El ferrocarril, piedra de toque para la logística castellano leonesa

Las conexiones ferroviarias destinadas al transporte de mercancías se están convirtiendo en una de las reivindicaciones más importantes en la zona Norte de nuestro país. Así, proyectos hasta hace poco huérfanos, como la conexión Burgos – Aranda de Duero – Madrid, en ancho convencional, han empezado a despertar simpatías por parte de la clase empresarial y política de Castilla y León.

En una jornada organizada por la entidad municipal Promueve Burgos se ha apostado la reapertura de esta línea que se suma a otras infraestructuras que “consideramos estratégica para el desarrollo equilibrado de todas las provincias de Castilla y León”.

En la jornada se han puesto en valor las inversiones realizadas en materia logística en los últimos años y que ascienden a más de 16 millones de euros en el ámbito de influencia de esta línea.

Entre ellas, destaca la ampliación del Centro de Transportes de Burgos y Terminal de Mercancías Villafría, una infraestructura que consta de un Puerto Seco, con recinto aduanero, y una Terminal Ferroviaria Intermodal, que permite conectar por ferrocarril con el puerto de Barcelona, puerto de Bilbao, puerto de Huelva y con el corredor Sevilla-Burgos-Bilbao, y que tiene un movimiento superior a 800.000 toneladas anuales.

Otras inversiones destacadas son las realizadas en el ramal de acceso ferroviario al Complejo Industrial y Tecnológico del sudeste de Burgos, que se encuentra en su fase final de ejecución de las obras y se prevé que entre en funcionamiento en 2024. El importe total de estas actuaciones asciende a los 14 millones de euros.

Otro ramal en el que se ha apostado e invertido en la zona es el de la terminal ferroviaria que da servicio del Polígono Industrial de Prado Marina, actuación que ha permitido establecer un polo industrial siderúrgico vinculado al ferrocarril que da servicio a varias empresas, conectadas, sobre todo, con el puerto de Bilbao.

Desde hace años, la Plataforma por el Ferrocarril Directo clama en el desierto por la reapertura de la línea 102 Madrid- Aranda de Duero – Burgos, porque se incluya en la red básica ferroviaria transeuropea Tren –T dentro del Corredor Atlántico prioritaria para el año 2030 y, en caso de no ser posible, que se proponga la inclusión de esta línea como segunda opción a la red básica ampliada para 2040 del Corredor Atlántico ferroviario.

El Ministerio de Transportes comunicó recientemente que un estudio de viabilidad preliminar ha cifrado en 1.300 millones de euros el coste de la reapertura. Desde Promueve Burgos y desde la Plataforma del Tren Directo se señala que “es cantidad desproporcionada” y se insta a un estudio serio y en profundidad realizado “por expertos”.