El gigante chino de moda rápida Shein no ha logrado la salida a bolsa que esperaba, tras haber tenido que afrontar numerosas barreras normativas y arancelarias en los últimos años. En su debut en la Bolsa de Hong Kong, sus títulos han llegado a desplomarse hasta un 10% durante las primeras horas de cotización, caídas que se han ido moderando hasta cerrar la sesión con un ligero descenso del 0,12%.
Así, las acciones de Shein han cerrado en los 48,5 dólares hongkoneses, lo que sitúa la valoración de la compañía en aproximadamente 26.300 millones de dólares. La cifra queda muy por debajo de los 100.000 millones de dólares que llegó a alcanzar en el 2022 tras una de sus principales rondas de financiación.
El debut tibio de Shein en bolsa coincide con una presión regulatoria cada vez mayor en la Unión Europea y Estados Unidos contra las plataformas chinas de comercio electrónico low cost, como es también el caso de Temu o AliExpress.
A principios de julio, la Unión Europea avanzó en la eliminación de la exención de aranceles a los paquetes de menos de 150 euros procedentes de estas plataformas. Entre las medidas contempladas en el marco de la reforma aduanera, se incluye la aplicación de un arancel simplificado de unos 3 euros de media, según la categoría de producto, para agilizar el despacho y frenar el impacto operativo de estos envíos en las aduanas comunitarias.
La medida, aprobada de manera definitiva por el Consejo de la UE a principios de año, fue impulsada para hacer frente a la oleada de pequeños paquetes que entran en Europa, especialmente, a través de plataformas chinas como Temu o Shein. Solo en el 2023, el volumen de este tipo de envíos aumentó un 75%, mientras que en el 2024 casi se duplicó, alcanzando una cifra de 4.600 millones de artículos a finales del 2024.











