La seguridad logística no depende únicamente de disponer de manuales y protocolos, sino de aplicarlos correctamente y detectar vulnerabilidades antes de que sean aprovechadas por las redes delictivas.
Así lo señaló Carles Cardona, CEO de Juma Consulting-OEA Consultores , durante su intervención en Madrid durante una conferencia de TAPA EMEA, la asociación que promueve estándares de seguridad para prevenir el robo de mercancías en la cadena de suministro.
Las auditorías deben ir más allá de los manuales
Cardona recordó que los estándares de TAPA abarcan la seguridad de las instalaciones, el transporte y los aparcamientos, además de aspectos relacionados con la ciberseguridad. “Las normas no nos protegen, nos protegen las personas que las saben aplicar”, afirmó.
En este sentido, advirtió de que la documentación no garantiza por sí sola la seguridad: “La documentación lo aguanta todo, lo que no aguanta es el cumplimiento de manuales”. Por ello, las auditorías deben ir más allá de revisar manuales y comprobar cómo se aplican en la práctica, con el objetivo de “detectar vulnerabilidades antes de que sean aprovechadas por los delincuentes”, explicó.
Cámaras, alarmas y accesos, entre los puntos críticos
Entre los fallos que pueden comprometer la seguridad, Cardona citó las cámaras fuera de servicio, las alarmas desactivadas y los controles de acceso deficientes. También alertó de los riesgos derivados de procedimientos que los trabajadores desconocen o de sistemas de seguimiento mal protegidos.

Por ello, insistió en la importancia de mantener las instalaciones y los equipos, formar al personal y revisar periódicamente los protocolos. “No podemos tener procedimientos y que sean desconocidos por la gente”, señaló.
La certificación como herramienta de prevención
El CEO de Juma Consulting-OEA Consultores subrayó que la certificación contribuye a mejorar la seguridad, aunque no elimina todos los riesgos. Sus estándares se revisan periódicamente a partir de auditorías, incidentes y análisis de riesgos.
Cardona también destacó la especial exposición al robo de los camiones que transportan cargas completas de un único expedidor, ya que los delincuentes pueden conocer el valor de la mercancía y su posible salida al mercado secundario.
El objetivo, concluyó Carles Cardona, es identificar los puntos débiles con antelación y reducir las posibilidades de que se produzca un robo, reforzando la prevención en toda la cadena de suministro.











