Puerto de Barcelona, próxima estación: Lyon y Toulouse

Los convoyes de hasta 750 metros de longitud viajan semanalmente, y lo hacen sin la necesidad de cambiar de locomotora en la frontera.

Francia se ha convertido en un socio fundamental para el puerto de Barcelona, que no deja de ampliar su hinterland para llegar a cada vez más clientes y aumentar su línea de negocio. Y ahora, lo hace a través del ferrocarril. 

La conexión ferroviaria directa entre el puerto de Barcelona y las ciudades francesas de Lyon y Toulouse fue uno de los anuncios más importantes del recinto catalán en el 2023, y también una declaración de intenciones en su apuesta por la intermodalidad. Y es que los puertos, como actores indispensables en el transporte de mercancías a través del modo marítimo, han apostado por el ferrocarril como aliado para la eficiencia y la descarbonización del transporte. 

Representantes del puerto de Barcelona y de los operadores implicados en la terminal ferroviaria de BEST

Conexión directa con ancho europeo

El servicio para contenedores, impulsado por las empresas APM Terminals Railways Spain, Synergy y Naviland Cargo con base en la terminal ferroviaria de BEST, conecta el puerto de Barcelona con las ciudades del Sur de Francia un total de cuatro veces por semana: tres con destino a Toulouse y una a Lyon. Los convoyes de hasta 750 metros de longitud viajan semanalmente, y lo hacen sin la necesidad de cambiar de locomotora en la frontera, ya que el recinto barcelonés es el único puerto español con conexión de ancho europeo UIC desde la terminal hasta la frontera.

Lo hace gracias a las locomotoras Stadler Euro6000 de Captrain, homologadas para operar en ambos países, y que lo harán de la mano de Maersk y Synergy. Gracias a este servicio, se reducirán en hasta un 10% las emisiones de CO2, lo que equivale a sacar de la carretera a cerca de 800 camiones. Y además de ganar en eficiencia y competitividad, supone un hito para el recinto catalán y para el sistema portuario español, ya que establece un precedente en la conectividad con el país vecino, que a su vez establecerá nuevas líneas desde Toulouse y Lyon con su hinterland.

La línea con Francia, además, es el primer servicio regular de contenedores en la red ferroviaria del Estado prestado por un convoy de 750 metros de largo, lo que permite disponer de una capacidad de 108 teus por trayecto.

La línea con Francia, además, es el primer servicio regular de contenedores en la red ferroviaria del Estado prestado por un convoy de 750 metros de largo, la longitud máxima permitida en Europa. Eso permite disponer de una capacidad de 108 teus por trayecto, a diferencia de los convoyes habituales, de entre 450 y 500 metros, que pueden transportar 68 teus por viaje. Esto, sumado a que el transporte ferroviario genera diez veces menos emisiones que el transporte con camión, supone un importante ahorro de emisiones, a la vez que evita congestiones en la red viaria. 

Asimismo, la conexión directa supone un importante ahorro de tiempo y dinero para las empresas logísticas, por el hecho de agilizar el tráfico de mercancías y evitar el cambio de locomotora o el transbordo de los contenedores, que hasta ahora se debía efectuar antes de pasar la frontera con Francia. De esta forma, el puerto de Barcelona refuerza su posición como hub logístico del Sur de Europa, mejorando todavía más el transit time en comparación con los puertos del Norte del continente, gracias a su situación geográfica privilegiada en el Mediterráneo.

La línea ferroviaria conectará el puerto de Barcelona tres veces por semana con Toulouse y una con Lyon