Las nuevas estaciones de la L10 permeabilizarán el puerto de Barcelona con un potencial de 22.500 personas diarias

Las tres nuevas estaciones de la L10 Sur del metro que desde este domingo llegan al interior del puerto comercial de Barcelona, permitirán permeabilizar la movilidad en transporte público de esta zona y supondrán un potencial de 22.500 personas diarias que podrán acceder a sus puestos de trabajo sin la necesidad de utilizar vehículo privado. Así lo anunció el presidente de la Autoridad Portuaria de Barcelona, Damià Calvet, en la inauguración de las estaciones de Port Comercial/La Factoria, Ecoparc y ZAL/Riu Vell.

Damià Calvet y José Alberto Carbonell, director general del puerto de Barcelona, explicaron que las tres estaciones de L10 complementarán la línea del autobús número 88 que desde la ciudad transcurre por el interior del puerto hasta la Zona de Actividades Logísticas (ZAL) y terminal BEST. Asimismo, las nuevas estaciones de metros también permitirán el acceso directo al remodelado edifico del Área de servicios Técnicos y Administrativos (ASTA), ubicado en la Ronda del Port. Parte de esta instalación, actualmente en obras y que supondrá una inversión final de 15,8 millones de euros, se destinará al alquiler de espacios para empresas relacionadas con el sector portuario.

El Gobierno de la Generalitat puso el 7 de noviembre en servicio tres nuevas estaciones de la L10 Sur en la Zona Franca: Port Comercial/La Factoria, Ecoparc y ZAL/Riu Vell, en el barrio de la Marina del Prat Vermell de Barcelona que, junto con la ya existente de Zona Franca, darán cobertura de metro a una importante área de actividad económica, ampliando la oferta de transporte público en este entorno. Así, el vicepresidente y conseller de Polítiques Digitals i de Territori de la Generalitat, Jordi Puigneró, y Laia Bonet, presidenta de Transports Metropolitans de Barcelona y teniente de alcalde Movilidad del Ayuntamiento, fueron los responsables de inaugurar las tres nuevas estaciones de metro que conecta con uno de los pulmones económicos de la capital catalana. Jordi Puigneró puso  de relieve que “no solo estamos poniendo en marcha tres nuevas estaciones del metro de la Generalitat sino que también estamos conectando uno de los motores económicos del país y descarbonizando la movilidad del país”.

Ampliar el sistema de transporte público contribuye a “reducir emisiones de CO2 y a luchar contra el cambio climático”, expuso el vicepresidente, que ejemplificó con las nuevas estaciones y las placas fotovoltaicas que el Departament instalará en este entorno y que supondrán “que las emisiones de CO2 equivalentes a 200.000 coches al año quedarán neutralizadas”. Además, Puigneró puso de relieve que “la crisis climática nos interpela a todos” y que actualmente hay que “medir la distancia de una manera diferente” y son imprescindibles indicadores como “la cantidad de carbono que dejamos de emitir para ir de un lugar, los megabits, la capacidad para estar conectados en esta era digital, el PIB y la calidad del aire”.

El vicepresidente Puigneró remarcó el compromiso del Gobierno por una movilidad “más colectiva, compartida, conectada, descarbonizada y gestionada desde Catalunya”. Y advirtió que “no podremos hacer una lucha efectiva, total, contra el cambio climático si no podemos gestionar también una pieza clave del país como es Rodalies”, que tiene 450.000 usuarios diarios. En la reunión bilateral de este mes de noviembre sobre infraestructuras con el Estado, “volveremos a reclamar el traspaso efectivo e integral de Rodalies” porque no es una cuestión “de colores políticos sino de modelos de gestión, de modelos centralizados o modelos de proximidad”.

La construcción y puesta en funcionamiento de estas tres nuevas estaciones, final de la L10 Sur, ha comportado una inversión en conjunto de 120 millones de euros. Junto con la de Zona Franca, se elevan en viaducto prácticamente durante 3 kilómetros a lo largo de la calle A de la Zona Franca, y, por tanto, el metro discurre en superficie, mientras el resto de estaciones del sistema L9/L10 transcurren por debajo tierra.

Las nuevas estaciones permiten dar una alternativa al vehículo privado en un ámbito del polígono de la Zona Franca, puerto y ZAL donde en total trabajan en total más de 37.000 personas. Se prevé que las nuevas estaciones registren en conjunto un millón de viajes en el año, una cifra que representa una reducción de emisiones de CO₂ de 289 toneladas anuales.

Generación de energía verde

En cada una de las cuatro estaciones del viaducto, el Departament de Polítiques Digitals i de Territori ha instalado un centenar de paneles fotovoltaicos, con el objetivo de promover la generación de energías limpias y aplicar políticas de descarbonización. Esta medida forma parte de una operación para la generación de energía de proximidad, más eficiente, a través de instalaciones fotovoltaicas, que se completará con la instalación de paneles también en la cubierta de los Talleres de Zona Franca.

En este espacio, más amplio, se instalarán, en una superficie de 9.700 m², más de 4.800 paneles; la energía obtenida será mucho más elevada y se podrá conectar en la red de distribución interna de la L9/L10. Las obras se licitarán antes de final de año y los nuevos paneles entrarán en funcionamiento en el 2023. Esta instalación alcanzará una superficie y tendrá una capacidad de producción de energía más grande que la pérgola del Fòrum de Barcelona.

En total, sumando estas actuaciones, se habrán instalado más de 5.000 paneles fotovoltaicos repartidos en unas 1,2 hectáreas, que generarán una energía de 3 millones de kwh/año. Esto equivale a una reducción de 700 toneladas anuales de CO2 equivaliendo en el sistema de producción energética. La inversión total será de cerca de 4 millones de euros.

Imágenes de la inauguración de las nuevas estaciones de metro de la L10 Sur