La inteligencia artificial (IA) se encuentra en pleno debate global sobre la necesidad de regular su desarrollo, especialmente tras la alerta lanzada por el extrabajador de Anthropic, Jacob Coxon, sobre los riesgos que supone para la supervivencia de la humanidad. Es un tema que ha sobrevolado en el congreso AI Summit, que se ha celebrado en el World Trade Center de Barcelona, y que se ha analizado durante una mesa redonda moderada por Rubén Hernández, Head of BlueTechPort & Strategic Development del World Trade Center Barcelona.
Al respecto, el director técnico de la Fundació BCN Port Innovation, Miquel de la Mano, zanjó que “debemos estar protegidos como seres humanos y como usuarios”, cuestionando si “una sobreregulación podría reducir la competitividad europea frente a Estados Unidos o China”, pero subrayando su preferencia a “ser consciente de los riesgos de la IA y estar protegido frente a ellos”.
Más allá del debate regulatorio, de la Mano situó como reto de la IA la distancia entre el ritmo de desarrollo tecnológico y la capacidad real de las empresas para adoptar estas soluciones: “Las grandes empresas tecnológicas están desarrollando soluciones cuyo encaje con las necesidades o con el mercado no está del todo claro”.

En este contexto, el director técnico de la Fundació BCN Port Innovation reivindicó el papel de las entidades de innovación como puente entre quienes desarrollan las tecnologías y quienes deben incorporarlas a sus operaciones. “Nosotros, como entidad sin ánimo de lucro, deberíamos intentar tender puentes para cerrar esta brecha”, apuntó.
El reto adquiere una dimensión especial en el ámbito portuario debido a la diversidad de actores que conviven en un mismo ecosistema. “Existe un ecosistema empresarial muy heterogéneo: están los operadores de terminales de contenedores, las navieras, los operadores de cruceros… Y estamos cerca de una ciudad”, explicó. Por este motivo, enfatizó la importancia de la confianza: “Para generar confianza, tenemos que analizar no solo la parte tecnológica y técnica, sino también cuál es la infraestructura en la que deberían desplegarse”, ha señalado.

El objetivo, según de la Mano, debe ser abordar problemas comunes en lugar de desarrollar soluciones aisladas para un único operador o instalación. En el caso del puerto de Barcelona, señaló que se está trabajando para identificar desafíos compartidos entre las tres terminales de vehículos del recinto. “Si somos capaces de definir un camino común, probablemente tendremos mayores posibilidades de que la iniciativa tenga éxito”, apuntó.
Rubén Herández concluyó la mesa recordando que “la IA responsable no se construye únicamente con tecnología. Necesita infraestructura física, pero también instituciones, incentivos, confianza y personas dispuestas a trabajar más allá de sus propios ámbitos. Quizá el papel de los ecosistemas de innovación no sea simplemente acelerar la tecnología, sino reunir a las personas capaces de definir cómo y dónde debe integrarse esa tecnología”. En la mesa también participaron Pablo Bou, General Manager de BlueNetCat, y Cori Crider, Executive Director de Tech@Meliore.

El AI Summit, que se celebró en el World Trade Center de Barcelona, también contó con la presencia de Emma Cobos, directora de Innovación y Estrategia de Economía Azul del puerto de Barcelona, quien habló de los ecosistemas de innovación que acoge la capital catalana y su estrategia por potenciar la innovación y la sostenibilidad en el ámbito marítimo.












