La inteligencia artificial en el sector logístico dio un paso más en su aterrizaje práctico en las áreas de marketing y ventas con el curso celebrado por la Escola Europea – Intermodal Transport, una organización con más de dos décadas de trayectoria en formación especializada vinculada al transporte, la logística y el entorno portuario. La acción formativa, desarrollada en formato híbrido y con la colaboración del Port de Barcelona, permitió a los participantes conocer de cerca el potencial real de la IA y su aplicación directa en la actividad comercial y empresarial.
Más allá de la teoría, una de las claves de la formación fue precisamente demostrar que la inteligencia artificial ya no puede contemplarse como una herramienta aislada o experimental, sino como una palanca con capacidad para transformar la manera en que las empresas analizan su mercado, se relacionan con sus clientes y toman decisiones. Esa aproximación práctica y orientada al negocio encaja con la vocación de la Escola Europea de ofrecer formación útil, conectada con los retos reales del sector. El propio dossier del curso subraya ese enfoque aplicado y su orientación a mejorar la eficiencia, el análisis del mercado y la toma de decisiones.

La propuesta reunió a profesionales de la comunidad logístico-portuaria interesados en comprender cómo integrar la IA en sus organizaciones, especialmente en ámbitos donde todavía existe amplio margen de evolución, como la generación de oportunidades comerciales, la personalización de mensajes, la producción de contenidos o la mejora de la inteligencia de mercado. El programa fue planteado para perfiles directivos, gestores y profesionales que buscan liderar la transformación digital de sus empresas desde la gestión comercial y el marketing.
“La IA puede automatizar muchas capas del trabajo comercial, pero la relación, la lectura del contexto, la empatía y la capacidad de generar confianza siguen siendo profundamente humanas”, explica Eduard Rosicart
Uno de los ejes que dejó la formación fue la necesidad de superar una visión superficial de la IA. El profesor del curso, Eduard Rosicart, lo resumió con una idea clara: “La diferencia no está en usar IA, sino en rediseñar cómo se trabaja y cómo se decide”. La afirmación apunta directamente a uno de los debates que ya atraviesan al sector: la tecnología, por sí sola, no genera ventaja competitiva si no se acompaña de cambios en procesos, prioridades y cultura comercial.
Rosicart incidió también en que muchas empresas todavía están lejos de aprovechar todo el recorrido de esta tecnología. “El mayor gap no es tecnológico; es de ambición y de método”, explicó. A su juicio, buena parte de las compañías siguen limitando el uso de la IA a tareas de apoyo, como redactar textos o resumir información, cuando el verdadero salto se produce al conectarla con el flujo real del negocio, el conocimiento acumulado y la toma de decisiones comerciales.
“Usar IA de forma básica ahorra minutos; usarla bien cambia la capacidad competitiva de la empresa”, indica Eduard Rosicart
Ese planteamiento resultó especialmente relevante para un sector como el logístico, donde durante años la innovación se ha asociado sobre todo a la operativa, la trazabilidad o la eficiencia de procesos. El curso sirvió para ampliar esa mirada y mostrar que la inteligencia artificial también tiene recorrido en el frente comercial: desde la preparación de reuniones y propuestas hasta la segmentación de públicos, la identificación de oportunidades y la mejora de la relación con el cliente.
En ese contexto, Rosicart defendió además que la automatización no debe entenderse como una sustitución del vínculo comercial, sino como una forma de liberar tiempo y elevar el nivel de la relación. “La IA debe quitar fricción; la confianza la sigue construyendo una persona”, señaló. La idea conecta bien con la realidad del negocio logístico, donde la venta B2B compleja sigue apoyándose en la credibilidad, el contexto y las relaciones a largo plazo.

La formación impulsada por la Escola Europea dejó así una conclusión de fondo: el reto ya no es preguntarse si la IA tendrá impacto en marketing y ventas, sino cómo acelerar una adopción útil y estratégica. En un entorno cada vez más competitivo, quienes integren antes esa capacidad podrán ganar velocidad, foco comercial y calidad en la ejecución. O, como advirtió el propio Rosicart, “el riesgo no es quedarse atrás en tecnología; es quedarse atrás en capacidad comercial”.
Con este curso, la Escola Europea reforzó su papel como actor de referencia en la formación del ecosistema logístico-portuario, acercando una tecnología de alto impacto a profesionales que necesitan traducirla en decisiones, procesos y resultados. Y sí, a estas alturas quizá algún lector se esté preguntando si este texto lo ha escrito una persona o una IA. La mejor respuesta, probablemente, sea la misma que dejó el curso: lo importante ya no es solo quién escribe, sino quién sabe qué pedir, cómo usarlo y para qué convertirlo en valor. O no.
Diplomas a los alumnos del curso IA Escola Europea
Los alumnos recibieron sus diplomas al finalizar el curso de inteligencia artificial aplicada a marketing y ventas de la Escola Europea
Eduard Rosicart
Eduard Rosicart es conferenciante, consultor y emprendedor tecnológico especializado en inteligencia artificial generativa, innovación digital y transformación empresarial. Como fundador de Kaitaku Digital y CEO del proyecto, trabaja con empresas y directivos de distintos sectores para ayudarles a entender e implantar soluciones tecnológicas orientadas a mejorar su competitividad y acelerar procesos de cambio. En su perfil profesional define su enfoque desde una combinación de visión estratégica, storytelling y ejemplos prácticos, con el objetivo de hacer accesibles aplicaciones complejas de la IA al entorno real de negocio. También participa en docencia de posgrado en áreas como IA, marketing digital y emprendimiento, en escuelas como EAE Business School y ESIC, y sitúa Barcelona como su base profesional.
Ingeniero informático y con un Executive MBA, Rosicart suma además una trayectoria ligada al marketing digital, el ecommerce, el big data, el business intelligence y la creación de nuevos modelos de negocio. Emprendedor desde joven, ha impulsado iniciativas vinculadas al ecosistema tecnológico y combina la actividad empresarial con la divulgación y la formación ejecutiva. En su visión, la IA solo genera valor cuando se integra con método en los procesos de trabajo y en la toma de decisiones, una idea que también trasladó durante la entrevista concedida a El Canal, en la que defendió que el verdadero salto no está en usar herramientas aisladas, sino en rediseñar cómo vende y cómo piensa una organización. Esa mirada práctica y orientada a negocio es, precisamente, una de las claves que definieron su participación como profesor del curso.




