Las compañías aéreas claman por un plan de ayudas sectorial

El presidente de la Asociación de Líneas Aéreas (ALA), Javier Gándara, ha realizado un balance de la atípica y complicada campaña de verano marcada por la Covid-19, calificando dicha campaña como “nefasta”, con un total de 220.000 vuelos operados en España entre junio y agosto, un 36% de los volados el año anterior. Ante una previsión de temporada de invierno muy negativa, ALA insta al Gobierno a que adopte un Plan de Ayudas para la supervivencia y posterior recuperación del sector aéreo.

Cabe recordar que en el 2019 las compañías aéreas de ALA –cerca de 80- superaron los 500 millones de toneladas de mercancías transportadas, operaron más de 1,2 millones de despegues y aterrizajes, transportando además a más de 160 millones de pasajeros en los aeropuertos de la red de AENA. En este apartado los números son aún más negativos por un mal comportamiento de la demanda: solo un 20% de los pasajeros que viajaron la campaña estival de 2019 lo hicieron este año, es decir, una quinta parte, apenas 17 millones.

Más oferta que demanda

En la campaña de verano se aprecia un mejor comportamiento de la oferta de vuelos que de la demanda de pasajeros, que se ha contraído a partir de las restricciones y recomendaciones que se han sucedido en distintos de no viajar a España, una situación ha impedido “levantar el vuelo” a las compañías aéreas en el mes de agosto, un mes en el que se confiaba en una mayor actividad aérea. La incertidumbre que ha generado esta situación entre los consumidores ha provocado un desplome de la demanda ensombreciendo la incierta campaña de invierno. Este escenario también se ha producido a nivel europeo, donde se aprecia una mayor caída en el número de pasajeros (-81%) que en el de vuelos (-64%). “Con estos datos tan pesimistas de la campaña de verano es necesario que se activen con urgencia medidas que respalden al sector para poder encarar la temporada de invierno ya no con tranquilidad, sino con la seguridad de que todos los actores estamos haciendo todo lo posible por reflotar uno de los sectores estratégicos para la economía española”, señala Javier Gándara.

Descenso a todos los niveles 

A nivel mundial, la OACI estima una caída de entre el 50% y el 60% de pasajeros a nivel mundial para este año 2020 mientras ACI World pronostica una pérdida del 60% de los pasajeros previstos para el cierre del ejercicio 2020, es decir, 5.600 millones de pasajeros menos de lo esperado para este año y un 64,5% menos de los pasajeros en Europa al cierre del 2020, mientras que Eurocontrol prevé que en diciembre de 2020 la caída del tráfico aéreo sea mayor del 50%. En España, IATA prevé una pérdida del 48,4% de pasajeros para este año, 133 millones de pasajeros menos al cierre del 2020.

Las compañías asociadas en ALA prevén pérdidas de 15.105 millones de euros

En lo referido a la carga aérea, cabe recordar que el más importante porcentaje de la misma viaja en vuelos comerciales de pasaje, y no en cargueros puros. El número de estos aparatos es mucho menor y la red de destino, mucho menos tupida. Por tanto, la ausencia de vuelos “belly” encarece el transporte de mercancías –por falta de espacio- y retrasa las operaciones, que se encuentran congestionadas en la mayoría de las plazas españolas, europeas y mundiales.

“Las compañías aéreas nos encontramos en una situación de supervivencia. Hemos logrado superar la campaña de verano, pero las perspectivas para esta temporada de invierno y de cierre de año alejan el horizonte de la recuperación”, ha afirmado el presidente de ALA. Y es que las restricciones de los países y cuarentenas han llevado a distintas organizaciones como IATA y ACI Europe a revisar sus previsiones y retrasar la recuperación de los niveles de tráfico de pasajeros del 2019 hasta el 2024, frente al horizonte del 2023 que se barajaba inicialmente. Incluso AENA apunta un horizonte de recuperación del tráfico de pasajeros de los niveles pre-Covid no antes de 2024. Esto provocaría una pérdida de ingresos en el sector de 15.105 millones de euros y tendría un impacto en el PIB nacional de 58.303 millones de euros, lo que equivaldría a un descenso del 4,68% del PIB.

ALA urge a adoptar un plan de ayudas para la supervivencia del sector

El impacto del Covid-19 en el sector ha dejado en una situación muy vulnerable a los trabajadores que dependen directa o indirectamente del sector aéreo, con más de un millón de puestos de empleos en riesgo. Según Gándara, el sector aéreo tiene todavía a la mayoría de su plantilla en situación de ERTE: más del 80% de los empleados que se encontraban inmersos en este procedimiento laboral durante el Estado de Alarma, siguen estándolo hoy en día.

En este contexto de restricciones de viajes, pérdidas de empleo y caída de la demanda, desde ALA se urge al Gobierno la adopción de un Plan de Ayudas para la supervivencia y posterior recuperación del sector aéreo. Según ALA el plan debería basarse en seis puntos como la bonificación de las tarifas aeroportuarias; mantenimiento de las tarifas a Reino Unido más allá del Brexit, la supresióntemporal de la tasa de estacionamiento; facilitar la liquidez necesaria para la supervivencia del sector aéreo; la prolongación de los ERTE por fuerza mayor hasta Semana Santa del 2021; y que el Estado se haga cargo de los costes e inversiones en los que incurra AENA por la adopción de las medidas de seguridad e higiene.

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