El comercio internacional de mercancía hortofrutícola española mantuvo en el primer semestre de este año unos niveles similares a los del año pasado, con una ligera caída del 0,21%, hasta los 6,6 millones de toneladas. Si bien el destino de las frutas y verduras españolas es, primordialmente, el mercado europeo, los puertos españoles son cada vez más trascendentales para que las importaciones procedentes de otros países alcancen al consumidor español y, en ocasiones, a otros países del continente. Como leerán en la revista de El Canal del mes de octubre, la fortaleza de las infraestructuras portuarias se aprecia en el aumento del 9% en las importaciones hortofrutícolas en los seis primeros meses, hasta los 2,4 millones de toneladas.
Países como Marruecos y bloques como Mercosur han encontrado en la Unión Europea un socio comercial para canalizar sus productos, y España juega un papel indispensable en este puzzle. Sin embargo, la balanza europea con estos países es deficitaria. Organizaciones como la Federación Española de Asociaciones de Productores Exportadores de Frutas, Hortalizas, Flores y Plantas Vivas (FEPEX) advierten que, en el 2024, la Unión Europea exportó frutas y hortalizas a países terceros por valor de 7.277 millones de euros hasta septiembre del año pasado, mientras que las importaciones fueron casi el doble, con 13.907 millones de euros. La balanza es claramente deficitaria.
Tales organizaciones reclaman un apoyo mayor de las instituciones europeas al sector, debilitado en los últimos años por las condiciones climáticas que asolan los campos agrícolas, y las múltiples protestas del sector agrario derivadas de las políticas comunitarias. Por ello, es crucial que los acuerdos comerciales de la Unión Europea con bloques y países terceros tengan en cuenta no solo el sector industrial y tecnológico, sino también el primario. En este sentido, las fronteras europeas deben estar abiertas a las frutas y verduras de todo el mundo, con la condición de hacer valer al sector hortofrutícola local para que llegue a las mesas de todo el mundo, no solo las europeas.
La logística del frío es un eslabón cada vez más relevante en las terminales españolas, y el sector necesita ahora más que nunca de unas dársenas portuarias con capacidad para acoger un gran número de contenedores refrigerados. Ello requiere no solo espacio físico, sino también las conexiones y potencia eléctrica suficiente para mantener la cadena del frío, por lo que se convierte en una obligación que los puertos cuenten con fuentes de generación eléctrica sostenibles, tales como la fotovoltaica, cada vez más habitual en el paisaje portuario. Pero no solo los puertos son protagonistas, sino también las carreteras y, progresivamente, la infraestructura ferroviaria.
En las páginas de la revista de octubre, los temas antes mencionados se desarrollarán en detalle y con una mirada analítica y crítica. Y es que, como sabrán, octubre está marcado por esta cita de gran relevancia para el segmento de las frutas y hortalizas: Fruit Attraction, por su alto grado de especialización en este tipo de mercancías. Así pues, como siempre, que no te lo cuenten, que lo podrás leer en https://www.diarioelcanal.com/, porque siempre estamos donde sucede la actualidad.











