La naviera danesa AP Moller-Maersk llevará a cabo en el 2027 una prueba piloto de propulsión asistida por viento a bordo de uno de sus buques de la clase Lima, con capacidad para 8.700 teus. Lo hará utilizando una vela rotativa, también conocida como rotor sail, suministrada por la empresa británica Anemoi, especializada en esta tecnología.
Maersk señala que, si bien la propulsión asistida por viento ya se está desplegando en otros segmentos del transporte marítimo, la experiencia en el sector del contenedor “sigue siendo limitada”. A través de esta prueba piloto, la naviera busca “adquirir experiencia práctica, recopilar datos de rendimiento en condiciones reales de navegación y comprender mejor el papel potencial que esta tecnología puede desempeñar” en su flota y en el transporte marítimo de contenedores.
Nick Contopoulos, Chief Commercial Officer de Anemoi, recuerda que los portacontenedores plantean un desafío adicional para la instalación de este tipo de rotores, “ya que casi toda la superficie de cubierta se utiliza para el almacenamiento de la carga”, recoge Financial Times. No obstante, al operar en rutas “muy fijas”, permite conocer la previsibilidad del viento y la velocidad de navegación del buque.
La vela de rotor tiene una altura de 35 metros. Los rotores eólicos utilizan el efecto Magnus: consisten en cilindros verticales que giran sobre su eje e interactúan con el viento lateral. Esta rotación acelera el paso del aire por un lado del tubo y lo frena por el otro, creando una diferencia de presiones que genera una fuerza de empuje hacia adelante y reduce el consumo del motor principal.










