Las crisis consecutivas conducen a los logísticos de vehículos al pesimismo

Covid, escasez de materiales, guerra de Ucrania: confianza a la baja y costes disparados para los operadores de la logística de vehículos

El sector de la logística de vehículos atraviesa su tercer año de crisis consecutivo con la guerra de Ucrania y tras haber sufrido las consecuencias del Covid-19 y posteriormente de la escasez de semiconductores.

Los últimos resultados de la tradicional encuesta trimestral “Costes y Confianza”de la ECG, Association of European Vehicle Logistics, confirman que los operadores logísticos están sufriendo una crisis tras otra y carecen de confianza sobre qué les deparará el futuro para el resto del 2022.

El número de operadores de camiones que prevén invertir en camiones y conductores en los próximos 6 meses ha descendido a alrededor del 30%. La reducción de los volúmenes y, por tanto, la falta de trabajo de los dos últimos años han provocado que los conductores abandonen masivamente la industria.

En el 2022, esto se ha visto agravado por los cientos de conductores ucranianos que han vuelto a su tierra para defenderla. Para la mayoría de las empresas esto significa que, aunque hoy encargaran nuevos camiones, tendrían que esperar alrededor de un año para que les fueran entregados. “Y llegado el momento no tendrían a nadie para conducirlos”, subraya la ECG.

Las compañías de transporte marítimo afrontan problemas similares con unos plazos de producción de buques que ahora alcanzan los 5 años, dado que los astilleros de todo el mundo se encuentran saturados.

El presidente de la ECG, Wolfgang Göbel, reitera su advertencia: «Los operadores no pueden mover los vehículos sin activos. La industria del automóvil se enfrenta a un riesgo extremadamente elevado de perder a sus proveedores«.

La logística de vehículos, a la baja en inversiones

La tendencia a la baja de las inversiones previstas también se aplica a los operadores de los recintos y a los trabajadores especializados en la logística de los vehículos.

El principal motivo es la falta de confianza en los volúmenes futuros. Se espera que los nuevos confinamientos como consecuencia del Covid en China provoquen una mayor imprevisibilidad de la producción de automóviles en los próximos meses.

La incertidumbre derivada de la guerra de Ucrania, los disparados costes de los materiales y el aumento de las tasas de inflación están incrementando los costos operativos a un ritmo sin precedentes.

En concreto, el drástico aumento de los costes del combustible generó una importante carga para la liquidez de las empresas a corto plazo.

Eurostat indica una inflación de hasta el 7,5% a finales de marzo del 2022 y, según muchas previsiones, la cifra se duplicará a lo largo del año. Todos los costes relativos a la logística de vehículos terminados suben: la contratación de conductores y otros trabajadores, así como los costes de sustitución y conservación de los principales activos, como los buques, los vagones ferroviarios y los camiones portavehículos, han aumentado a un ritmo nunca visto.

ECG representa a alrededor del 85% de la industria de la logística de vehículos terminados en Europa. Cada trimestre, publica un análisis de los últimos resultados para sus miembros. Aquí pueden consultarse algunas de las principales conclusiones

En los dos últimos años y ahora con el actual clima azotado por la guerra, las sensaciones de los operadores con respecto al sector fluctúan entre picos de pesimismo y la neutralidad. “Reina la inestabilidad”, señala la ECG.

En la actualidad, menos del 20% de los encuestados se sienten optimistas con las perspectivas comerciales. Esto rompe la estable tendencia notablemente optimista que se había presenciado en la última década.

El director ejecutivo de la ECG, Mike Sturgeon, declaró: «Está claro que unos contratos que no se ajustan a las necesidades en un entorno en constante cambio no van a fomentar el optimismo». Esto pone de relieve la necesidad de conseguir una mayor previsibilidad gracias a un compromiso contractual con unos volúmenes mínimos, y de que los fabricantes se ajusten a todas las variables importantes, no solo al combustible”.