La APV reproduce una maqueta de cartón reciclado de 6 metros del Edificio del Reloj

Una recreación de seis metros de altura fabricado en cartón reciclado del icónico Edificio del Reloj del puerto de Valencia ha presidido el stand de la Autoridad Portuaria de Valencia (APV) en la edición de este año de la Feria Internacional de las Soluciones Medioambientales y Transición Ecológica (Ecofira) que se ha celebrado del 4 al 6 de octubre en Feria Valencia.

Una imagen que ha sorprendido a los visitantes de este certamen que han parado en el espacio del puerto de Valencia para conocer los proyectos que está desarrollando en el objetivo común de la comunidad portuaria de ser neutro en emisiones en el 2030. Con el espectacular marco del Edificio del Reloj, la APV ha mostrado el trabajo que está desarrollando para mejorar la eficiencia energética en los recintos que gestiona.

En el stand del puerto de Valencia en esta feria también han formado parte las empresas Baleària, Tepsa, Vareser y Seroil-Reciclamás, y se ha contado con la colaboración de Amarradores del Puerto de Valencia, Galp, Garbaport, InterSagunto, APM Terminals Valencia, Valencia Terminal Europa, Docks Logistics y MSC Terminal Valencia.

Entre estas actuaciones hay que destacar la instalación de dos plantas solares en el puerto de Valencia que ya han sido licitadas y que una vez en funcionamiento representarán el 14% de la energía que consume el recinto portuario. En la misma línea, la instalación fotovoltaica en el tinglado 4 del puerto de Gandía convertirá a esta infraestructura en el primer puerto en ser autosuficiente.

Los visitantes de Ecofira también han podido conocer proyectos como H2Ports que va a situar al puerto de Valencia como el primer recinto europeo en el uso del hidrógeno en operaciones portuarias. Además, se han puesto en valor otras iniciativas como la ubicación de aerogeneradores, la flota de vehículos eléctricos de la APV, las acciones que han puesto en marcha las empresas portuarias en Ecoport como la gestión de residuos, la reducción de consumos energéticos o de agua, entre otros.

Desde el 2008 al 2019 la huella de carbono del puerto de Valencia se ha reducido un 30%, pasando de 3,19 a 2,23 kg de CO2 por tonelada manipulada. En el mismo periodo de tiempo, la actividad del recinto valenciano creció un 42%, al pasar de los 52 millones de toneladas gestionadas en el año 2008 a los 74 millones de toneladas manipuladas, al cierre del ejercicio del 2019.