La terminal de cruceros de MSC del puerto de Barcelona se ha inaugurado oficialmente este jueves en un acto en el que se ha subrayado la apuesta de la naviera de Aponte por la capital catalana.
La sostenibilidad, así como el edificio, ha sido otra de las grandes protagonistas en sus tres vertientes (social, económica y ambiental), y el futuro Onshore Power Supply (OPS) que dispondrá la infraestructura para conectar los cruceros a la red eléctrica, la guinda del pastel de la estrategia conjunta entre el puerto de Barcelona y MSC Cruises para descarbonizar la operativa de los buques.
En realidad, la terminal de cruceros de MSC hacía semanas que ya operaba, pero la ceremonia ha venido a reunir a autoridades y representantes del sector para oficializar, una vez más, el vínculo de la naviera con Barcelona, que comenzó en 1982 para la división de mercancías.
Así lo ha recordado el presidente ejecutivo de MSC Cruises, Pierfrancesco Vago, que ha abierto las intervenciones tras la presentación de Sandra Yunta, que dirigirá la terminal de Barcelona. “Barcelona siempre ha sido una parte estratégica desde hace más de cuatro décadas”, ha introducido Vago.

Pierfrancesco Vago ha enmarcado la inauguración de la terminal con la apuesta a largo lazo por la capital catalana: “La terminal no es solo una inversión en infraestructura, sino una inversión en el futuro de Barcelona como un destino premium de cruceros”.
El representante de la naviera ha expresado que el pasajero de crucero “gasta más que otro visitante”, y ha asegurado que “nuestro objetivo con esta terminal es mejorar la calidad de la experiencia del visitante, no incrementar el número de visitantes”, alineándose con la estrategia de un turismo “equilibrado y sostenible”.
Los elementos arquitectónicos del edificio y el OPS son las principales apuestas de MSC Cruises por la sostenibilidad. Recubierto de casi 20.000 piezas de cerámica azul y blanca para mejorar la eficiencia energética, es uno de los principales atractivos del exterior y el interior de la terminal.
Por su parte, la conexión eléctrica en tierra estará lista para el 2027, según ha manifestado Vago, y se esperan nuevas adjudicaciones vinculadas al proyecto en el próximo Consejo de Administración del puerto de Barcelona, según ha anunciado su presidente, José Alberto Carbonell.

El representante de la Autoridad Portuaria ha incidido que “Barcelona ha sabido consolidarse como referente en el turismo de cruceros, y la terminal refuerza su posicionamiento a nivel internacional, así como su capacidad para atraer inversiones e infraestructuras de primer nivel”.
Con una inversión de 50 millones de euros, la terminal de MSC Cruises en el puerto de Barcelona será la primera del recinto que estará equipada con el sistema OPS, que ya se inauguró a principios de semana en la terminal de ferris de Grimaldi y a mediados del año pasado en la de contenedores de BEST.
El turno de intervenciones previo al corte de cinta se ha centrado especialmente en la colaboración público-privada y la sostenibilidad no solo ambiental, sino social. Los parlamentos han tenido como protagonistas a Pablo Bofill, hijo del arquitecto Ricardo Bofill y CEO de Ricardo Bofill Taller de Arquitectura, que se ha encargado del diseño de la nueva terminal; Gianluca Suprani, Senior Vice President Port Development Cruise Division de MSC; Jordi Valls, cuarto teniente de alcalde de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Barcelona; Albert Dalmau, conseller de la Presidència de la Generalitat, y José Antonio Santano, secretario de Estado de Transportes y Movilidad Sostenible.

La terminal de cruceros que operará MSC durante los próximos 31 años ha supuesto una inversión de unos 50 millones de euros, y ha sido diseñada por Ricardo Bofill Taller de Arquitectura (RBTA).
Como se ha comentado, el próximo paso de la terminal de cruceros de MSC del puerto de Barcelona es poner en marcha el OPS que permitirá la electrificación de sus muelles. La licitación tiene un importe superior a los 14,5 millones de euros, e incluye la redacción del proyecto, la construcción y la puesta en marcha del sistema, que prevé estrenarse para el 2027.









