La producción de carnes y piensos a corto plazo estará marcada por un “entorno volátil”

La necesidad de cambiar nuestro modelo de alimentación, la volatilidad en el mercado de producción de las carnes y piensos o la importancia de los países asiáticos en cuanto a esta producción.  Estas son algunas de las conclusiones de la segunda de las conferencias programadas en Agrifood: “La producción de piensos y de carne”. Una sesión que ha sido moderada por Albert Roda, director de Inspectia & Control Services.

En la primera parte de la conferencia, Nan-Dirk Mulder, especialista en proteínas animales y miembro de Rabobank, ha explicado la enorme volatilidad que se ha producido en el mercado de la producción de carne y piensos durante el último año como consecuencia de diversos factores:  la pandemia de Covid-19; la peste porcina africana -con un impacto importante en el mercado de las aves-; y la gripe aviar, una cuestión que ha afectado de una manera considerable a algunos países como Hungría.

Mulder ha explicado que esta serie de factores han tenido un impacto importante en la demanda global, lo que ha supuesto que por primera vez en la historia, “se hayan visto caídas en la media de consumo de carne”. Sin embargo, Mulder ha manifestado su optimismo de cara al 2021 debido a la campaña de vacunación contra el Covid-19 que se ha iniciado en muchos países y por un alto volumen de consumidores de carne que han ahorrado mucho durante este tiempo y que “estarán en condiciones de gastar”.

Por otro lado, Mulder ha expuesto la importancia de China en el mercado de producción de carnes y piensos y que en general sigue siendo un sector rentable en el que invertir. “Existen muchos incentivos para invertir y para que se recupere este sector”, ha apuntado Mulder, antes de señalar la importancia de China en cuanto a esta producción. “Parece que todo pasa por China, donde se desarrollado una gran inversión como en otros países asiáticos, lo que ha supuesto cambiar la estructura del negocio y el panorama global. También se ha pasado a comprar más productos como el maíz o la soja y esto está afectando a la demanda”, ha señalado Mulder.

“El sector pasará de nuevo por una enorme volatilidad, con cambios en los precios del pienso. La peste porcina seguirá siendo un factor importante, por lo que el sector va a tener que superar todo esto, además de un entorno con precios alcistas”, ha concluido Mulder.

¿Seremos capaces de cambiar nuestro modelo de alimentación?

Albert Roda ha planteado la cuestión de si “seremos capaces de cambiar nuestro modelo de alimentación”, después de exponer que las estimaciones apuntan a que en el 2050 habrán 10.000 millones de personas en el mundo. “Si analizamos estas cifras y las unimos a los hábitos de consumo, cabe preguntarse si seremos capaces de alimentar a la población mundial a corto y medio plazo”, ha puntualizado Roda.

En este sentido, Gerard Santomá, de Trouw Nutrition España, ha argumentado que este crecimiento poblacional exige, “cada vez más”, una mayor roturación de tierras para producir una mayor  cantidad de alimentos. Manifestó que este fenómeno puede generar problemas como la deforestación. “Se prevé que tengamos que producir un 70 por ciento más de proteínas de origen animal y este incremento exige una mayor roturación de tierras. Aunque cada vez somos más eficientes  en la producción animal, el ritmo de mejora de eficiencia es inferior  a la necesidad de cultivar más tierra para producir alimentos tanto para consumo humano como animal”, ha explicado Santomá.

Posteriormente, Santomá ha señalado que cada año será necesario roturar -si se sigue con el actual modelo de alimentación- hasta nueve millones de hectáreas para alimentar a este crecimiento poblacional, lo que equivale al total de la superficie que ocupa Portugal.

“Muchas organizaciones han dicho que esto hay que cambiarlo, la buena noticia es que estamos a tiempo. Hay varias salidas; utilizar menos recursos para producir lo que estamos produciendo, disminuir el desperdicio alimentario, producir materias primas sin tierra, buscar alternativas a la carne y cambiar en general nuestro modelo alimentario”, ha señalado Santomá.

Respecto a este cambio de modelo de alimentación, Santomá ha señalado que actualmente el consumo de carne es superior al que recomiendan las autoridades sanitarias, en parte porque la industria ha sido capaz de reducir el precio de su producción. “Una manera de economizar tierras es cambiar nuestra forma de alimentarnos, incluso se está planteando en la Unión Europea un impuesto a la carne, que sería mayor cuanto más impacto medioambiental suponga”, ha concluido Santomá.

Por último, la conferencia, moderada por Roda. ha finalizado con las intervenciones de Isabel Gómez, de Agrolab Ibérica, la cual ha analizado la calidad y seguridad en las materias primas; y de Isaac Hankes, experto en cambio climático, que ha expuesto los principales cambios meteorológicos que podrían producirse en las próximas décadas y las consecuencias que podrían acarrear los mismas.

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