El PERTE Naval se presenta en Euskadi sin concretar presupuestos

El secretario general de Industria y de la Pequeña y Mediana Empresa (PYME), Raül Blanco, junto al delegado del Gobierno, Denis Itxaso, la consejera de  Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente del Gobierno vasco, Arantza Tapia, y el director gerente de Foro Marítimo Vasco, Javier López de Lacalle, se han reunido con cerca de 60 agentes del sector naval vasco en una jornada técnica de trabajo para explicarles los detalles de la ayudas recogidas en el PERTE Naval (Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica) para la industria naval.

En jornada técnica de trabajo, quinto encuentro de estas características organizado por la Delegación del Gobierno en el País Vasco, tras el celebrado el pasado mes de enero sobre el PERTE del vehículo eléctrico y conectado, el referido al sector agroalimentario (en marzo), el de energías renovables desarrollado el pasado 6 de abril, y el de salud de vanguardia (8 de abril), han participado destacadas empresas del sector.

Se trata de un sector que, en Euskadi, facturó alrededor de 2.852 millones de euros en 2021 y da empleo a más de 13.600 personas, representa el 2,1 % del PIB de la economía vasca. Durante el año 2021 la cartera de pedidos de los astilleros vascos se ha incrementado en 7 nuevas unidades, lo que, con 15 unidades en cartera, hace que tengan garantizada su carga de trabajo hasta finales del 2023, en sus 5 plantas productivas, con la consiguiente actividad para la industria auxiliar del sector.

Hasta el momento, no se ha concretado el montante de las ayudas que podrían llegar a Euskadi procedentes de este programa, dotado con un total de 1.460 millones de euros.

Fondos europeos

Según datos ofrecidos en la presentación, el Gobierno ha destinado ya a Euskadi 819 millones de euros de los fondos europeos del Plan de Recuperación, de los que el 67,1% (550 millones de euros) se han transferido para gestión directa por la Comunidad, mientras los otros 269 millones de euros se han ejecutado por la Administración General del Estado. Adicionalmente, se han asignado 426 millones de euros de los fondos REACT-EU para financiar el gasto necesario para responder a la pandemia, así como reforzar el estado de bienestar y los servicios públicos.

Por otra parte, las más de 45 convocatorias de ayudas estatales lanzadas y resueltas en el País Vasco han beneficiado a casi 1.000 participantes, entre los que se encuentran 235 entidades locales y organismos públicos, 470 empresas y centros de investigación, más de 145 fundaciones y asociaciones, y más de 130 personas.

Las bases reguladoras del PERTE Naval se publicarán en breve y la orden de convocatoria antes del verano, respondiendo a la necesidad de apoyar la transformación del sector naval y situarlo en disposición de poder afrontar los retos de los próximos años. Se apoyarán proyectos de I+D, proyectos de innovación, proyectos de mejora medioambiental en procesos, circularidad, reducción de emisiones, o proyectos de eficiencia energética.

El sector naval en Euskadi da empleo a más de 13.600 personas

El reto y los objetivos

El reto fundamental de este PERTE Naval es diversificar el sector hacia nuevos productos, su digitalización, la mejora de su sostenibilidad medioambiental y la capacitación de sus empleados. Prevé una inversión de 1.460 millones de euros, de los que 310 millones vendrán del sector público y el resto se movilizarán desde el privado. El plan supondrá la creación de unos 3.100 puestos de trabajo de calidad.

Raül Blanco destacó durante su intervención que el PERTE Naval incentivará la colaboración de los astilleros con las empresas de su industria auxiliar, proveedores y clientes, pero también “en sinergia con empresas de otros sectores industriales como el sector industrial de las energías renovables o el sector industrial del hidrógeno”.

Dijo Blanco que “mediante esta colaboración surgirán proyectos innovadores que permitirán la diversificación hacía las energías marinas, así como nuevas soluciones para los retos de descarbonización del transporte marítimo, fomentando la sostenibilidad de los procesos industriales y su digitalización. El PERTE Naval tendrá el presupuesto necesario para poder atender buena parte de todas las iniciativas presentadas, tanto en forma de subvención como en préstamo requerido”.

Por su parte, Denis Itxaso destacó la capacidad de los astilleros vascos para “responder ante diferentes desafíos y de adaptarse a todo tipo de contextos. Esa versatilidad unida a su gran capacidad tecnológica le permite afrontar las demandas del mercado internacional. El PERTE Naval va a potenciar aún más esas capacidades”.

En cuanto a los objetivos, dado que el PERTE Naval se concibe como una iniciativa integral sobre la transformación de la cadena de valor de la industria se pretende mantener la aportación de este sector a la soberanía industrial, diversificar la actividad hacia las energías renovables marinas, digitalizar la cadena de valor, incrementar la sostenibilidad medioambiental y mejorar la formación y capacitación de los empleados.

Por su parte, la consejera Tapia ha explicado que el Foro Marítimo Vasco y el clúster de la energía ya trabajan en la integración de ambas actividades para la diversificación del sector naval, para que los astilleros, «trabajen también en la eólica offshore», y desea aprovechar la oportunidad para intensificar esa actividad y poder llegar a las pymes «que tanto necesitan esos recursos». Arantza Tapia también reclama rapidez en la disposición de los recursos, a lo que Blanco ha respondido que «este semestre será decisivo».