La pandemia incrementa el nivel de incertidumbre empresarial en Euskadi

La gravedad de la segunda oleada de la pandemia ha incrementado la preocupación de las empresas vascas, según se desprende de los resultados de la Encuesta sobre la Crisis del Covid-19, realizada por las Cámaras de Comercio Vascas, en la que han participado 2.081 empresas. Lapreocupación que genera la situación de los negocios sigue siendo muy elevada, incluso incrementándose ligeramente con respecto a lo expresado en junio. Para el conjunto de Euskadi el Indicador del nivel de preocupación por la pandemia en diciembre alcanza 8,2 puntos sobre 10.

Un 55,9% de las empresas vascas encuestadas por las Cámaras cree que la crisis durará al menos dos años, incrementándose en comparación con el dato de junio que era del 44,3%. Las tasas indican que el rebrote de la segunda oleada de la pandemia y la aplicación de medidas restrictivas han podido originar un cambio en las opiniones más optimistas de hace seis meses. El presidente de Eusko Ganberak, José Ángel Corres, destaca la preocupación de las empresas, pero subraya que “la incertidumbre debe transformarse en oportunidad, en un revulsivo para acelerar cambios en los modelos de negocio, desarrollar productos y servicios competitivos que nos garanticen un futuro, hoy por hoy, marcado por la recesión”.

Previsiones en negativo

Las previsiones del negocio para el 2020 y el 2021 tienen un sesgo negativo, aunque se sitúan cerca de la estabilidad. Para el 2020 la mitad de las compañías habla de perspectivas malas o muy malas, un 16,7% tiene una visión positiva y un 33,2% apuesta por la estabilidad. Y de cara al 2021 aumenta la percepción de estabilidad que pasa a ser la opinión mayoritaria e incluso sube en tres puntos el nivel de “buenas perspectivas” situándose en un 17%.

Un 44,1% de las industrias vascas encuestadas por Eusko Ganberak manifiesta que las expectativas del negocio en el 2020 son malas o muy malas, un porcentaje que se reduce hasta el 25,4% para el 2021. Esta mejoría tiene su reflejo en el impacto de los ingresos que presentan una reducción de los porcentajes de disminución más elevados (entre el 20% y el 49%) e incremento de los correspondientes a reducciones por debajo del 20%.

Aunque todavía no se ha logrado alcanzar el normal desarrollo de la actividad en todos los sectores económicos, el acercamiento a la normalidad origina que la valoración de disminución de los ingresos en diciembre se haya moderado. De este modo, si en junio un 71,6% de las empresas pronosticaba una bajada de ingresos por encima del 20%, en diciembre el porcentaje se ha reducido hasta el 63,7%. Se incrementa también el número de establecimientos que mejoran sus ingresos (5,6% frente a 3,4%), pero también los que prevén un cese de actividad (2,8% frente a 1,1%).

El cambio de circunstancias socioeconómicas entre diciembre y junio ha variado ligeramente el pronóstico sobre la evolución del empleo. La estabilidad se incrementa y las opiniones pesimistas de las empresas, con reducciones inferiores al 25%, es la mayor corrección a la baja. En este sentido, José Ángel Corres señala que “el reto pasa por reducir el paro, mantener los puestos de trabajo e incluso crear empresas en nuevos o estratégicos sectores como las energías sostenibles, la movilidad, la ciberseguridad, los entornos digital y tecnológico, y el ámbito socio-sanitario”.

Mercado exterior

Por lo que se refiere al mercado exterior, un 39,8% menciona que sus exportaciones se reducirán por debajo del 20% y un 22,8% prevé una disminución entre el 20% y el 49%.

Por otro lado, un 67,1% de las empresas exportadoras vascas indica que la crisis del Covid-19 está afectando negativamente a sus ventas exteriores. Un 37,6% (40,1% en junio) considera que los efectos de la pandemia han originado una reducción de sus ventas exteriores superior al 20%. Por el contrario, un 21,1% (34,8% en junio) no las ha reducido, e incluso un 11,6% (7,8% en junio) ha visto cómo sus exportaciones aumentaban.

Resulta significativo, y con relevancia para una recuperación económica sostenible, que un 65,3% de las empresas indique que el objetivo principalde su actividad en el momento actual lo constituya el “análisis de escenarios de mercado para la salida de la crisis”. Según Corres, “la internacionalización, para muchas empresas ha posibilitado una mayor resistencia a los efectos de la epidemia, aunque la globalización y los posicionamientos políticos, como los aranceles o el Brexit, hayan afectado y afectarán a la demanda”.

La clave financiera

Las prioridades empresariales de Euskadi en diciembre se centran principalmente en las finanzas con un nivel de prioridad de 3,8 sobre cinco, el mercado nacional (3,6), la comunicación (3,4) y la digitalización (3,4). Otra de las claves para salir de la crisis va a estar en la inversión. Por un lado, un 20,5% de las compañías afirma que no va a realizar inversiones, un 51,5% que lo mínimo imprescindible y un 46,8% que serán inversiones de mantenimiento y reposición por amortización. Por otro, un 57,8% señala que hará inversiones para la mejora de servicio, eficiencia y ahorro de costes, un 48,7% para la digitalización de la empresa y un 43,3% para marketing. Porcentajes muy similares a los expresados en junio.

Pendientes de los efectos de la vacuna, José Ángel Corres, presidente de las Cámaras Vascas, subraya que “la prioridad de la sociedad vasca debe ser combatir el coronavirus y gestionar con eficacia la crisis sanitaria y socioeconómica”. Por ello, como ejes básicos de actuación, “es fundamental la colaboración público-privada para las empresas, pymes y colectivos autónomos afectados por la Covid, así como ampliar las ayudas económicas y financieras y mejorar las condiciones fiscales. Nuestro objetivo es definir un nuevo tejido industrial que amplíe y potencie toda la estructura productiva de Euskadi y vertebre su futuro”.

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