La pandemia devuelve al servicio al Airbus A380

Un efecto inesperado de las infecciones masivas de la variante Ómicron, y las cuarentenas a las que obliga, es la escasez de tripulantes para la aviación comercial. Todas las aerolíneas del mundo, y especialmente las norteamericanas, están suspendiendo miles de conexiones diarias por falta de personal.

Esta anómala situación ha tenido una inesperada consecuencia: las aerolíneas están reintroduciendo sus aparatos de mayor capacidad para incrementar el número de pasajeros y carga en los vuelos que aún pueden atender. En este contexto es donde el modelo A380 vuelve a ser competitivo, pues aúnan una enorme capacidad de pasaje y carga con una tripulación más reducida.

El gigante fue retirado masivamente de los cielos precisamente por las restricciones que trajo la afección del Covid-19 en la movilidad. Ahora la australiana Qantas anuncia que reincorporará el Airbus A380, anticipadamente, el próximo 11 de enero, tras haber retirado sus 12 aparatos del servicio. En los planes de la compañía se establecía una reincorporación de la mitad de la flota en primavera para la atención de las conexiones de Sídney con Los Ángeles, Londres y Singapur. 

Ahora anuncia el adelanto de la entrada en servicio de su aparato matrícula VH-OQB en la línea con Los Ángeles por las dificultades para encontrar pilotos que atiendan los vuelos que se realizaban con sus Boeing 787 Dreamliner, sustitutos en todo el mundo del gigante de Airbus. Esta decisión también ha sido seguida por la compañía Emirates, quien nunca dejó de operarlos, pero que ahora relanza las conexiones con el A380. Cabe recordar que esta aerolínea dubaití posee casi la mitad de la flota de A380, 123 aparatos de un total de 251 unidades fabricadas.

Historia de un fracaso

Es una paradoja que en el mes de diciembre del año 2021 Airbus entregara el último aparato de su serie 380, matrícula A6-EVS, y cerrase su línea de fabricación. El A380 comenzó a fabricarse en el año 2000 y la primera entrega se realizó en 2007. Se trata de un aparato de cuatro motores, 73 metros de longitud y casi 80 de envergadura, capacidad para 853 pasajeros en dos cubiertas superpuestas, una velocidad superior a los 1.000 km/h y un alcance de 14.800 kilómetros. Estas magnitudes pueden oscilar según modelo y configuración de cada compañía, hasta 11 versiones. La versión de carga, pospuesta actualmente, disfruta de una capacidad de 150 toneladas y un alcance de 10.400 kilómetros, siendo superado solo por el ruso Antonov AN-225, un modelo que nunca se produjo en serie.

A pesar de sus ventajas en cuanto a capacidad y eficiencia energética, el A380 nunca llegó a triunfar debido a su elevado coste y a que sus especiales característicos sólo le permitían operar en 140 aeropuertos del mundo. El fabricante competidor, Boeing, se lanzó a la carrera por conquistar el mercado de los vuelos de alta capacidad y larga distancia, sustituyendo el vetusto modelo 747 por los nuevos 777 y, posteriormente, el Boeing 787 Dreamliner, un birreactor más económico en el coste y en el mantenimiento, y con más posibilidades de operar en diversos aeródromos del mundo. 

Aunque el futuro de los aviones de alta capacidad en pasaje, carga y alcance pasa ahora en Airbus por los desarrollos del A330 y el A350, la pandemia ha rescatado del abandono a algunos A380 que se encuentran en compañía tan importantes como Lufthansa, Air France, British Airways, Singapore Airlines, Korean Air y otras, además de las mencionadas Qantas y Emirates, su mejor cliente.