fuere, desde la primera revolución industrial, a mediados del siglo XVII, se ha producido un cambio radical en las condiciones de vida y trabajo. La evolución tecnológica de los primeros 120 años llevó a una segunda fase que se prolongó durante menos de medio siglo, en la que se produjo una aceleración de la producción de bienes y el avance en los medios de transporte. La tercera fase, iniciada tras las grandes guerras, se asienta sobre nuevas tecnologías de la información y la comunicación, así como en el desarrollo de energías renovables. Es en esta tercera revolución industrial cuando, con la masificación del ordenador, el nacimiento de Internet y la introducción de las tecnologías de la información y la comunicación, se produce la revolución digital, a partir de los años 80 del pasado siglo. 

La aceleración en los procesos hace que la cuarta revolución industrial, o industria 4.0, un concepto acuñado por Klaus Martin Schwab, haya llegado a nuestras vidas sin haber finalizado aún la fase anterior en el mundo desarrollado, y mucho menos aún en gran parte del orbe. En este amplio concepto se puede y debe incluir la logística 4.0 que incorpora sin complejos muchas de las características de esta nueva evolución: terminales automatizadas, vehículos autónomos, robotización de almacenes, inteligencia artificial, 5G, big data, blockchain, Internet de las cosas (IoT), machine learning o manufactura 3D relocalizada, entre otros.

Sin haber aún digerido el cambio de paradigma que supone la introducción de estos nuevos elementos, y tras la irrupción en nuestras vidas de la pandemia del Covid-19 que ha acelerado los procesos de distanciamiento físico entre el ser humano y el medio productivo, se comienza a vislumbrar la llegada a nuestras vidas una Quinta Revolución (industria 5.0) que traerá de la mano la interacción entre hombre y máquina y, según la consultora Totvs, habrá un mayor nivel de colaboración entre los trabajadores y los robots industriales, cuya tecnología avanzada los vuelve cada vez mejor equipados para trabajar en conjunto con la inteligencia humana.

Como consecuencia de la interacción estrecha y conjunta entre el ser humano y la máquina, se prevén enormes cambios derivados de tan altas cotas de interactividad e intercomunicación, desarrolladas al mismo tiempo en que las innovaciones en materia energética y descarbonización significarán cambios sustanciales en el desarrollo y explotación de fuentes renovables de energía. 

Logística smart 

En los últimos tiempos se ha acuñado el término smart logistic o logística Inteligente para cubrir el amplio rango de acciones y medios utilizados para la disposición en tiempo y forma de los materiales de un proveedor hasta el punto de entrega convenido por el cliente. La cadena de suministro puede ser tan simple o compleja como cada operación concreta precise. La aplicación de tecnologías está ayudando a que la logística sea lo más rentable posible gracias al incremento en la eficiencia, sin dejar a un lado la sostenibilidad medioambiental y social de los procesos.

Los adelantos tecnológicos impulsan actualmente la evolución humana de manera no darwiniana

Ya sea un transporte aéreo, marítimo, terrestre, ferroviario o multimodal, la implantación de sistemas digitales se hace cada vez más evidente y necesaria para un control de la trazabilidad de los bienes y servicios producidos a lo largo de la cadena de suministro. Desde la producción, asistida por máquinas cada vez más sofisticadas, pasando por plataformas logísticas robotizadas, terminales marítimas en diversos grados de automatización, aduanas electrónicas y control de flotas vía satélite, llegamos a la distribución de última milla (DUM), uno de los campos en los que aún queda mucho camino por recorrer.

El crecimiento exponencial del comercio electrónico, cifrado en un 40% durante el confinamiento pandémico, ha agravado los retos que pone de manifiesto el primer estudio “Datos del e-commerce de la logística” realizado por el Centro Español de Logística junto con la consultora Everis y que se pueden resumir en siete puntos: cumplimiento con la expectativa del consumidor, la logística inversa, la congestión de las ciudades y su peso medioambiental y social, la fluctuación estacional, la adecuación del mercado laboral y formación de personas, la rentabilidad y eficiencia operacional, y finalmente, la transformación digital. 

Por su parte, el estudio “La logística en la era del e-commerce”, realizado por Mountpark y USAA Real Estate, reveló que las transacciones electrónicas tras alcanzar un valor superior a los 3,5 billones de dólares en el 2019; tenían previsto llegar a 4,9 billones en el 2021, y 6,5 billones en el 2023, previsiones que se han visto desbordadas ya en el 2020 y que apuntan a una aceleración inusitada del mercado virtual frente al retail convencional. 

La capacidad de hacer frente a esta demanda por parte de la cadena de suministro extendida sólo es posible mediante la concentración vertical de los operadores logísticos y la adopción de medidas relativas a la digitalización de procesos a lo largo de toda la supply chain. 

El IoT permite la monitorización de todos los parámetros en tiempo real (Fuente: DHL Trend Research | Cisco Consulting Service)

Desarrollo simbiótico

Las empresas tecnológicas han localizado “el filón” que la logística puede suponer para sus desarrollos de negocios, en un desarrollo simbiótico, y son muchas las que han implementado estudios detallados sobre la digitalización de almacenes, transportes y documentación, transportando las soluciones técnicas globales a este campo específico. Así, un estudio de Zebra Technologies concluye que el 80% de las organizaciones logísticas tiene entre sus planes mejorar su competitividad a base de inversiones en nuevas tecnologías: la evolución digital de la era 4.0 impulsa a las empresas a implantar recursos que ayuden en la optimización de sus transportes y la logística asociada.

Para lograr una integración tecnológica exitosa se han dado alianzas entre gigantes de la tecnología y de la logística en algunos de los campos más interesantes. Como ejemplo, el Grupo Maersk ha colaborado con IBM para la creación de la plataforma blockchain TradeLens, a la que se han sumado otras navieras de ámbito mundial como la japonesa Ocean Network Express (ONE), la alemana Hapag-Lloyd, la francesa CMA CGM o la suiza MSC. A falta de navieras de tan alto pedigrí, en nuestro país son los puertos de Algeciras, Barcelona, Bilbao y Valencia, así como la compañía Boluda Lines, entre otras, se han adherido a esta plataforma industrial abierta y neutral, apoyada por la tecnología blockchain, que promueve el intercambio de información eficiente, transparente y seguro y que aporta integraciones directas con más de 300 organizaciones, extendiéndose a más de 10 transportistas marítimos, incluyendo datos de más de 600 puertos y terminales.

Otro ejemplo de colaboración es el que publicaron al alimón el especialista global en paquetería DHL y el líder mundial en redes e IT, Cisco, en torno al desarrollo del IoT (Internet de las cosas) cuya previsión de crecimiento será exponencial dentro del sector logístico, permitiendo desarrollar nuevos modelos de negocio inteligentes. Gracias al Internet de las cosas y la sensórica, todos los actores de la cadena logística permanecen conectados y permiten la trazabilidad de los productos.

Sector portuario

La cadena de suministro se compone de una serie de eslabones que han resultado más o menos permeables a las nuevas tecnologías. El sector del transporte marítimo, uno de los eslabones más potentes de dicha cadena, ha sido uno de los que más se ha mantenido al margen de los desarrollos digitales. Si bien, y desde antiguo, la navegación y el transporte marítimo han sido pioneros en la implantación de tecnologías de última generación, también se ha caracterizado por ser una industria muy consolidada y que presenta grandes barreras de entrada. 

La quinta revolución industrial está propiciando el desarrollo de la logística 5.0

Con el fin de aprovechar el desarrollo tecnológico que ha ido colonizando el transporte aéreo y terrestre, se creó en nuestro país un modelo de innovación propiciado por las estructuras públicas. Nació así el Fondo Ports 4.0, el modelo de “innovación abierta corporativa” adoptado por Puertos del Estado y las autoridades portuarias españolas para atraer, apoyar y facilitar la aplicación del talento y emprendimiento al sector logístico-portuario español público y privado en el contexto de la cuarta revolución industrial.

El fondo, dotado inicialmente con 25 millones de euros, ha conseguido atraer la atención de 14 ciudades portuarias que han ido creando paulatinamente sus infraestructuras para el desarrollo de sus aplicaciones digitales. La pandemia ha retrasado las convocatorias y las adjudicaciones, pero no las ha paralizado y finalmente fueron 520 propuestas de los proyectos presentados al Comité de Distribución del Fondo de Compensación. Cabe recordar que el Fondo Ports 4.0 ha sido creado y financiado a través del Fondo de Compensación Interportuario, mediante un 1% adicional aportado por las 28 autoridades portuarias. Así, el pasado abril se otorgó medio millón de euros a un total de 33 ideas presentadas y, ahora, serán cuatro millones los destinados a un total de 9 proyectos. Ante el éxito de la convocatoria y el número de ideas de alto valor que han sido descartadas por las estrecheces económicas, el presidente de Puertos de Estado, Francisco Toledo, ha avanzado una nueva convocatoria tras el verano.

La innovación se abre paso en la logística 4.0

La frase “que inventen otros” ha pasado a la historia, al menos en lo referido a los puertos, y de los nueve proyectos seleccionados, dos tienen como tecnología principal la inteligencia artificial, dos la sensorización, dos las tecnologías de la información y la comunicación, y los tres restantes están centrados en drones, energía undimotriz y refrigeración pasiva. Respecto a las áreas de desarrollo, cuatro de los proyectos están encaminados a la eficiencia logística en el ámbito de la infraestructura, operacional o de presentación de servicios, dos a la sostenibilidad ambiental y energía; y los tres restantes a digitalización de procesos y plataformas inteligentes, seguridad y protección. Por último, uno de los proyectos se fija en un proceso innovador con impacto en el sector turístico, un ámbito con gran peso en nuestro país y que aúna en los puertos el sector marítimo-portuaria con el del turismo y el ocio. 

Smart ports

Al hablar de innovación no se puede olvidar el esfuerzo de las autoridades portuarias de los principales países del mundo por convertir a sus instalaciones en smart ports o puertos inteligentes. Se trata de un ecosistema en el que interconectan diversas sectores y multitud de actores que implican áreas tan dispares y tan conectadas como la económica; medioambiental; movilidad de personas y de vehículos, buques y trenes; gobernanza y logística. 

Blockchain, IoT, sensórica, big data… nuevos conceptos para la supply chain

Si bien todos los miembros del sistema Puertos del Estado realizan esfuerzos para mejorar en la digitalización de los procesos, es el puerto de Barcelona quien ha tomado la delantera dentro de la estrategia para convertirse en un hub logístico avanzado y competitivo. En este plano, organiza, los días 16 y 17 de noviembre, la tercera edición de Smart Ports: Piers of the Future, una iniciativa en la que se muestran al mundo los adelantos en digitalización y sostenibilidad de los puertos. El evento se organiza en el marco del Smart City Expo World Congress, se ofrecerá en formato online televisivo a través de su propia plataforma televisiva y contará con la participación de los principales puertos del mundo en el ámbito de la innovación: Amberes, Barcelona, Busan, Hamburgo, Los Angeles, Montreal y Rotterdam.

Smart Ports: Piers of the Future 2021 trabajará sobre los cinco atributos que caracterizan a un hub logístico avanzado y competitivo: sostenibilidad, multimodalidad, agilidad, resiliencia y transparencia, los pilares que conforman el IV Plan Estratégico del puerto de Barcelona 2021-2025. 

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