El Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB), el Hospital Clínic Barcelona y el Hospital del Mar han unido sus capacidades tecnológicas y clínicas para impulsar la impresión 3D sanitaria desde Barcelona. Las tres entidades han firmado un convenio para desarrollar conjuntamente nuevas aplicaciones de fabricación digital destinadas, entre otros ámbitos, a la planificación quirúrgica, la personalización de tratamientos y la rehabilitación de pacientes.
El proyecto estará ubicado en la Incubadora 3D del CZFB, donde contará con un espacio de más de 1.000 metros cuadrados. Ingenieros y técnicos especializados trabajarán juntamente con los equipos clínicos y de innovación de los dos hospitales para trasladar necesidades asistenciales concretas al diseño y fabricación de soluciones mediante tecnologías 3D.

El acuerdo ha sido firmado este 18 de septiembre por el presidente ejecutivo del CZFB, Pere Navarro; el director gerente del Hospital del Mar, Jaume Raventós, y el director general del Hospital Clínic de Barcelona, Josep Maria Campistol. El acto también ha contado con la participación de la consellera de Salut de la Generalitat de Catalunya, Olga Pané.
Impresión 3D sanitaria para cirugía y rehabilitación
Uno de los principales objetivos de la iniciativa será desarrollar, probar e implementar aplicaciones de impresión 3D sanitaria adaptadas a las necesidades planteadas por los profesionales de ambos centros hospitalarios.
Entre las posibilidades contempladas se encuentran la fabricación de modelos tridimensionales para la planificación de intervenciones, guías y piezas personalizadas para cirugía y productos específicos destinados a los procesos de rehabilitación de los pacientes. La capacidad de fabricación también podrá emplearse para producir determinados recambios para equipamiento utilizado en los propios hospitales.
El proyecto amplía además su ámbito de actuación a la formación y la investigación. La infraestructura permitirá elaborar modelos para simulación avanzada y entrenamiento de profesionales sanitarios, así como desarrollar prototipos, materiales y nuevos dispositivos.
La consellera de Salut, Olga Pané, señaló que la iniciativa pretende contribuir a situar a Catalunya “como un referente europeo en fabricación digital aplicada a la salud”, en un contexto en el que diferentes hospitales catalanes ya utilizan tecnologías 3D.
Una estructura estable de colaboración
El CZFB aportará al proyecto la experiencia y las capacidades de su Incubadora 3D, mientras que el Hospital Clínic y el Hospital del Mar incorporarán el conocimiento clínico y científico necesario para identificar las aplicaciones con mayor utilidad asistencial.
Pere Navarro destacó que la iniciativa supone avanzar hacia una estructura permanente de colaboración entre tecnología y salud. El presidente ejecutivo del CZFB recordó también la experiencia acumulada por la Incubadora 3D durante la pandemia, cuando sus instalaciones participaron en la fabricación de 400 respiradores.
Por su parte, Josep Maria Campistol subrayó que la alianza permite combinar “conocimiento clínico, capacidad tecnológica y talento de diferentes instituciones” y avanzar hacia una medicina más personalizada y precisa.
Jaume Raventós incidió en la vertiente colaborativa del proyecto y en la posibilidad de convertir necesidades clínicas concretas en soluciones personalizadas para pacientes y profesionales.
La directora general del CZFB, Blanca Sorigué, puso el acento en la conexión entre tecnología, conocimiento y talento para reducir el tiempo que transcurre “entre un reto detectado y una solución efectiva”.
Concentrar talento y generar economías de escala
La alianza busca también concentrar recursos y profesionales especializados de dos de los principales hospitales catalanes para generar economías de escala y aprovechar de forma más eficiente las capacidades de fabricación digital disponibles.
El modelo pretende evolucionar hacia un ecosistema abierto a nuevas colaboraciones, capaz de atraer otras entidades y proyectos vinculados a la aplicación de las tecnologías 3D al ámbito sanitario.
La Incubadora 3D del Consorci de la Zona Franca fue concebida como una infraestructura de alta tecnología especializada en fabricación aditiva y ha desarrollado proyectos relacionados con sectores como la industria, la movilidad, la construcción y la aeronáutica. La nueva alianza amplía ahora el peso de las aplicaciones vinculadas a la salud dentro de su actividad.











