Muñoz & Montañés Abogados: más de 50 años de experiencia en Derecho marítimo

La firma, que guarda una especial vinculación con Valencia y su puerto, también cuenta con otra delegación en la ciudad de Bilbao

Con más de 50 años de historia, el despacho de abogados especializado en derecho marítimo,  transporte y comercio internacional, Muñoz & Montañés, situado en Valencia, ha sido testigo de los innumerables cambios que han revolucionado el comercio internacional en las últimas décadas.

En su entrevista con El Canal Marítimo y Logístico, dos de sus socias y abogadas, Celia Lopera Merino y Amparo Ferrandis Doménech, han recordado los inicios del despacho y su relación con el sector marítimo. Asimismo, han abordado la actualidad de una firma que también cuenta con otra delegación en la ciudad de Bilbao.

¿Cuándo se fundó el despacho y por qué se especializó en derecho marítimo?

Amparo Ferrandis (AF): El despacho fue fundado por José Muñoz Burguet hace más de 50 años, de hecho, celebramos el cincuenta aniversario en el 2017. José Muñoz fue uno de los primeros abogados, aquí en Valencia, en dedicarse al mundo del Derecho marítimo. Finalizados sus estudios, estuvo un tiempo en Génova, una ciudad portuaria, y en Londres. De ahí vino con una preparación importante. Más tarde, empezó a trabajar en Valencia junto a Juan Hernández, que fue profesor en la facultad. Poco a poco, y siempre siguiendo con el Derecho marítimo como foco principal, fuimos entrando más personas. 

Muñoz & Montañés nunca ha sido un despacho grande, aunque sí muy personalizado. A medida que fueron pasando los años se fue haciendo un poco más grande, pasando a ser una sociedad profesional en el 2011.

Es una firma que guarda mucha relación con Valencia. José Muñoz fue en su momento asesor de la Asociación Naviera Valenciana (ANV) y del Colegio de Agentes de Aduanas de Valencia.

¿En qué áreas trabajáis?

Celia Lopera (CP):  Básicamente, podemos dividir nuestras áreas en tres; el asesoramiento legal, que guarda relación con los contratos de transporte y con todo lo que ello conlleva; la de aduanas, que está más enfocada a resolver problemas con la Aduana, como, por ejemplo, expedientes de aduanas por sanciones; y también asesoramos en contratos de compraventa internacional. Además, contamos con clientes internacionales, prestando servicios relacionados con accidentes marítimos. 

AF: También somos representantes de varios clubs de protección (aseguradores de buque). En caso de que exista algún problema, estamos disponibles las 24 horas, y si surge cualquier cosa, les atendemos.

¿Cuál es el punto fuerte de Muñoz & Montañés? 

CL:  Considero que el conocimiento del sector. Una cosa es conocer la Ley, y otra bien distinta es conocer el negocio del cliente. Es una cuestión que ya nos inculcó a todos José Muñoz. Él tenía el conocimiento del Derecho, pero también conocía de manera exhaustiva el sector.

AF: Conocemos bien el negocio, y hemos tenido siempre un trato muy cercano con los clientes. Conocemos perfectamente cómo funcionan las empresas del sector. Tenemos clientes de primera línea desde hace más de 50 años.

Hace unas semanas uno de vuestros abogados (Pablo Ibáñez), fue elegido como Lawyer of the year en la categoría de Derecho marítimo. ¿Qué significa este reconocimiento para vosotros?

CL: En la abogacía hay muchos rankings, donde, por decirlo de alguna manera, el despacho presenta los temas que ha llevado y señala a quien puede preguntar para que verifique que la información es correcta.

En este caso no se ha realizado ninguna gestión, sino que son los propios abogados los que han votado a Ibáñez, y tan solo hay dos abogados seleccionados en toda España para esa categoría. Es un reconocimiento muy importante para Muñoz & Montañés.

Celia Lopera: “Para Muñoz & Montañés la oficina de Bilbao es estratégica”

¿Qué importancia tiene para Muñoz & Montañés la delegación de Bilbao?

CL: Para Muñoz & Montañés la oficina de Bilbao es estratégica, aunque Valencia es la principal y es donde contamos con más abogados. Bilbao es una delegación que tenemos en funcionamiento desde el 2016, dirigida por Pablo Goitisolo, abogado con muchos años de experiencia y con tradición familiar maritimista.

La cercanía geográfica es importante. Hay que partir de que el puerto de Bilbao tiene tráficos diferentes al de Valencia, que está más enfocado en el contenedor. Bilbao, por su parte, está en una zona muy industrial, con otro tipo de tráficos como el project cargo.

¿Tiene alguna complejidad especial el Derecho marítimo respecto a otras áreas?

CL: El Derecho marítimo es una especialidad concreta. No es que sea especialmente compleja, pero sí que es necesario un abogado especializado porque se basa en convenios internacionales y estructuras de influencia anglosajona, muy diferente a lo que aplica un abogado tradicional español. 

Por esta cuestión es difícil encontrar en las grandes firmas de abogados un área de Derecho marítimo y transporte. Hay excepciones, desde luego, pero tradicionalmente siempre han sido despachos más pequeños y especializados. Además, el número de reclamaciones o de cuestiones relacionadas con este campo es mucho menor. 

¿Entiendo que parte de vuestro trabajo consiste en asesorar al cliente?

CL: Por un lado, está el asesoramiento preventivo a los clientes, donde incluimos la formación, la elaboración de protocolos, etc. Una especie de guía de actuación en caso de siniestros. También comprobamos el grado de coordinación en los procesos de documentación (contrato de compraventa e Incoterms,  medios de cobro, seguros, etc.).

Luego, en el caso de que exista un problema o siniestro, ya entramos en la fase negocial o judicial. Por el tipo de asuntos que tratamos, actuamos en las capitales de provincia de España, donde se ubican los juzgados competentes en esta materia, los juzgados de lo Mercantil. Todos los integrantes de Muñoz & Montañés somos abogados y asumimos personalmente la defensa procesal en los asuntos judiciales.     

¿Cómo se forma un abogado para especializarse en Derecho marítimo?

CL: Normalmente, en la universidad se presta poca o ninguna atención al Derecho marítimo y en general al Derecho de transporte. El que quiere aprender tiene dos fórmulas, una es a través de masters como los que ofrece en España el IME, la Universidad Católica de Valencia o la Universidad Europea, entre otros, o a nivel internacional, la formación que ofrecen universidades como las de Southampton o Swansea. Luego está la tradicional, la del maestro y aprendiz.

¿Cómo ha evolucionado el transporte marítimo en las últimas décadas? 

AF: De entrada, los medios que utilizamos nosotros como profesionales han cambiado mucho. En los inicios del despacho se utilizaba mucho el télex, ya que no había móviles, y si un capitán de un buque quería comunicarse, lo más rápido era este medio. Estamos hablando de tiempos en los que ni tan siquiera había ordenadores, y ante un accidente marítimo lo que se requiere es rapidez e inmediación, así que era complicado.

Además, los juzgados eran totalmente desconocedores, por ejemplo, del procedimiento de un embargo preventivo de buque. Es decir, nos encontrábamos con muchas trabas, una tras otra, en una cuestión en la que se necesita rapidez. Ni había medios, ni los juzgados estaban formados ni preparados para esa rapidez que se necesita en estos casos.

A. Ferrandis: “A finales de los 80 y principios de los 90 no había muchas mujeres que se especializaran en Derecho marítimo”

¿La llegada de los medios electrónicos lo cambió todo?

AF: Con Internet se ha evolucionado mucho, pero también han cambiado las formas de trabajar de las navieras. En la carga y descarga ya no se emplea tanto personal, hay protocolos preventivos, y en general hay menos accidentes.

Por su parte, los juzgados ahora ya están mucho más especializados. Por eso, hoy en día es todo mucho más rápido, aunque sigue siendo un mundo en el que se necesita mucha inmediatez.

CL: En el transporte marítimo ha habido cambios relacionados con la seguridad marítima, cambios en materia de medio ambiente, que han llevado a la hiperregulación, y cambios normativos tanto a nivel internacional como de la Unión Europea.

En los últimos años hemos visto como hay muchos sucesos como el encallamiento del Ever Given, la pandemia, la crisis del Mar Rojo… ¿Os ha generado estas cuestiones un mayor volumen de trabajo?

CL: Siempre ha habido mucho volumen de casos. No creo que sean circunstancias que nos repercutan directamente, pero sí que es verdad que acaba afectando a la cadena de suministro y en los flujos de carga, que antes eran más regulares. Sucede lo mismo ahora con el riesgo de aranceles de Trump, son cosas que acaban afectando a los flujos de carga o al aprovisionamiento. No dejan de ser cuestiones geopolíticas que sí tienen un impacto en muchos de nuestros clientes. 

Desde un punto de vista legal estas tensiones internacionales requieren un asesoramiento específico en materia de compliance (sanciones), responsabilidades y contratos como, por ejemplo, el aseguramiento de riesgos de guerra, retrasos, distribución de responsabilidades entre armador y fletador.

Con frecuencia se habla mucho de la presencia de la mujer en la logística

AF: A finales de los 80 y principios de los 90 no había muchas mujeres que se especializaran en Derecho marítimo o incluso que comenzaran una actividad en este sector.

Nosotras hemos tenido el privilegio de entrar en un despacho con hombres, pero también con una importante presencia de mujeres miembros de la asociación WISTA (Women International Shipping and Trading Association).