Las nuevas zonas verdes del puerto de Tarragona compensan más de 1.500 tons de CO₂

El puerto de Tarragona se compromete a reducir la huella hídrica y fomentar la biodiversidad

Los objetivos de la gestión de zonas verdes del puerto de Tarragona pueden resumirse en tres ejes: la reducción de la huella hídrica, el fomento de la biodiversidad y la mitigación de las emisiones de CO₂. Actualmente, las zonas verdes, los jardines y la plantación de nuevas plantas, árboles y arbustos dentro del espacio portuario tarraconense contribuyen a compensar anualmente más de 1.500 toneladas de CO2 equivalente.

Esta es una línea de trabajo iniciada hace un tiempo por parte del puerto de Tarragona, y que también recoge el Plan de Sostenibilidad 2030 del puerto. Se trata de una de las acciones más importantes en que se traduce el compromiso del APT con el crecimiento sostenible y la protección del entorno donde, además de compensar su huella a la atmósfera, contribuye a la creación de un entorno urbano e industrial más agradable y sostenible.

Para continuar ampliando esta línea de trabajo, el puerto trabaja bajo dos criterios. Por un lado, la reforestación de los espacios degradados o sin uso específico para la creación de zonas verdes con plantas autóctonas o totalmente adaptadas al clima mediterráneo. Por otro lado, la sustitución de zonas verdes de altos requerimientos hídricos por otros que no requieran tanta agua y la creación de espacios con alta biodiversidad con plantas melíferas para atraer insectos polinizadores.

En este último caso, los criterios para la selección de las zonas verdes incorpora la elección de plantas autóctonas de nuestra flora y otras regiones de clima mediterráneo que son utilizadas en jardinería de bajo mantenimiento con la prioridad de respetar el medio ambiente y tener consideración de todos los recursos ambientales disponibles. Hay que añadir que también se han elegido aquellas plantas que proporcionen alimento y refugio a pájaros paseriformes.

Un ejemplo de esta práctica es la actuación llevada a cabo en el nuevo Passeig Marítimo, junto a la playa de Miracle, donde su jardinería (plantas mediterráneas aromáticas y arbustivas, bulbos, enredaderas y gramíneas autóctonas y alóctonas de diferentes tonalidades) favorecen la supervivencia de mariposas y abejas y las especies arbustivas y árboles proporcionan un refugio a especies silvestres como las aves.

Las plantas, árboles y arbustos autóctonos son los protagonistas a los nuevos espacios verdes en la zona limítrofe entre puerto y ciudad

Otros ejemplos ya consolidados son el nuevo espacio verde del parking del edificio Entitats del Moll de Costa, el Refugi 1, el acceso del muelle  de Reus, las jardineras de las terrazas del Serrallo y del Km 0, o el acceso en el muelle de Hidrocarburos.

El puerto de Tarragona mantendrá esta línea de actuación en el presente y en el futuro inmediato para continuar reduciendo su huella de carbono. Dentro de las actuaciones que se están llevando a cabo o que pronto empezarán están la creación del jardín de la antigua sede de la APT, el aumento de jardineras en el Passeig Marítim, la cuarta plantada solidaria al acceso del muelle de Reus, la ejecución del jardín del nuevo Museu del Port, y la restauración del Espai Xarxa Natura 2000. En este último caso, se trata de un proyecto con una inversión de más de 2 millones de euros que significará la recuperación del entorno natural y la restauración de un ecosistema en peligro, con la reintroducción de especies autóctonas protegidas, entre otras actuaciones de mejora y potenciación de los hábitats naturales.

Estas acciones están recogidas en el Plan de Sostenibilidad – Agenda 2030 del puerto de Tarragona que el presidente del APT, Josep M. Cruset, presentó el 9 de julio.

El Plan de Sostenibilidad del puerto prevé que en el horizonte 2030 la APT logre un impacto cero en emisiones de CO₂ a través de la eficiencia energética, uso de energías limpias y la implantación de medidas compensatorias de varios tipos.