El redactado del nuevo impuesto de emisiones de buques de Catalunya no sastiface a los operadores

El importe a pagar del impuesto de emisiones portuarias de la Generalitat de Catalunya será de un euro por cada kilogramo de óxido de nitrógeno (NOx) y partículas (PM) de las escalas de los buques de más de 5.000 toneladas.

El nuevo impuesto de emisiones de buques de la Generalitat de Catalunya es otro de los grandes cambios que sufrirá el sector de cara al 2024 hacia adelante.  Y una vez aprobado el anteproyecto de Ley por parte de un Consell Executiu del Govern de la Generalitat de noviembre del 2023, los operadores del sector marítimo portuario han mostrado su contrariedad y consideran que resta competitividad a los puertos catalanes al unirse a otros gravámenes como el conocido EU Emissions Trading System (EU ETS).

El impuesto de la Generalitat afectará a buques de más de 5 mil toneladas de arqueo bruto (GT), por lo que afectará principalmente a transbordadores, tanques, cruceros, portacontenedores, cargueros y petroleros, entre otros. 

El importe a pagar será de un euro por cada kilogramo de óxido de nitrógeno (NOx) y partículas contaminantes (PM) de las escalas de los buques, con una carga media por escala de 759 euros por nave, según estimaciones del departamento de Acció Climàtica, Alimentació i Agenda Rural, el cual lo deberán abonar las navieras y armadoras.

Para calcular la base, la Ley dispone de una fórmula que tiene en cuenta las emisiones producidas por los motores propulsores en fase de maniobra, como para los motores auxiliares y las calderas durante su escala en puerto. Aquí entran indicadores como la potencia de los motores, su factor de carga, los consumos y los factores de emisión.

Esto afectará al 80% de los buques del puerto de Barcelona, al 76% del puerto de Tarragona y al 75% de los buques en otros puertos catalanes, como el de Palamós, según datos del departamento de Acció Climàtica del 2022.

Se bonifican en un 25% las escalas que realizan los ferrys que conectan con Baleares y quedarán exentos del impuesto los grandes buques que presten servicios públicos, los que se ven obligados a atracar o fondear en caso de peligro o fuerza mayor y los que realicen actividades de ayuda humanitaria.

Con los ingresos que se deriven de este impuesto, estimados en unos 7,5 millones de euros anuales, irán destinados a consolidar la transformación verde, dotando el Fondo para la protección del ambiente atmosférico, que gestiona el Departament d’Acció Climàtica. Este fondo financia gastos e inversiones públicas en materia de protección del ambiente atmosférico y de mejora de la calidad acústica, y las políticas de prevención y mejora de la calidad atmosférica.

Bonificaciones del impuesto de emisiones

Así pues, a partir de la entrada en vigor de este impuesto, las navieras y los armadores de todos los considerados grandes buques que recalen en puertos catalanes tendrán un gravamen de un euro por kilogramo de óxido de nitrógeno (NOx) y partículas (PM) emitidos por buque. 

De todas maneras, este impuesto de emisiones impulsado por la Generalitat, como el objetivo no es recaudatorio, sino ambiental, tiene algunas bonificaciones. Una de ellas es para aquellos buques acreditables de mejora energética (como Green Award, Clean Shipping Index, Environmental Ship Index o un certificado de registro al sistema de gestión y auditoría medioambiental de la UE), los cuales dispondrán de una reducción del 10%.

Por otro lado, los buques que dispongan de un sistema para la conexión a la red eléctrica, pero no se puedan conectar por falta de disponibilidad del puerto, tendrán una bonificación del 10%.

Los ingresos que se deriven de este impuesto, estimados en unos 7,5 millones de euros anuales, irán destinados a consolidar la denominada transformación verde

Además, también se bonifican en un 25% las escalas que realizan los ferrys que conectan con Baleares (Palma, Mahón e Ibiza), como líneas de servicio público. La carga tributaria media por escala que supone el impuesto es de 759 euros. El 44% de las escalas tienen una cuota inferior a los 300 euros, el 60% a los 500 euros y el 78% inferior a los 1.000 euros.

Por otra parte, quedan exentos del impuesto los grandes buques que presten servicios públicos, los que se ven obligados a atracar o fondear en caso de peligro o fuerza mayor y los que realicen actividades de ayuda humanitaria.

La fecha de implementación del impuesto de la Generali­tat de Catalunya en los puertos catalanes quedará ahora a expensas de su aprobación en el Parlament, que lo abordará entrado el 2024.