El interés del puerto de Baiona por el medio ambiente es una historia colectiva

Gracianne Bec, en primera persona:
Ingeniera naval de formación, comencé mi carrera en el sector portuario y fluvial. Posteriormente adquirí conocimientos en ingeniería civil y construcción antes de reanudar mis estudios: fue en la Universidad de París-Dauphine donde estudié desarrollo sostenible y nuevos modelos económicos. Esta visión de un mundo nuevo, que combina el desarrollo y la transición ambiental, me fascinó de inmediato. Muy pronto vi una aplicabilidad directa en el territorio aquí, en el País Vasco. A través de mi puesto en el puerto de Baiona, quiero activar palancas muy concretas de descarbonización, pero también ir más allá, y desarrollar el atractivo, la ejemplaridad y la resiliencia del territorio vasco.

¿Cuál es su misión en el puerto de Baiona?

La situación climática y las tensiones energéticas son muy altas. La infraestructura portuaria nunca ha estado tan preocupada por los problemas de esta transición. En el puerto de Baiona, todo el mundo está de acuerdo. Este puesto es prueba de ello: nos permite dar comienzo y apoyar al ecosistema portuario industrial en su transformación hacia el mundo del mañana. 

Para hacer este cambio, se me encomendaron dos misiones principales. La primera es iniciar la descarbonización de las actividades portuarias. A corto plazo, se traducirá en el establecimiento de una Evaluación de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) que servirá de base para una estrategia de descarbonización. La segunda acción se denomina EIT (Ecología Industrial y Territorial), y permitirá desarrollar acciones de economía circular entre los agentes del puerto. 

El objetivo de esta misión, más allá de reducir el impacto ambiental, es mejorar la resiliencia del ecosistema portuario, trabajando sobre los flujos (energía, agua, residuos, etc.) en un circuito cerrado. El objetivo de ambos enfoques es reducir la huella global del puerto de sus actividades, pero también hacerlo más resiliente y atractivo.

¿Cómo es la situación medioambiental de partida en el puerto de Baiona?

El interés del puerto de Baiona por el medio ambiente viene de lejos: en el 2006, se convirtió en el primer puerto francés en obtener la triple certificación QSE (Calidad, Seguridad, medio ambiente). En la actualidad, mantiene en vigor los certificados de Calidad ISO 9001, ISO 45001 de Seguridad e ISO 14001 de medio ambiente. Por lo tanto, esta sensibilidad está muy presente internamente, como lo demuestran las inversiones realizadas para las actividades de dragado: la adquisición de la draga Hondarra ha permitido mejorar el impacto ambiental, al dragar menos volúmenes y al verter el 100% de la arena en las playas de Anglet, evitando al mismo tiempo la acción en períodos de migración y reproducción de la biodiversidad fluvial. 

El medio ambiente en el puerto de Baiona es también una historia colectiva: trabajamos codo con codo con los distintos actores de la zona en temas como la gestión y recuperación de residuos o la preservación de la biodiversidad. Por último, participamos activamente en el órgano consultivo del Secretariado Permanente para la Prevención de Polución Industrial (SPPPI) que reúne al Estado, las autoridades locales, las asociaciones vecinales y los profesionales.

¿Qué nuevos pasos se van a dar para la descarbonización portuaria?

La ambición del puerto va más allá de las certificaciones y las obligaciones reglamentarias. Hoy, queremos descarbonizar nuestras actividades como operador, pero también apoyar a los industriales presentes en el polígono concesional para que descarbonicen las suyas. Para ello, apoyamos varios proyectos: el uso y la producción de energías alternativas y también la recuperación de la energía residual de los procesos industriales. La ambición es grande, y también lo será el impacto: en el puerto, algunas empresas consumen tanta energía como las ciudades de Baiona-Anglet-Biarritz juntas. 

Por supuesto, para hacer el cambio correcto hacia la descarbonización, las emisiones deben medirse y cuantificarse. Es por ello que el puerto se compromete ahora a llevar a cabo la contabilidad de carbono más exhaustiva posible.

Su acción ¿comprende también a los actores del puerto? 

El puerto es un ecosistema en el que se codean actores industriales y de servicios con perfiles muy diferentes. Por lo tanto, la huella ambiental del puerto es el resultado de todas estas actividades combinadas. Mi trabajo debe hacerse en un perímetro lo más completo posible, para tener una visión “realista” de los impactos ambientales. Por lo tanto, me reúno con cada actor para comprender cómo opera, sus actividades y obligaciones regulatorias, su impacto en el medio ambiente y las posibles palancas. Este inventario es fundamental para la implementación exitosa de las estrategias de transición en los próximos años.

¿Está la comunidad portuaria concienciada para el “cambio verde”?

La comunidad portuaria es principalmente industrial y está en el corazón de la transición. Ya estamos viendo cómo se ponen en marcha acciones en empresas: el desarrollo de la energía solar en Alkion, la estrategia de reutilización en Laminoirs des Landes, la economía circular en Celsa, la caldera de biomasa en Timac Agro, así como el transporte de mercancías por ferrocarril desde y hacia los orígenes y destinos. ¡Todas estas son señales que tienden a demostrar que los responsables están listos para el cambio! Al hablar con algunos de ellos, me doy cuenta de que la etapa de la conciencia ya ha terminado: los protagonistas ya están lidiando con su responsabilidad frente a los límites del planeta.

La draga Hondarra ha permitido mejorar el impacto ambiental / La drague Hondarra a permis d’améliorer l’impact environnemental

La AMI ¿es una herramienta válida para atraer nuevas empresas descarbonizadas al puerto de Baiona?

Como gestores del dominio público, estamos obligados a poner suelo y construcciones a disposición de los concesionarios. Por lo tanto, la primera respuesta a esta pregunta es recordar que la AMI es una obligación reglamentaria. Dicho esto, también es una herramienta de comunicación especialmente eficaz que permite identificar proyectos innovadores, pero con diferentes niveles de madurez. 

Para algunos de ellos, la zona portuaria se puede convertir en una incubadora donde es posible montar una demo a escala industrial. Para otros, es una oportunidad para desarrollar soluciones de descarbonización industrial en el corazón de las zonas urbanas. ¡Por supuesto, tenemos cuidado de mantener suficiente espacio para el desarrollo del tráfico marítimo!

¿En qué campos se centrará la estrategia de descarbonización? 

El Balance de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero será quien guiará la estrategia: las mayores fuentes de emisiones tendrán que ser tratadas como una prioridad. A través de la AMI, destacaremos soluciones innovadoras de descarbonización, particularmente en relación con la energía. Los proyectos que se implanten en el puerto podrían convertirse en vectores de la descarbonización.

¿Existe alguna ayuda oficial para la transición energética aplicable al puerto de Baiona? 

El puerto de Baiona se apoya en todos los regímenes de ayudas posibles y responde regularmente a determinadas convocatorias de proyectos regionales, nacionales y europeos. Por ejemplo, la acción de Ecología Industrial Territorial cuenta con el apoyo de la Agencia de Transición Ecológica (ADEME) y la Región de Nueva Aquitania; las ayudas para el cambio modal y otras ayudas de la ADEME o del Estado nos han permitido iniciar la descontaminación de zonas industriales abandonadas, etc. Por lo tanto, la ayuda existe, pero sigue siendo un complemento de las acciones que solo el concesionario puede emprender y apoyar financieramente.


L’intérêt du port de Bayonne pour l’environnement est une histoire collective

Gracianne Bec, à la première personne:
D’une formation ingénieur maritime, j’ai commencé ma carrière dans les domaines portuaire et fluvial. J’ai ensuite acquis des compétences en génie civil et BTP avant de reprendre mes études: c’est à l’Université Paris-Dauphine que j’ai étudié le développement durable et les nouveaux modèles économiques. Cette vision d’un nouveau monde, alliant développement et transition environnementale, m’a tout de suite passionnée. J’y ai vu très rapidement une applicabilité directe sur le territoire ici, au Pays Basque. Au travers de mon poste au Port de Bayonne, je souhaite actionner des leviers très concrets de décarbonation mais aussi aller plus loin, pour développer l’attractivité, l’exemplarité et la résilience du territoire basque.

Quelle est votre mission dans le port de Bayonne?

La situation climatique tendue et les crispations énergétiques sont très fortes. Les infrastructures portuaires n’ont jamais été autant concernées par les sujets de transitions. Au port de Bayonne, tout le monde l’a bien compris. Ce poste dédié en est la preuve: il permet d’initier et d’accompagner l’écosystème industrialo portuaire dans sa mutation vers le monde de demain. 

Pour prendre ce virage, deux missions principales m’ont été confiées. La première est d’engager la décarbonation des activités portuaires. Elle se traduit à court terme par l’établissement d’un Bilan d’Emissions de Gaz à Effet de Serre (BEGES) qui aboutira servira de ciment à une stratégie de décarbonation. La deuxième action est appelée EIT (Ecologie Industrielle et Territoriale), et permettra de développer des actions d’économie circulaire entre les acteurs du port. L’objectif de cette mission, au-delà de la réduction de l’impact environnemental, est d’améliorer la résilience de l’écosystème portuaire, en travaillant les flux (énergie, eau, déchets,) en boucle fermée. 

La finalité des deux démarches est de diminuer l’empreinte globale du port de ses activités mais aussi le rendre plus résilient et attractif.

Quelle est la situation environnementale du port de Bayonne?

L’intérêt du port de Bayonne pour l’environnement est historique: Dès 2006, il devient le premier port français triplement certifié QSE. Aujourd’hui, il reste titulaire des certificats Qualité ISO 9001, ISO 45001 pour la Sécurité et ISO 14001 pour l’Environnement. Cette sensibilité est donc très présente en interne, comme le montrent à titre d’exemple les investissements réalisés pour les activités de dragage : l’acquisition de la drague Hondarra a permis d’améliorer l’impact environnemental, en draguant moins de volumes et en clapant 100% du sable sur les plages d’Anglet, tout en évitant les périodes de migration et reproduction de la biodiversité fluviale. 

L’environnement au Port de Bayonne, c’est aussi une histoire collective: nous travaillons main dans la main avec les différents acteurs du territoire sur des sujets comme la gestion et la valorisation des déchets ou la préservation biodiversité. Nous participons enfin activement à l’instance de concertation SPPPI sur la prévention des pollutions industrielles réunissant Etat, collectivités, associations de riverains et professionnels. 

Quelles nouvelles mesures vont être prises pour la décarbonation du port?

L’ambition du port dépasse les certifications et les obligations réglementaires. Aujourd’hui, nous souhaitons décarboner nos activités d’exploitant, mais aussi accompagner les industriels présents sur le domaine concédé à décarboner les leurs. Pour cela, nous accompagnons plusieurs projets : utilisation et production d’énergies alternatives mais aussi récupération d’énergie fatale issue des process industriels. L’ambition est grande, et l’impact le sera aussi : sur le port, certains industriels consomment autant d’énergie que les villes de Bayonne-Anglet-Biarritz réunies !

Bien sûr, pour bien prendre le virage de la décarbonation, il faut mesurer et quantifier les émissions. C’est la raison pour laquelle le port s’engage aujourd’hui à réaliser une comptabilité carbone la plus exhaustive possible.

La ambición del puerto de Baiona va más allá de las certificaciones y las obligaciones reglamentarias / L’ambition du port de Bayonne dépasse les certifications et les obligations réglementaires

Votre action inclut-elle également les acteurs du port? 

Le port est un écosystème ou se côtoient des acteurs industriels et de services aux profils très différents. L’empreinte environnementale du port, c’est donc le résultat de toutes ces activités cumulées. Mon travail au port doit se faire sur un périmètre le plus complet possible, pour avoir une vision “réaliste” des impacts environnementaux. Je rencontre donc chaque acteur pour comprendre son fonctionnement, ses motivations et obligations réglementaires son impact sur l’environnement et les leviers potentiels. Cet état des lieux est très fondamental pour mener à bien les stratégies de transition des prochaines années.

La communauté portuaire, est-elle consciente du «changement vert»?

Majoritairement industrielle, la communauté portuaire est au cœur de la transition.  On voit déjà des actions se mettre en place: développement d’énergie solaire chez Alkion, stratégie de réemploi chez Laminiors des Landes, économie circulaire chez Celsa, chaudière biomasse chez Timac Agro… ainsi que le pré-post acheminement des marchandises par le fer. Autant de signaux qui tendent à prouver que les acteurs sont désormais prêts pour le changement! En discutant avec certains d’entre eux, je m’aperçois que le stade de la prise de conscience est déjà dépassé: les acteurs s’attaquent maintenant à la responsabilité qui est la leur face aux limites planétaires.

L’AMI, est-il un outil valable pour attirer de nouvelles entreprises décarbonées dans le port de Bayonne?

En tant que gestionnaire du domaine public, nous sommes dans l’obligation de mettre en concurrence les terrains d’implantation et les bâtiments que nous gérons.

La première réponse à cette question est donc de rappeler que l’AMI est une obligation réglementaire.

Cela étant acté, l’AMI est aussi un outil de communication particulièrement efficace qui permet d’identifier des projets innovants mais avec des niveaux de maturité à géométrie variable. Pour certains d’entre eux, le domaine portuaire devient alors un incubateur ou il est possible d’implanter un démonstrateur à l’échelle industrielle. Pour d’autres, c’est une opportunité de développer des solutions industrielles de décarbonation en cœur d’agglomération. Nous sommes bien sûr attentifs à conserver suffisamment de terrains pour développer du trafic maritime!

Sur quels filières la stratégie de décarbonation se concentrera-t-elle? 

C’est le Bilan d’Emissions de Gaz à Effet de Serre qui guidera la stratégie: les plus gros postes d’émissions devront être traités en priorité. Grâce à l’AMI, nous allons faire ressortir des solutions innovantes de décarbonation, notamment en lien avec l’énergie. Des projets s’implanteront sur le port et pourront être vecteurs de la décarbonation du site.

Existe-t-il des aides officielles à la transition énergétique applicables au port de Bayonne?

Le port de Bayonne s’appuie sur tous les dispositifs d’aides envisageables et répond régulièrement à certains appels à projets régionaux, nationaux et européens. L’action d’Ecologie Industrielle Territoriale est par exemple accompagnée par l’ADEME et la Région Nouvelle Aquitaine; l’aide au report modal et d’autres aides de l’ADEME ou de l’Etat nous ont permis d’engager la dépollution des friches industrielles etc. Les aides existent donc mais restent un complément à des actions que seul le concessionnaire peut engager et supporter financièrement.